Hipopresivos vs pilates

A día de hoy todos conocemos los beneficios saludables que nos aporta el Pilates, corrección postural, fuerza, elasticidad,… nadie pone en duda tales beneficios. Entre sus principios básicos destaca la activación voluntaria de la faja abdominal (transverso) y suelo pélvico.
La diferencia que plantea las técnicas hipopresivas respecto a Pilates es que buscan esa activación de la musculatura abdomino-pelvica de forma involuntaria, huyendo además de movimientos que aumenten la presión intraabdominal.
Por lo tanto, si queremos realizar hipopresivos deberemos olvidarnos durante su realización de contraer el centro o “core” y concentrarnos en realizar un vacío abdominal a través de la apertura costal, eliminando movimientos de flexión del tronco con carga.
La técnica hipopresiva provoca un “efecto de succión” en la zona abdomino-pelvica debido a la aspiración diafragmática consiguiendo aparte de una disminución de la presión, una estimulación del tejido conjuntivo y muscular que no reaccionan de igual manera a la activación voluntaria. Esta succión ha sido evidenciada por resonancia magnética verificando un cambio en la posición de las vísceras perineales.
Todo esto nos lleva a tomar en consideración la importancia de la gestión de la presión para poder prevenir patologías del periné y pérdidas del tono de la musculatura abdominal con las consecuentes problemáticas (hernias abdominales, inguinales, umbilicales, discales, pubalgias). En el caso de la mujer se han evidenciado mejoras en la prevención y recuperación de problemas asociados al suelo especifico de la mujer como incontinencia de orina y prolapsos de órganos pélvicos.
A lo largo de las próximas semanas publicaremos varias clases en las que iremos explicando detalladamente las diferentes posturas del método hipopresivo. Tal vez te sorprenda que las posturas llevan el nombre de diferentes diosas de la mitología griega y romana. En la imagen de cabecera podéis ver una galería de fotos con las diferentes posturas y sus nombres, para que vayáis familiarizándoos con ellas.
Puedes ver el primero de éstos vídeos en este enlace.
Love yoga
Hoy, día 14 de febrero, es el día más amoroso del calendario, El Día de San Valentín y se conmemora en todo el planeta de la manera más diversa.
Esta maravillosa expresión de amor a tu compañero de viaje en la vida que si además tenéis la fortuna de poder compartirlo, desde aquí, os sugiero que practiquéis algo muy sencillo, que consiste en que pongáis la energía de vuestro cuarto Chakra a trabajar. Anahata Chakra, está situado en tu corazón, justo en el centro de tu pecho, donde residen nuestras emociones y nuestros sentimientos.
Para ello siéntate cómodamente frente a tu pareja en Sukasana, la que llamamos postura sencilla, lo más cerca posible el uno del otro, si necesitáis ajustar la posición podéis también colocar un cojín debajo, intentando que vuestras piernas se entrelacen. Mirándoos a los ojos, colocad vuestra mano izquierda en vuestros respectivos corazones y la mano derecha en el corazón de vuestra pareja. Respirad profundamente y sostened la mirada, escuchando latir el ritmo de vuestros corazones. Visualizad vuestro Anahata Chakra de un color verde esmeralda intenso y dejaos llevar por las sensaciones que os provoca esta manera de conectaros.
Anahata Chakra, corresponde al elemento aire, su sentido es el tacto, su Mudra es Jñana Mudra (uniendo las puntas del índice y pulgar), su glándula el timo, su piedra el cuarzo rosado y su Mantra es Yam. Este Chakra tiene la virtud de traer energía y sanar.
Las asanas que se corresponden con Anahata Chakra son las que abren tu corazón, estas son algunas de ellas si quieres activarlo o equilibrarlo:
- Anjaneyasana: Luna creciente
- Virabhadrasana I” y II: Guerreros I y II
- Ustrasana: el camello
- Ardha Matsyasana: El Señor de los Peces
- Setu Bhandasana: El Puente
- Chakrasana: La Rueda
- Matsyasana: El Pez
¡FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN!
Namasté
