El mejor momento para hacer yoga

Todos nos hemos preguntado alguna vez cuál es el mejor momento para hacer yoga. Está muy recomendado hacerlo por la mañana, pero en realidad cada uno de nosotros tiene un biorritmo diferente, una tendencia a estar más o menos activo a ciertas horas y distintos condicionamientos en la agenda personal.
Analicemos qué nos puede aportar cada momento del día.
Las mañanas:
- Se aconseja practicar por las mañanas porque nos levantamos relajados, con la mente despejada y libre aún de preocupaciones, responsabilidades y listas de cosas por hacer.
- Al alba el bullicio de la ciudad aún no ha comenzado, por lo que también es un momento de mucha calma energética.
- Por las mañanas nos despertamos con el estómago vacío, el cuerpo está más ligero y en buenas condiciones para hacer ejercicio.
- Mover las articulaciones y estirar la musculatura a primera hora te despierta y activa, (es mucho más efectivo y sano que el café).
- Sincronizarte con la salida del sol aporta un extra de fuerza y vitalidad y es una forma fantástica de inaugurar tu día.
El medio día:
- Hay mucha gente que solo dispone de la hora de comer para poder hacer ejercicio. Si ese es tu caso debes hacer yoga antes de tomar el almuerzo.
- Realizar una clase activa nos ayudará a sobrellevar el segundo tramo del día con vigor.
- Una pausa para yoga es una buena manera de romper la rutina y oxigenarnos a todos los niveles.
La tarde, o la noche:
- Es ideal para ayudar a soltar las preocupaciones que se han ido generando.
- La práctica al atardecer es una oportunidad para deshacer la tensión física y mental acumulada tras largas horas de trabajo, cambiando nuestro estado energético.
- En el crepúsculo el ritmo urbano también desciende y se sintoniza mejor con el cuerpo.
- Hacer yoga por la noche es una herramienta eficaz para lograr un descanso más profundo y reparador.
Incidiré en que practicar yoga es sano y positivo en cualquier horario. Sabiendo lo que cada franja te puede aportar, escoge aquel momento que tú sientas que encajará mejor contigo y lo que necesitas.
Y si no lo tienes claro es tan sencillo como probar y decidir desde la experiencia qué te hace sentir mejor.
Es interesante tener presente que hay posturas que nos activan y otras que nos calman, por lo que también hay que escoger bien el tipo de práctica según la hora del día . Puedes orientarte en nuestro catálogo, donde encontrarás clases adecuadas para lograr ambos objetivos.
¡Qué tengas un día estupendo!
Batido para el calor
Zumos y batidos son un comodín excelente durante los meses de calor. En una sola fórmula puedes concentrar gran variedad de ingredientes y cubrir comidas como el desayuno, o la merienda proporcionando a tu cuerpo buenos nutrientes y mucha energía.
El mejor momento para tomar frutas es el desayuno, o entre horas, y a media tarde, nunca por la noche. ¿Por qué? Son alimentos que nos brindan muchísima energía debido a la gran cantidad de fructosa que poseen, por lo tanto, esa energía debe ser consumida para que no se acumule en forma de grasa. Además, la fruta aislada de otro tipo de productos se digiere mucho mejor.
Mete en tu cesta de la compra una piña madura (compruébalo oliéndola, si no tiene aroma coge otra), hazte con una cajita de arándanos, yogur líquido ecológico, y si te gusta que tenga sabor ácido puedes optar por el kéfir; miel y canela en polvo. Si no tomas lácteos, o tienes intolerancia a la lactosa, puedes hacerlo con yogur de soja, o alguna leche de cereales como la de avena, o la de arroz; quedará menos espeso pero delicioso.
Ponlo todo en la batidora en las cantidades que te gusten, depende de si quieres un resultado muy espeso, te va más la piña, o quieres un batido de color violeta intenso, ¡experimenta! Una vez servido tómalo de inmediato. Hacer zumos o batidos y guardarlos en la nevera no es una buena costumbre, pierden muy rápidamente sus propiedades debido a la rápida oxidación de los ingredientes frescos y por lo tanto toda su intención. Si te gustan bien fríos añade un poco de hielo, o guarda los ingredientes previamente en la nevera por unas horas.
¿Qué nos aporta esta receta?
– Piña: mucha fibra, una enzima llamada Bromelina que facilita enormemente la digestión, mejora la circulación sanguínea y actúa como antiinflamatorio natural.
– Arándanos: el ácido hipúrico le concede propiedades antibacterianas, contiene altas dosis de antioxidantes y mejora el funcionamiento del aparato urinario.
– Miel: su conjunto de enzimas y minerales posibilitan una mejor utilización de los azúcares en el cuerpo. Tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.
– Canela: esta especia se obtiene de la corteza baja de un árbol, abre el apetito, mejora la digestión y ayuda a mantener el forma el aparato circulatorio.
– Yogur: la fermentación que lo caracteriza lo convierte en un producto más amable que la leche a la hora de digerirlo; algunas personas intolerantes a la lactosa pueden consumir yogur. Ayuda al mantenimiento óptimo de la flora intestinal.
Rico y súper sano ¡hazte un batido ahora mismo!
