Honrar el vacío

Desde su nacimiento, el ser humano está acostumbrado a viajar con la maleta llena, la sociedad nos ha acostumbrado a ello. Desde niños tendemos a acumular posesiones, ideas, conceptos, creencias. Estamos tan habituados a ello que la palabra vacío nos da miedo, nos crea ansiedad y nos hace sentir inseguros.
Lo más triste de todo, es que la mayoría de la gente, acepta esa forma de vivir para toda su vida, buscando fuera de si mismo lo que siempre ha estado ahí, dentro del mismo ser.
Llenar en exceso nuestra vida ensombrece nuestra verdadera esencia, crear espacio nos ayuda a ver con claridad, sin velos ni mascaras.
El vacío es bello, y hay que honrarlo, ya que es ahí donde conectamos con nuestro yo superior, con nuestra verdad y con nuestro propósito en la vida.
La senda del yoga es el único camino para conseguir espacio en nuestra vida, y volver a lo que siempre hemos sido, seres únicos destinados a ser felices.
Pasos para crear espacio
– Siéntate cada mañana en silencio, toma lápiz y papel, no hagas nada más, solo piensa en tu vida, en qué posición te encuentras y hacia donde te diriges.
– Piensa en lo que te hace feliz, o podría hacerte feliz, escríbelo.
– Una vez sepas realmente lo que quieres, pregúntate “cómo conseguirlo”, anota tus ideas.
– Ahora que ya sabes el “qué” y el “cómo”, ha llegado el momento de eliminar todo aquello que no necesitas, deshazte de lo que no forma parte de tu esencia, que ocupa espacio y te resta energía.
– Practica tu meditación diaria, céntrate en tu corazón y no en tu mente. Siente el vacío, tu respiración. Las respuestas llegarán automáticamente.
– Esfuérzate en ser tu mejor yo. Aliméntate bien, nutre tu cuerpo, se selectivo, no llenes tu vida por llenar, dirige tu energía correctamente, no la malgastes.
– Estira tu cuerpo a través de las asanas, de esa forma crearás espacio en el canal central “sushuma”, situado a lo largo de tu columna vertebral.
– Descarta todas esas ideas y creencias que te han acompañado y has aceptado durante toda tu vida, sin ni siquiera meditar en ellas.
– Toma la decisión y el compromiso de ser feliz, tu verdadero destino.
Yoga y alimentación consciente
Existe la creencia de que para practicar yoga hay que ser estrictamente vegetariano o vegano. La verdad es que la sensación en el cuerpo es más liviana, está verdaderamente flexible cuando no comemos carne.
Pero ser vegetariano no es comer sólo vegetales. Tenemos que reemplazar las proteínas y el hierro con otros alimentos. Necesitamos proteínas y amino ácidos (precursores de proteínas) todos los días para cumplir diferentes funciones. Fuentes de éstos son: quinoa, legumbres, frutos secos, brócoli, huevos y cereales.
Otro aspecto importante es la calidad de los alimentos que ingerimos. Lo ideal es que sean de procedencia orgánica, significa que no han sido tratados con agrotóxicos como herbicidas y pesticidas durante su producción y la tierra donde son sembrados tampoco tiene que haber recibido ese tipo de tratamiento. La tierra tarda varios años en purificarse y cuando es así se llama en transición. Si son de estación nos aseguramos de que sean frescos y estén en su maduración justa.
Los huevos son orgánicos cuando las aves han consumido cereales orgánicos y además han sido criados libres y no en jaulas. Esa carne también es de buena calidad y ocurre lo mismo con la de cualquier otro animal.
Un punto de controversia, para mi, son los alimentos transgénicos ya que la mayoría de los productos que consumimos lo son, han sido modificados genéticamente. Por ejemplo: las zanahorias no siempre han sido de color naranja, antiguamente eran moradas por fuera y anaranjadas por dentro o amarillas, al cruzarlas crearon las zanahorias color naranja, esto es una modificación genética y sin embargo continúan teniendo las mismas propiedades nutricionales con mayor o menor proporción de caroteno según la época del año en la que se siembra (las de verano tienen más color).
En la actualidad las modificaciones se realizan en laboratorios para aumentar el rendimiento, la resistencia a plagas y no se tienen en cuenta los efectos en el medio ambiente. Un caso claro es la soja. En muchos países se está implementando una ley para que los alimentos tengan información acerca de si son transgénicos o no y así el consumidor pueda elegir. Creo que es un tema para debatir ampliamente.
Estar informados, elegir los alimentos y tomarnos tiempo para cocinar y para comer hace que estemos en contacto con nosotros y que podamos identificar qué nos hace bien para cada época del año y para cada momento de nuestra vida.
“Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”. Hipócrates
