Descubre más sobre [topic] en Gaia

Yoga y belleza

Yoga y belleza

El objetivo de practicar yoga no está en ser más bello físicamente, aunque tengamos este plus que nos aporta su practica, el verdadero yogui conoce su autentico significado, y no es eso lo que busca.

En este artículo me gustaría hablaros de como el Yoga, de forma natural nos hace sentir más bellos, empezando por el interior.

Uno de los primeros efectos de su practica es notar cómo “te tomas la vida” de una forma más relajada, aceptando lo que viene y no dejando que te afecten las situaciones externas.
El mundo lo siente también, quizá escuches algo así como…¡te veo diferente!.

Esto, si lo llevamos al plano físico, lo notamos en nuestra piel, empezando por el rostro, mucho más calmado, y relajado. Es entonces, cuando te preguntas ¿para que sirven todas esas cremas que intentan vendernos como pócimas mágicas?. He de reconocer que personalmente no me desagradan algunos aceites y bálsamos naturales, los uso en algunas ocasiones, pero siempre a modo de refuerzo, no como “producto milagro”.

“Nuestra piel lo que realmente necesita es hidratación y oxigeno, y eso el Yoga nos lo regala”.

Otro de los efectos favorables hacia nuestra piel, es que gracias a la practica del Pranayama y de la meditación, le aportamos a nuestro cuerpo, el suficiente oxigeno para renovarse y depurarse, claramente se puede notar en la piel, al cabo de unas semanas, más lisa, y luminosa.

No menos importante es la alimentación, que inevitablemente cuando nos embaucamos en la senda del yoga comenzamos a ser más conscientes de los alimentos que comemos, nos damos cuenta de que el verdadero sentido de comer es el de nutrirnos, introducimos alimentos “vivos”, fruta, verduras, vegetales, cereales, semillas, frutos secos, infusiones …Esto nos ayuda a hidratarnos y a tener todos los nutrientes que nuestro cuerpo y nuestra piel necesita, el cabello también lo agradece…

Al final, te sientes bien, sientes tu belleza natural, en el interior, y en el exterior.

¿Quieres ser más bell@?… ¡Practica Yoga!


 

María González Santos

Autora del blog Yoga & Té.
Practicante de yoga, certificada en terapia floral, nutrición holística y herbodietetica.


 



Anjaneyasana y Virabhadrasana I

Con frecuencia los principiantes en yoga, o alumnos que practican desde casa sin asistencia de un profesor, pueden encontrarse con dudas relativas a los detalles de colocación del cuerpo ¿qué hace una asana diferente de la otra si en apariencia la posición es casi idéntica?

Esta misma pregunta me la hacía hace poco una suscriptora de Aomm.tv que sigue frecuentemente mis clases. En respuesta hoy quiero hablarte de dos asanas que en imagen pueden parecerse bastante, pero que en su esencia son muy diferentes, Anjaneyasana y Virabhadrasana I o postura de la luna creciente y postura del Guerrero I respectivamente.

Veamos primero la estructura de cada de una de ellas.

Link Placeholder

El prefijo “Anja” quiere decir forma, “ney” significa reducido y “asana” se refiere a la pose. Pertenece a la familia de las extensiones y la postura original se realiza con una rodilla apoyada, como variación avanzada esa misma pierna se estira. Su acción en el cuerpo es global actuando en las piernas, las caderas, el pecho, los hombros y la espalda principalmente. Se le ha dado el nombre de Luna creciente porque recuerda al dibujo de una media luna cuando se ejecuta correctamente y con gracia.

Link Placeholder

“Virabhadra” es el nombre de un guerrero de la mitología hindú y “asana” se refiere a la pose en sí. Pertenece a la familia de las posturas de pie, suele practicarse junto dos variaciones más denominadas en su conjunto la “danza del guerrero”, y también como parte del saludo al sol de los estilos Ashtanga y Vinyasa. La palabra guerrero puede parecer extraña dentro del contexto del yoga, pero está conectada con su significado más sutil, el guerrero de luz que todos llevamos dentro.

