El Yoga del corazón

Empecé a practicar yoga hace más de 15 años, era algo que me sentaba bien y ya está.
En un momento de mi vida complicado decidí ir a la India para profundizar en las enseñanzas del yoga y para no sabía que más. Fue una señal de la vida la que me mandó allí y la seguí. Lo que no sabía es lo que me esperaba….Encontrar mi Dharma. El propósito de mi vida.
Allí lo vi claro quería ayudar a los demás…..Una luz blanca de amor me inundó acompañada de una sensación de claridad……El yoga del corazón. Que incluye a todo el mundo sean cual sean sus capacidades físicas o mentales. Yoga para personas con capacidades diferentes!…Lo tenía muy cerquita. Mi hermano.
Busqué en internet personas que se dedicaran a lo mismo pero no encontré mucha información.
Empecé la práctica con mi hermano que tiene síndrome down. Que capacidad receptiva. Que maravilla ver como desde el primer momento se conectó con el yoga y empezó a fluir con la respiración, las posturas, los mantras. Mi nombre es Sol Abad y así empezó Do Ananda Yoga, el yoga del corazón.
El tener un hermano con síndrome down abrió mi corazón siendo una niña. Ahora no paro de aprender de ellos. De su capacidad de amar. De conectarse con tus sentimientos, de sentir tus vibraciones. Doy clases a personas con diferentes trastornos a nivel mental, cognitivo, discapacidad intelectual. Personas con necesidades educativas especiales, con capacidades diferentes. Autismo, síndrome down, leucodistrofia, enfermedades degenerativas etc. Personas con esclerosis múltiple y otros problemas y dolencias físicas. Adapto el yoga a las necesidades de cada alumno. Compartimos un espacio donde se desarrolla su creatividad, su imaginación, donde se relacionan entre ellos haciéndoles partícipes de una actividad con la que se sienten bien con todos los beneficios que la práctica conlleva.
También realizo talleres de yoga inclusivo donde el familiar comparte la actividad con el alumno y en los que adquiere herramientas para poder seguir compartiendo y practicando en casa.
Me siento muy agradecida a la vida por darme la oportunidad de crecer saboreando sus sonrisas y viendo como el yoga contribuye en su desarrollo.
Animo a padres, familiares, fundaciones, asociaciones a incluir el Yoga en sus actividades.
También animo a los profesores a compartir alguna clase conmigo.
Un proyecto que nace del corazón para servir de ayuda en su desarrollo.
Namaste
Sol Abad
Yoga y natación: estírate después de nadar
Yoga y natación forman un tándem perfecto, ya que las dos son disciplinas relajantes, que fortalecen el cuerpo y a la vez resultan suaves para las articulaciones.
Sin embargo, como ocurre en todos los deportes, la natación tiende a sobrecargar algunos grupos musculares olvidando los antagónicos. Aquí te proponemos 4 posturas de yoga para estirar después de nadar que te ayudarán a corregir estos desequilibrios.
Siddhasana. Siéntate en el suelo, dobla una pierna y acerca el talón a la pelvis. Dobla la otra pierna y déjala por delante de la primera. Deja que desciendan las rodillas hacia el suelo. Estira tu espalda hacia arriba, y lleva los hombros hacia abajo y atrás. Apoya las manos en los muslos y vuelve las palmas hacia arriba.
Gomukasana. Siéntate con las piernas estiradas, dobla la derecha y lleva el pie cerca de la cadera izquierda. Ahora dobla la pierna izquierda, pon la rodilla encima de la derecha y lleva el pie al lado de la cadera derecha. Estira el brazo derecho hacia el cielo, dobla el codo de manera que puedas tocarte la nuca con la mano. Lleva el brazo izquierdo hacia abajo pegado a tu costado, dobla el codo y orienta la mano hacia arriba por detrás de tu espalda. Intenta coger los dedos de una mano con la otra mano. Si no llegas puedes ayudarte con la toalla o un cinturón. Después repite con los brazos y las piernas cambiadas.
