La concentración en el yoga y en la vida

Todo practicante de yoga conoce la importancia de la concentración. Cuando realizas una asana has de sentirla desde tu centro, notar como tus músculos se estiran y se contraen en sintonia con la respiración, y convertir cada momento en autentica presencia. Si mientras estás practicando las posturas estás pensando en lo que tienes que hacer durante el día o en lo que hiciste ayer…eso no es yoga.
La concentración no es solo importante en nuestra práctica de yoga, tenemos que aprender a utilizarla en nuestro día a día, realizando cada actividad al cien por cien, dando lo máximo de nosotros mismos.
¿Cuantas veces has olvidado lo que estabas haciendo por saltar a otra cosa sin darte cuenta?, quizá a veces te sorprendes comiendo o realizando algún hábito que te habías propuesto abandonar, ¿tu olfato te suele avisar de que te dejaste algo al fuego por embaucarte en otra tarea?. A todo esto se le suele llamar multitarea, hacer varias cosas a la vez, obteniendo resultados a medias.
Existen muchas técnicas para potenciar y trabajar la concentración, todas con un único objetivo, entrenar la mente, para que no nos distraiga ni nos aleje de nuestra posición en la vida.
1. Meditación. Emplea al menos 25 minutos cada día en alguna técnica de meditación, puede ser simplemente observar tu respiración con los ojos cerrados o visualizar alguna imagen que te inspire.
2. Recitar Mantras. La repetición de mantras (Japa), es una potente técnica para controlar la mente y ejercitar la concentración.
3. No hacer nada. Reserva cada día 30 minutos para sentarte en silencio, sin hacer nada, solo siendo consciente de ese momento.
4. Utilizar una alarma personal. Cuando te des cuenta de que tu mente divaga y no está siendo consciente del momento, parala, para ello utiliza alguna palabra como señal, asegúrate de que sea corta, por ejemplo ¡stop!, ¡basta!, ¡silencio!.
“La concentración depende de tu mente, y al igual que todos los músculos de tu cuerpo necesita ser entrenada“.
Namasté
Yoga para reducir el sobrepeso
El sobrepeso y la obesidad son un problema que cada vez afecta a más personas en todo el mundo, ya no solo a Occidente. Los malos hábitos alimentarios y el sedentarismo se extienden como si de una epidemia se tratase, y quien más quien menos, cae en sus redes.
El sobrepeso puede tener graves consecuencias para la salud, como diabetes tipo II, apnea del sueño, hipertensión y ciertos tipos de cáncer. También provoca problemas de espalda y en las articulaciones. Puede crear y empeorar lesiones en las rodillas, tobillos, caderas…
Aparte de las consecuencias negativas para la salud de tener sobrepeso, están las consecuencias negativas de intentar perder peso adoptando dietas que en muchos casos son nutricionalmente desequilibradas y no saludables.
Una reducción extrema de calorías puede provocar una rápida pérdida de peso, pero para que el cuerpo obtenga la energía que necesita, se descompone tejido muscular. La pérdida de masa muscular disminuye el ritmo metabólico, lo cual minimiza el gasto de calorías. En cuanto se abandona esta dieta, el peso perdido se recupera rápidamente, y principalmente en forma de grasa.
