Aprende a quererte

El día en que mi última pareja me dejó me encontré a solas conmigo misma y quise salir huyendo. ¡Socorroooo! No le encontraba sentido a nada, mi vida sin él me parecía algo gris. La única solución era que se arrepintiese y volviese para rescatarme con un gran ramo de flores y galopando en su caballo blanco…(Sí, yo también sufrí los daños colaterales de Pretty Woman…)
Así que, como una princesa de cuento pasada de moda, me senté a esperar en mi torre agarrándome con uñas y dientes a mi última esperanza. Pasaron días y noches pero allí, ni rastro de flores ni de caballos blancos, y en cuanto a príncipes rescatadores… Bueno, mentiría si dijese que no hubo ninguno…Los amigos son esos grandes salvadores que te dan la dosis de realidad que todos necesitamos de vez en cuando.
Cuando mi mejor amigo me dijo “¡sal del círculo en el que estás metida de una vez por todas!”tuve mi primera experiencia consciente con las visualizaciones. Me vi a mí misma claramente dentro de ese círculo limitador en el que yo sola me había metido y comprendí que, si no hacía todo lo posible para salir de allí, mis malas experiencias amorosas y en otros ámbitos de mi vida nunca cesarían.
Tres cosas importantes y sencillas que aprendí:
1) Ser una víctima de las circunstancias es un papel cómodo pero te impide tomar las riendas de tu propia vida. Algo altamente peligroso.
2) Si siempre piensas y actúas de la misma manera jamás vas a obtener resultados diferentes.
3) Una buena autoestima es la base sobre la que se asienta una vida plena.
Pequeña Ayuda
Cuando te descubras auto-compadeciéndote ¡para! Elige temas de conversación en los que tus problemas no sean protagonistas. Cambia el hábito hablando de cosas que te gustan: cine, lectura, cocina, deporte…(¡recuerda que desgracias ajenas y malas noticias no son una opción!). ¿Y si hablas de tus sueños o te interesas por los sueños del otro?. Si son tus pensamientos de víctima los que boicotean tu vida, lo mejor es que los pares metiéndote de lleno en una actividad que te interese y procurando dedicarle atención plena: peli, lectura, juego, paseo, manualidades,amigos…A gusto de cada cual.
¡Quiérete! Si no lo haces no podrás querer en condiciones ni te podrán querer a ti. Expresa frente al espejo todos los días cuánto te amas. ¿Ridículo? A mí me lo parece más examinar cada día tu calvicie, arrugas o celulitis.
Bombardea tu cerebro con pensamientos y afirmaciones positivas sobre ti siempre que puedas. Si lo haces en voz alta mejor (a solas es menos raro ;P)
Gran abrazo de osa y ¡SONRÍE!
7 posturas de yoga para corredores
Todos sabemos los enormes beneficios que la práctica habitual de yoga conlleva en nuestro cuerpo y nuestra mente. Imaginemos lo que hará en personas que además practican otros deportes.
Hoy queremos profundizar en los corredores y en cómo el yoga es un aliado excelente para:
1º Mantener la musculatura fuerte y flexible.
2º Prevenir lesiones.
3º Manejar el estrés y desarrollar la concentración durante la carrera.
4º Mejorar la capacidad respiratoria.
5º Lograr un estado de conciencia corporal y control postural excelente.

Las posturas de yoga más indicadas para los corredores son:
1-. SURYA NAMASKAR (Saludo al sol)
Es una secuencia dinámica de 12 posturas perfecta para preparar y calentar todo el cuerpo. Además nos ayudará a tomar conciencia de nuestro estado mental a través de la respiración.
2-. TADASANA (Postura de la montaña)
Nos invita a erguirnos con la majestuosa estabilidad y firmeza de una montaña. Es la postura de pie básica, mejora el equilibrio y ayuda a corregir malas posturas. Fortalece y tonifica todo el cuerpo.
3-. ADHO MUKHA SVANASANA (Postura del perro mirando hacia abajo)
La columna, los tendones de la parte posterior de la rodilla, los músculos isquiotibiales y los hombros reciben un beneficioso estiramiento, zonas muy “castigadas” por los corredores.
4-. JANU SIRSASANA (Postura de cabeza a rodilla)
Otra postura fantástica indicada para el estiramiento de la cadena posterior de las piernas. Se recomienda sostenerla entre 15-30 segundos con cada pierna.
5-. TRIKONASANA (Postura del triángulo abierto)
Sentiremos como se enraízan las plantas de los pies en el suelo y desde ahí percibimos la activación de las piernas para que, una vez que entramos en la postura, el estiramiento de los isquiotibiales sea intenso y profundo. Se puede sostener entre 30-50 segundos.
6-. SUPTA PADANGUSTHASANA (Postura tendida del pulgar del pie)
Relajamos la articulación de la cadera, tonificamos la columna, calmamos la rigidez lumbar y de la parte posterior de las piernas, además de favorecer el retorno venoso de las piernas hacia el corazón.
7-. SAVASANA (Postura del cadáver)
Tumbarnos en el suelo con los ojos cerrados permite que todo el cuerpo se relaje. Al principio, nos puede resultar tremendamente difícil, porque nuestra mente inquieta no consigue descansar y ello nos distrae de la paz que nos ofrece el cuerpo cuando alcanza la relajación profunda. Con práctica, mente y cuerpo se irán distendiendo con mayor facilidad y nos será de gran ayuda a la hora de ganar paz en momentos de tensión como en las competiciones.
