Yoga y belleza

El objetivo de practicar yoga no está en ser más bello físicamente, aunque tengamos este plus que nos aporta su practica, el verdadero yogui conoce su autentico significado, y no es eso lo que busca.
En este artículo me gustaría hablaros de como el Yoga, de forma natural nos hace sentir más bellos, empezando por el interior.
Uno de los primeros efectos de su practica es notar cómo “te tomas la vida” de una forma más relajada, aceptando lo que viene y no dejando que te afecten las situaciones externas.
El mundo lo siente también, quizá escuches algo así como…¡te veo diferente!.
Esto, si lo llevamos al plano físico, lo notamos en nuestra piel, empezando por el rostro, mucho más calmado, y relajado. Es entonces, cuando te preguntas ¿para que sirven todas esas cremas que intentan vendernos como pócimas mágicas?. He de reconocer que personalmente no me desagradan algunos aceites y bálsamos naturales, los uso en algunas ocasiones, pero siempre a modo de refuerzo, no como “producto milagro”.
“Nuestra piel lo que realmente necesita es hidratación y oxigeno, y eso el Yoga nos lo regala”.
Otro de los efectos favorables hacia nuestra piel, es que gracias a la practica del Pranayama y de la meditación, le aportamos a nuestro cuerpo, el suficiente oxigeno para renovarse y depurarse, claramente se puede notar en la piel, al cabo de unas semanas, más lisa, y luminosa.
No menos importante es la alimentación, que inevitablemente cuando nos embaucamos en la senda del yoga comenzamos a ser más conscientes de los alimentos que comemos, nos damos cuenta de que el verdadero sentido de comer es el de nutrirnos, introducimos alimentos “vivos”, fruta, verduras, vegetales, cereales, semillas, frutos secos, infusiones …Esto nos ayuda a hidratarnos y a tener todos los nutrientes que nuestro cuerpo y nuestra piel necesita, el cabello también lo agradece…
Al final, te sientes bien, sientes tu belleza natural, en el interior, y en el exterior.
¿Quieres ser más bell@?… ¡Practica Yoga!
Aceptar la vida
Desde que incorporé la práctica de yoga y meditación en mi vida me gusta reservar pequeños espacios de tiempo durante el día para tan solo estar y observar.
Uno de mis lugares favoritos para ello, es un ventanal que está en la parte más tranquila de mi casa. Desde ahí, puedo disfrutar al observar un horizonte rodeado de arboles y de un exquisito silencio, tan solo se aprecia el canto de algunas aves.
Ese lugar, me devuelve al presente, al aquí y ahora. La naturaleza ayuda a tomar la vida tal y como es, cambiante y sencilla.
Cambiante, porque al igual que esos arboles van mudando sus hojas, y cambiando los matices de color, conforme pasan las estaciones, puedes darte cuenta de que la vida es igual, no hay un día igual que el anterior, y aunque nuestros objetivos e ideas tengan un propósito establecido, hay cosas que no dependen de nosotros y debemos aceptarlas.
Sencilla, porque hace falta muy poco para ser feliz, si prestamos atención nuestros momentos más felices han nacido desde nuestro interior, más bien son sensaciones de plenitud, bienestar y paz con todo lo que nos rodea.
