Mindfulness – Prácticas informales

Mindfulness es una cualidad de la mente, una capacidad que todos tenemos cuyo entrenamiento tiene enormes beneficios dado el nivel de actividad mental y estrés, y su relación con la gran cantidad de tareas que tenemos que desempeñar cada día.
En la sociedad multitarea en la que vivimos, cada vez más exigente con nosotros y nuestras capacidades, mindfulness puede ser la solución a nuestros quebraderos de cabeza. La experiencia mindfulness trata de simplificar nuestra vida, desgranando y simplificando la experiencia al máximo, evitando distracciones. No hay lugar para rememorar el pasado ni para hacer proyecciones futuras. La única realidad posible es el momento presente y lo que en él sucede. Sólo de esta forma logramos ver la realidad tal cual es, vivir los sucesos con mayor objetividad y libres de emocionalidad, como meras experiencias.
Para entrenar la mente en la atención plena o mindfulness, te recomendamos el curso ‘Mindfulness para la vida cotidiana’ que hemos creado en colaboración con Nirakara Institute y Gustavo G.Diex. En él encontrarás un completo programa de entrenamiento mental de 4 semanas de duración compuesto por distintos tutoriales o vídeos teóricos, prácticas formales e informales.
Para completar el programa, y ya que el mindfulness es un trabajo de hormiguita, un camino en el que cada paso es importante en sí mismo, te ofrecemos en este artículo varias propuestas más de prácticas informales, para que las incorpores en tu día a día, de manera aleatoria.
- Dar cuenta. La propuesta es simple, poner la atención en aquellas acciones que no requieran muchos recursos cognitivos (respirar, caminar, tomar un sorbo…). Para hacerlo es recomendable poner una alarma en el móvil que suene cada hora, de esta forma nos ayudará a volver al presente, recordar y enfocar la atención de manera consciente.
- Pasar de la multitarea a la monotarea. Esta práctica trata de aprovechar y utilizar las acciones que realizamos cada día para entrenar la atención focalizada. Acciones que de tan acostumbrados solemos hacerlas de manera automática y pensando en cualquier otra cosa o teniendo una conversación (cocinar, conducir, ducharnos, lavarnos los dientes…)
- Alertas en el móvil para retomar y sostener. A medida que tu entrenamiento avance y tu foco mental se afina, continúa con las alertas en el móvil para redirigir la atención mental cuando suene hacia el momento presente y la actividad que estés desempeñando, profundiza en tu atención y ábrete al estado en el que te encuentras.
Formas de mantener nuestra espiritualidad en tiempos de crisis y estrés
Ser espiritual las 24 horas del día no es nada fácil. Y en tiempos del COVID-19, es aún más difícil. Además de las fuentes habituales de estrés como el trabajo diario (ya sea en la oficina o en casa), el cuidado de los niños, las tareas domésticas, la preparación de comidas y las muchas otras cosas de la vida cotidiana, ahora tenemos un desafío mayor. El Coronavirus pone a prueba nuestra resistencia y nos desafía a mirarnos, a conocer nuestros miedos, a aceptarlos y a usarlos para crecer. Es precisamente en estos tiempos difíciles cuando más necesitamos una actitud espiritualmente cultivada, que a menudo olvidamos.
Las crisis pueden sacar lo peor de nosotros, pero también lo mejor. Es difícil escapar del estrés que proviene de los acontecimientos en el mundo. El estrés puede hacer que cada uno de nosotros pierda el equilibrio… Pero esto no tiene por qué ocurrir.
Estos son algunos consejos que te ayudarán a mantenerte en equilibrio en estos tiempos llenos de estrés:
Acepta tu miedo
El miedo es siempre una señal. A menudo nos advierte del peligro y encuentra un rico caldo de cultivo en tiempos de incertidumbre. El miedo es desagradable y los humanos tendemos a alejarlo de nosotros. Pero nuestro miedo también es una herramienta y puede convertirse en un amigo a través de la aceptación. Por lo tanto, permite tu miedo y acéptalo, pero no dejes que te domine. Porque es un buen sirviente, pero un mal amo.