Vinyasa yoga de inspiración Ashtanga

El ashtanga yoga es un método de yoga vinyasa creado por Sri K. Patthabi Jois en Mysore, una ciudad del Sur de la India.
Este método muy original y único se caracteriza por la auto-práctica de una serie fija de asanas que el yogui aprende de memoria. El hecho de practicar sin seguir la secuencia de un profesor permite al alumno enfocar su atención en los detalles de cada asana desde el interior y en la respiración sincronizada, como si fuera una meditación en movimiento.
Este método se enseña de la misma manera en el mundo entero y miles o millones de personas lo practican de la misma manera sea cual sea su cultura, su idioma y su nivel de yoga. El profesor enseña nuevas posturas a su alumno a medida que ese vaya avanzando en la serie, considerando que una postura prepara a la siguiente y que no se debe saltar el orden definido por la serie.
La primera serie de asanas de ashtanga yoga (sobre 6) se llama Yoga-Chikitsa y se concentra en alinear y detoxificar el cuerpo con muchas flexiones hacia delante, torsiones y las numerosas vinyasas que se realizan con saltos hacia atrás y hacia delante (jump back y jump through). Estos movimientos tonifican el cuerpo, fortalecen el core y crean un ritmo muy dinámico a la práctica.
Practico el ashtanga yoga al estilo tradicional Mysore desde hace más de 10 años con una práctica regular casi diaria (en la tradición ashtangui, se practica por la mañana al amanecer), y en retiros y talleres con los profesores más reconocidos al nivel internacional (David Swenson, John Scott, Nancy Gilgoff, Manju Jois, Mark Roberts, David Sanson, y muchos más).
Soy profesora certificada en vinyasa yoga, y mi enseñanza y mis secuencias se inspiran mucho en mi práctica personal de ashtanga yoga.
En la secuencia de la primera serie de ashtanga yoga, varias posturas como kurmasana (tortuga), supta kurmasana o todas las asanas con el loto completo (garbha pindasana, kukutasana y utplutihi) pueden ser inalcanzables por algunos cuerpos. Cada uno puede mejorar y profundizar en las asanas pero existen limitaciones genéticas y físicas que pueden crear alguna frustración cuando un alumno no consigue seguir avanzando en la serie de asanas porque su cuerpo no lo permite. Por este motivo, he adaptado esta clase eliminando algunas posturas.
En esta secuencia de vinyasa yoga propongo una sesión dinámica basada en las asanas de la primera serie de ashtanga yoga. No es una práctica de ashtanga yoga tradicional y no pretende sustituir el método de Guruji, sino que quiero ofrecer una práctica accesible a todos y una manera de descubrir las asanas de la primera serie de ashtanga yoga.
En este vídeo estoy acompañada de uno de mis alumnos, Jordi Gomez, futbolista profesional con varios años de práctica de yoga. Me parece interesante que podáis ver como la fuerza muscular masculina le permite hacer posturas y saltos que no consigo hacer, mientras que mi flexibilidad es una ventaja en algunas flexiones o aperturas. Esta secuencia de más de una hora es bastante exigente por el número de vinyasas y el ritmo intenso, requiere práctica regular para conseguir mantener tanto la respiración ruidosa controlada, los bandhas (cierres energéticos) activos y el ritmo de vinyasas hasta el final.
Claves para hacer Bhujangasana
La postura de la cobra, Bhujangasana, es una de las posturas más conocidas del yoga. En este artículo tenéis la ficha completa de esta fantástica extensión de columna para que conozcáis bien en qué consiste.
Pero dada la relevancia de esta postura, incluida en los vinyasas y la secuecia del saludo al sol, consideramos fundamental dedicarle un artículo especial en el que podremos conocer las claves específicas para realizarla correctamente, ya que existe mucha confusión con la postura del perro mirando hacia arriba, Urdhva Mukha Svanasana, a la que también dedicaremos un apartado especial.
¿Estás preparado? Empezamos:
1º Para prepararla: podemos hacer antes la postura de la langosta ( Shalabasana).
2º La mirada: irá dirigida hacia el tercer ojo o punta de la nariz.
3º Para facilitarlo:
-Flexionamos las rodillas ligeramente, apoyándolas en el suelo.
-Podemos levantar más la cadera si percibimos molestias o dolor en el tercio inferior de la espalda.
4º Dependiendo del nivel físico del practicante, la postura de la cobra será más alta o más baja. Tenemos la tendencia a pensar que la postura de la cobra está mejor hecha cuánto más alto llevemos el pecho, sin embargo, esto es totalmente erróneo, ya que la postura estará bien hecha siempre que se respete la colocación del cuerpo: los hombros lejos de las orejas, los brazos, pegados a los costados…
5º El tiempo recomendable para mantener esta postura sería de 5 a 8 respiraciones, siempre y cuando nos sintamos bien y NO HAYA DOLOR.
*Es importante destacar que la postura la podemos hacer de manera estática, simplemente sosteniéndola y siguiendo el ritmo de nuestra respiración, o bien, de manera dinámica, inhalando al elevar el tronco, exhalando al descenderlo.
6º Una vez dentro de la postura nuestra mente ha de estar orientada en las sensaciones corporales, en la respiración reflejándose en cada zona del cuerpo dónde sintamos la extensión de columna.
7º La postura de la cobra entre sus efectos más destacados podríamos decir que es una postura rejuvenecedora, abre el cuerpo y disuelve la “mente de mono”.
8º Las contraposturas más adecuadas para compensar los efectos de Bhujangasana son: el perro mirando hacia el suelo ( Adho Mukha Svanasana) o la postura de la pinza ( Paschimottanasana)
Ahora la postura de la cobra se ve de otra manera, verdad? Si os apetece poner en práctica todo lo que hemos visto, os recomendamos esta práctica guiada por nuestra profesora Diana Naya “Flow Solar”
Os esperamos en Aomm.tv
Namaste.
