Mindfulness – Prácticas informales

Mindfulness es una cualidad de la mente, una capacidad que todos tenemos cuyo entrenamiento tiene enormes beneficios dado el nivel de actividad mental y estrés, y su relación con la gran cantidad de tareas que tenemos que desempeñar cada día.
En la sociedad multitarea en la que vivimos, cada vez más exigente con nosotros y nuestras capacidades, mindfulness puede ser la solución a nuestros quebraderos de cabeza. La experiencia mindfulness trata de simplificar nuestra vida, desgranando y simplificando la experiencia al máximo, evitando distracciones. No hay lugar para rememorar el pasado ni para hacer proyecciones futuras. La única realidad posible es el momento presente y lo que en él sucede. Sólo de esta forma logramos ver la realidad tal cual es, vivir los sucesos con mayor objetividad y libres de emocionalidad, como meras experiencias.
Para entrenar la mente en la atención plena o mindfulness, te recomendamos el curso ‘Mindfulness para la vida cotidiana’ que hemos creado en colaboración con Nirakara Institute y Gustavo G.Diex. En él encontrarás un completo programa de entrenamiento mental de 4 semanas de duración compuesto por distintos tutoriales o vídeos teóricos, prácticas formales e informales.
Para completar el programa, y ya que el mindfulness es un trabajo de hormiguita, un camino en el que cada paso es importante en sí mismo, te ofrecemos en este artículo varias propuestas más de prácticas informales, para que las incorpores en tu día a día, de manera aleatoria.
- Dar cuenta. La propuesta es simple, poner la atención en aquellas acciones que no requieran muchos recursos cognitivos (respirar, caminar, tomar un sorbo…). Para hacerlo es recomendable poner una alarma en el móvil que suene cada hora, de esta forma nos ayudará a volver al presente, recordar y enfocar la atención de manera consciente.
- Pasar de la multitarea a la monotarea. Esta práctica trata de aprovechar y utilizar las acciones que realizamos cada día para entrenar la atención focalizada. Acciones que de tan acostumbrados solemos hacerlas de manera automática y pensando en cualquier otra cosa o teniendo una conversación (cocinar, conducir, ducharnos, lavarnos los dientes…)
- Alertas en el móvil para retomar y sostener. A medida que tu entrenamiento avance y tu foco mental se afina, continúa con las alertas en el móvil para redirigir la atención mental cuando suene hacia el momento presente y la actividad que estés desempeñando, profundiza en tu atención y ábrete al estado en el que te encuentras.
Yoga y alimentación consciente
Existe la creencia de que para practicar yoga hay que ser estrictamente vegetariano o vegano. La verdad es que la sensación en el cuerpo es más liviana, está verdaderamente flexible cuando no comemos carne.
Pero ser vegetariano no es comer sólo vegetales. Tenemos que reemplazar las proteínas y el hierro con otros alimentos. Necesitamos proteínas y amino ácidos (precursores de proteínas) todos los días para cumplir diferentes funciones. Fuentes de éstos son: quinoa, legumbres, frutos secos, brócoli, huevos y cereales.
Otro aspecto importante es la calidad de los alimentos que ingerimos. Lo ideal es que sean de procedencia orgánica, significa que no han sido tratados con agrotóxicos como herbicidas y pesticidas durante su producción y la tierra donde son sembrados tampoco tiene que haber recibido ese tipo de tratamiento. La tierra tarda varios años en purificarse y cuando es así se llama en transición. Si son de estación nos aseguramos de que sean frescos y estén en su maduración justa.
Los huevos son orgánicos cuando las aves han consumido cereales orgánicos y además han sido criados libres y no en jaulas. Esa carne también es de buena calidad y ocurre lo mismo con la de cualquier otro animal.
Un punto de controversia, para mi, son los alimentos transgénicos ya que la mayoría de los productos que consumimos lo son, han sido modificados genéticamente. Por ejemplo: las zanahorias no siempre han sido de color naranja, antiguamente eran moradas por fuera y anaranjadas por dentro o amarillas, al cruzarlas crearon las zanahorias color naranja, esto es una modificación genética y sin embargo continúan teniendo las mismas propiedades nutricionales con mayor o menor proporción de caroteno según la época del año en la que se siembra (las de verano tienen más color).
En la actualidad las modificaciones se realizan en laboratorios para aumentar el rendimiento, la resistencia a plagas y no se tienen en cuenta los efectos en el medio ambiente. Un caso claro es la soja. En muchos países se está implementando una ley para que los alimentos tengan información acerca de si son transgénicos o no y así el consumidor pueda elegir. Creo que es un tema para debatir ampliamente.
Estar informados, elegir los alimentos y tomarnos tiempo para cocinar y para comer hace que estemos en contacto con nosotros y que podamos identificar qué nos hace bien para cada época del año y para cada momento de nuestra vida.
“Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”. Hipócrates