Un verano yogi

¡Lo estamos preparando todo para compartir contigo un verdadero Verano Yogi! El 1 de agosto dará comienzo un programa lleno de novedades que podrás seguir allí donde estés, de viaje, perdido en algún rincón remoto, o aún en la oficina, ¿te animas a viajar con nosotros?
Acompáñame día a día a través de las redes sociales de Aomm.tv, para vivir en primera persona un programa que complementará tu verano con mucho yoga, tips sobre mudras, consejos de alimentación, meditación y ejercicios de pranayama. Queremos que disfrutes al máximo de tu tiempo, que encuentres inspiración con nosotros y que cuidarte sea puro descanso.
Un programa para todos.
Si eres miembro de Aomm.tv tendrás acceso a dos prácticas semanales, una clase de yoga y una clase de pranayama y meditación. Además te daré un tip de yoga cada día a través de nuestras redes sociales.
Si aún no estás suscrito a la plataforma, podrás seguir el programa a través de nuestras redes sociales y el blog donde compartiremos videos cortos con retos de yoga y tips sobre asanas.
¡4 semanas de yoga en la naturaleza!
La primera quincena de agosto te invitamos a ir la playa y a conocer hermosos paisajes con agua para seguir clases de vinyasa inspiradas en este elemento y en sus cualidades.
La segunda quincena cambiaremos de entorno para ascender a la montaña, armonizar con la tierra y vitalizarnos física y anímicamente a través de la fuerza de la naturaleza.
¡Mucho más que yoga!
La alimentación es la base de la salud y está íntimamente ligada al yoga. Para que hagas un programa completo compartiremos cada semana una rica receta con ingredientes de temporada, energética, fácil y perfecta para sentirte lleno de energía en esta época del año.
Además te daremos tips de moda yogi de la mano de Roxi, Neomistic y complementos de joyería consciente de Esencia Jewels, nuestros patrocinadores oficiales.
¡Prepara tu mat porque el verano yogi ya está aquí! Nos vemos el lunes.
Tantra y Hatha Yoga: Acepta la vida en su totalidad
Los orígenes del Hatha yoga se remontan a las corrientes tántricas del siglo VIII. El Tantra nace como un movimiento que no rechaza nada de lo que hay en el mundo. Acepta todas las vías y nos enseña a expandirnos en la experiencia de cada día, celebrando la vida y viviéndola plenamente como forma de alcanzar una conciencia plena.
Todo es aceptado, vivencias, pensamientos y emociones, ya sean positivas o negativas; todas son igual de importantes. Se trata de ir más allá de lo bueno y lo malo. Todo en la vida se nos presenta como una oportunidad de crecer. Aceptar la vida sin prejuicios y lanzarse a ella conscientemente convirtiendo cada momento en un proceso de descubrimiento y desarrollo permanentes.
De la misma forma, el Hatha yoga nos invita a utilizar nuestro cuerpo como vía de experimentación. Nos pone en íntimo contacto con el cuerpo e inicia un silencioso diálogo con la mente. Durante la ejecución de la asana, por primera vez, podemos realmente escuchar a nuestro cuerpo y percibir los mensajes que nos envía. Es un proceso de sensibilización en el que la consciencia se expande hacia cada miembro, cada órgano, cada tejido, cada sensación.
La práctica de Hatha yoga no es un entrenamiento físico. No se trata de domar al cuerpo, sino de comprenderlo, cuidarlo y desarrollarlo. Ayudarle con cada asana a que pueda satisfacer su necesidad de respirar, estirarse, contraerse, expandirse, movilizarse, inmovilizarse, flexibilizarse, fortalecerse, relajarse, tonificarse, afirmase y expresarse. Tu cuerpo es templo.
Lo avanzado de tu práctica no viene determinada por la dificultad en la ejecución de las posturas. Hay personas con prácticas mucho más avanzadas haciendo solo saludos al sol que otras dominan a la perfección las posturas invertidas o las extensiones de espalda. Lo que determina tu progreso es la calidad de tu escucha interior. Una escucha que admita todo lo que encuentre, que admita incluso aquello que no nos agrada tanto, que sea capaz de emitir juicios de valor. Que nos sirva para comprender que lo negativo tiene el mismo valor que lo positivo y que si nos empeñamos en negar lo que no nos gusta, estaremos alimentándolo y reforzándolo. Que nos sirva para aceptarnos por completo con cariño y compasión y desde ahí, podamos aceptar y experimentar la vida con plenitud y armonía.