Similitudes

– Ambas son posturas bilaterales, es decir, que hay que realizarlas con cada pierna.

– En ambas se elevan los brazos y se fortalecen los hombros.

– El esbozo de la postura es similar a primer golpe de vista cuando se trata de la variación con la pierna estirada de la Luna Creciente; en apariencia la mayor diferencia parece ser la colocación del pie.

– Son asanas muy energéticas y revitalizantes.

– Fortalecen en profundidad la musculatura de las piernas.

– Ambas tonifican la musculatura de la espalda.

– Las dos posturas implican desarrollo del equilibrio pese a no pertenecer a esa familia.

Diferencias

– Hay que tener en cuenta que el mayor parecido entre estas asanas se da cuando se realiza la variación de Anjaneyasana con la pierna estirada. Si la postura se hace con la rodilla en el suelo se ve claramente que son distintas, especialmente en la colocación de la espalda.

Anjaneyasana (tanto con la rodilla apoyada como estirada) es una extensión, un asana que curva la columna hacia atrás y abre el pecho intensamente (puedes saber más del tema en mi post sobre las extensiones en este link; mientras que Virabhadrasana I es una postura que mantiene la espalda recta y alineada con la pelvis. Pese a que podemos sentir que la espina dorsal se extensiona un poquito no es el objetivo buscado, la idea es mantener los hombros en línea con las caderas y alargar hacia arriba siguiendo la dirección de los brazos.

– La elevación de brazos en ambas posturas es distinta. En Anjaneyasana están separados al ancho de los hombros y buscan ir hacia arriba y hacia atrás cooperando con la extensión. En Virabhadrasana I los brazos se estiran hacia el cielo y las manos se unen en Kali mudra manteniendo la zona del cuello despejada; idealmente la mirada también es hacia arriba. Cuando no hay flexibilidad en los hombros se puede realizar con los brazos separados en paralelo igual que en la Luna Creciente, pero es solo una variación.

– En Virabhadrasana I el pie de atrás apoya en un ángulo de 45 grados generando una posición muy especial, ya que implica una rotación de la articulación de la cadera que la mantiene en apertura y suele ser desafiante para un principiante; en cambio la pelvis debe quedar de frente y alineada con el tronco. Por el contrario en Anjaneyasana pelvis y caderas están siempre de frente, y el psoas recibe un estiramiento intenso, para ello el talón no toca el suelo sino que se mantiene elevado sobre el apoyo de los dedos del pie.
Anímate a practicar seguidas las dos asanas en casa y observa todos los aspectos que he mencionado, presta atención a los detalles y poco a poco irás desarrollando la habilidad de percibir las diferentes sensaciones que estas dos bonitas posturas pueden ofrecerte a nivel físico, psíquico y energético.

Leer el artículo

A través de una combinación única de prácticas de yoga, meditación, transformación personal y salud alternativa, te ayudamos a mejorar todo tu ser a nivel físico, emocional y espiritual. Para que alcances tu mayor potencial junto a miles de personas que sienten como tú.


Usa la misma cuenta y suscripción de Gaia para acceder desde tu navegador, tus dispositivos celulares y tu TV. Es más, puedes descargarte el contenido de Gaia para disfrutarlo offline.

devices sp image tree v2
icon ios black
icon android black 2
icon chromcast black 2
icon roku black
icon amazon firetv black 2
Plan mensual
$13 .99 /mes
facturado mensualmente
Selecciona
Primeros 7 días GRATIS
después $ facturado mensualmente, cancela en cualquier momento
Gaia+
$24 .92 /mes
facturado anualmente
$299 /año
Selecciona
Incluye eventos
$299 facturado anualmente, cancela en cualquier momento
Todos los precios en USD más impuestos aplicables
Testing message will be here