Integrar los movimientos de la columna

Raúl Torres, profesor de yoga en Aomm.tv, firma este artículo que apareció publicado en la revista Yoga Journal en otoño del 2015. En él nos habla sobre una de las clases que puedes encontrar en el catálogo de clases de yoga de Aomm.tv.
Integrando los 4 movimientos de la columna.
Este mes te proponemos una práctica de Yoga completa con el ritmo propio de una clase normal y en la que se realizan unos estiramientos iniciales para calentar los músculos y articulaciones, unas vueltas al Saludo al Sol (Surya Namaskar) con variantes y, seguidamente la secuencia de asanas en la que la particularidad es que se integran los 4 movimientos de columna (inclinación, flexión, extensión y torsión). Durante la práctica quizá sea necesario el uso de una silla, mantas y cinturón como soportes para facilitar la misma. Recuerda que no es necesario sobrepasar tus límites, parando en cualquier instante que lo desees sin perder la atención a las sensaciones despertadas.
Puedes ver la práctica completa en este enlace.
El propósito del Yoga es alcanzar armonía y equilibrio a todos los niveles y para ello existen varias vías para lograrlo. Una de esas vías es el Hatha Yoga, el Yoga físico, cuya herramienta es el cuerpo; y desde el cuerpo se activan los mecanismos para intentar despertar y experimentar la sensibilidad y conciencia necesaria para alcanzar ese inagotable manantial de tranquilidad que trasciende y profundiza en el propio Ser.
El Hatha Yoga hace del cuerpo el campo de pruebas de la trascendencia, siendo la columna vertebral una parte fundamental en lograr ese estado deseado por todos. Y, no solo de la columna, sino además de toda la musculatura y tejidos que la arropa. Todo el sistema nervioso central, que va a través de la columna, y los nervios espinales que se diseminan por todo el cuerpo y órganos, cuyo origen es la propia médula espinal, hace que su salud sea esencial para un trabajo físico íntegro y global, así como para conseguir que los flujos de energía estén estables. Por tanto, el disponer de una columna vertebral en buena condición nos facilita ese “sentirnos mejor”.
A través de una práctica en la que el alineamiento y precisión juegan un papel importante y en el que se da movilidad a la columna en todas sus direcciones, realizando los 4 movimientos posibles ( inclinación, flexión, extensión y torsión) fomentamos una espalda y columna flexible y llena de vitalidad, fortaleciéndola y tonificándola, facilitando el buen funcionamiento de los órganos internos asociados, así como, el equilibrar a todo el cuerpo en sus funciones vitales. Pero siempre desde la conciencia y el respeto hacia uno mismo, sin forzar ni sobrepasar sus límites anatómicos y/o dolencias físicas diagnosticadas, desde la sensibilidad y atención que produce y estimula la propiocepción, manteniendo una respiración consciente que ayude y que origine que cualquier matiz, cualquier pequeña sutileza en el movimiento y/o en la respiración se convierta en algo extraordinario. El asana se transforma en la espiritualidad hecha materia.
El objetivo de lo simple
Y de nuevo otro año llegó, y con él, abundantes agendas llenas de propósitos y metas por cumplir. Siempre ha sido así y seguirá siendo. Comenzar un nuevo año al parecer nos sirve como el pistoletazo de salida en el que nos damos cuenta o somos más conscientes (por un breve periodo de tiempo) de lo que nos gustaría hacer y no hacemos el resto del año.
Lo triste o la realidad es que esa aparente claridad dura poco, a las pocas semanas, por no decir días, nos dejamos caer nuevamente en nuestra “zona de confort” y todos esos sueños y promesas se van alejando, y nuestra vida vuelve a ser prácticamente la misma que teníamos el año anterior, quizá por pereza o porque lo que realmente necesitamos no es llenar nuestra vida ni nuestras agendas, sino todo lo contrario, vaciar y desprendernos de todo aquello que no necesitamos.
¿Alguien se ha marcado como objetivo buscar la simplicidad en su vida?, sería un buen comienzo, y quizá la solución para muchos de los problemas de esta sociedad.
Un solo objetivo, “simplificar”, honrar la austeridad y quedarse solo con lo que es realmente necesario. Acumular tan solo momentos para estar con nuestros seres queridos. Regalarse diariamente periodos de silencio para observar lo bello de la naturaleza, el vuelo de un pájaro, la robustez de un árbol o el sonido del viento. Huir de lo material, despejar espacio en nuestras vidas y en nuestra mente, no desperdiciar nuestra energía ni nuestro tiempo. Estar con uno mismo, meditar y escucharse para volver a conectar con nuestra verdadera esencia.
¿Hay algo más bello que tener como objetivo lo simple?. Yo creo que no.
¡Feliz año!
Namasté
