El Yoga del comer

Comemos al menos tres veces al día o más, pero ¿lo hacemos correctamente? El ritmo de vida que llevamos nos conduce con frecuencia a automatizar las comidas, a llevarnos cualquier cosa a la boca por las prisas, o incluso a renunciar a más de un almuerzo.
El yoga del comer, además de implicar la práctica de algunas asanas que mejoran el funcionamiento del aparato digestivo, es sobre todo una propuesta sencilla de cambio de hábitos a la hora de sentarte frente al plato y echar gasolina al cuerpo.
El yoga induce a hacer un ejercicio de observación consciente y constante a todos los niveles, y lo que comes no queda excluido. Prestar atención a tus costumbres te ayudará a mejorar la dieta y tus digestiones. Ahí van cuatro consejos muy sencillos que te servirán de guía para empezar:
– Comer es un placer, sé consciente de ello y concédele el tiempo que requiere. Puedes hacer algunas respiraciones antes de coger el tenedor para relajarte y disfrutar.
– Cada estación te invita a variar la dieta. Ahora que empieza el calor es momento de aligerar, toma más ensaladas, más pescado que carne y frutas ricas en agua.
– Come frutas y verduras de temporada en la medida de lo posible; energéticamente es más equilibrado, contribuyes al cultivo sostenible y es más barato para el bolsillo.
– Con sentirte saciado basta. Trata de evitar la sensación de pesadez de tripa, indica que estás comiendo más de lo que necesitas y por lo tanto fuerzas el aparato digestivo.
La postura influye mucho. No es lo mismo comer sentado y sin la presión del reloj, que andar por la calle zampando un bocadillo mientras hablas por el móvil; a veces no hay más remedio, pero lo ideal sería dedicar a la comida el espacio que requiere.
Cuando comes de pie tu cuerpo está en tensión y listo para ponerse en movimiento. La zona abdominal está activada de forma natural y no favorece las funciones digestivas, para eso debes aflojar la musculatura tomando asiento.
Siéntate, pero hazlo bien, con la espalda derecha y los hombros suaves, el estómago largo, distendido y con los pulmones abiertos para respirar mejor cuando masticas y tragas.
Masticar despacio ayuda a digerir y a asimilar la energía de los alimentos. Si estás acompañado este proceso suele verse algo interrumpido por la conversación, aún así puedes mejorarlo. Si estás solo es un buen momento para “rumiar” el menú un poco más, saborearlo al máximo y, de paso, echar un cable a los jugos digestivos.
Pasadas tres horas tras la comida es momento de pasar la acción física y practicar posturas de torsión para favorecer la eliminación de los desechos y otras toxinas. Si quieres saber más sobre torsiones te animo a leer mi post sobre esta familia de asanas en este enlace.
Recuerda: “ El prana es el primer alimento que recibe el cuerpo, el aire, la energía vital. Aharah es el alimento físico, el fruto. No olvides que ambos mantienen la vida y son parte de ti”.
¿A qué esperas para practicar el Yoga del comer?
Aeroyoga: 7 beneficios del Yoga aéreo
El Yoga aéreo, también conocido como Aeroyoga, representa una innovadora fusión de la práctica tradicional del yoga y la acrobacia aérea. En este artículo, exploramos sus distintas facetas, descubriendo sus beneficios para la salud, las posturas fundamentales y ofreciendo consejos para aquellos que se inician en esta práctica.
Tabla de Contenidos
- ¿Qué es el yoga aéreo o aeroyoga?
- Beneficios del Yoga aéreo para la salud y el bienestar
- ¿Cómo es una clase de aeroyoga?
- Descubriendo las posturas del Aeroyoga
- Aeroyoga: Una práctica apta para todos
- Consejos para empezar con el Yoga Aéreo
¿Qué es el yoga aéreo o aeroyoga?
El yoga aéreo es una modalidad del yoga que combina las posturas tradicionales (asanas) con un elemento aéreo, usando un columpio o trapecio. Esta práctica permite realizar asanas en suspensión, lo cual añade un nuevo nivel de desafío y beneficio a la práctica del yoga.
Popular por su enfoque lúdico y terapéutico, el yoga aéreo no solo mejora la flexibilidad y la fuerza, sino que también introduce una experiencia única de libertad y ligereza. Distinguiéndose del yoga acrobático por su énfasis en la suspensión y la fluidez, el yoga aéreo utiliza un columpio de seda que permite a los practicantes elevarse y moverse de maneras que desafían la gravedad.
Beneficios del Yoga aéreo para la salud y el bienestar
Practicar yoga aéreo aporta numerosos beneficios tanto físicos como mentales. Aquí detallamos algunos de los más destacados:
- Fortalecimiento muscular: La práctica del aeroyoga contribuye significativamente al fortalecimiento de músculos, especialmente en la zona abdominal y los brazos.
- Mejora de la flexibilidad: Al realizar posturas en suspensión, se incrementa la flexibilidad de manera notable.
- Alivio del estrés: Las técnicas de respiración y meditación combinadas con el movimiento físico ayudan a aliviar el estrés.
- Mejora del equilibrio y la coordinación: La necesidad de mantener el equilibrio en el aire refuerza la coordinación y la conciencia espacial.
- Beneficios terapéuticos: Es especialmente beneficioso para personas con lesiones articulares o de espalda, ya que las posturas en suspensión reducen la presión en las articulaciones.
- Estimulación del sistema circulatorio: Las posturas invertidas mejoran la circulación sanguínea y la oxigenación del cerebro.
- Desarrollo de la confianza y el autocontrol: Aprender a maniobrar y confiar en el columpio para yoga aéreo fomenta la confianza en uno mismo y el autocontrol.

¿Cómo es una clase de aeroyoga?
Una clase de yoga aéreo comienza con un calentamiento que integra ejercicios de respiración y movimientos suaves para preparar el cuerpo. Luego, se procede a la práctica en el columpio, donde se exploran diversas posturas y secuencias, algunas de las cuales pueden ser inversiones o posturas más desafiantes que requieren un mayor control y fuerza. El instructor guía a los practicantes a través de cada asana, asegurando la correcta alineación y seguridad.
La clase suele concluir con un período de relajación, permitiendo a los participantes asimilar los beneficios de la práctica. Aunque puede parecer intimidante al principio, las clases de yoga aéreo son accesibles para personas de todos los niveles, ya que las posturas se adaptan según la experiencia y capacidad de cada uno.
Descubriendo las posturas del Aeroyoga
El yoga aéreo introduce una variedad de posturas que varían desde las más básicas hasta las más avanzadas, todas realizadas con la ayuda de un columpio. Estas posturas no solo mejoran la fuerza y la flexibilidad, sino que también añaden un elemento lúdico y desafiante a la práctica. Al estar suspendidos, los practicantes pueden experimentar una mayor amplitud de movimiento y profundizar en las asanas de una forma que no es posible en el yoga tradicional.
Principales asanas en el Yoga Aéreo
Las asanas en el yoga aéreo varían desde variaciones de posturas clásicas hasta nuevas creaciones específicas para el uso del columpio. Ejemplos populares incluyen la versión aérea del perro boca abajo, el guerrero y la paloma. Estas posturas permiten a los practicantes sentir una sensación única de ingravidez y libertad, a la vez que trabajan intensamente la musculatura y mejoran la flexibilidad.
Posturas invertidas y su impacto
Las inversiones son una parte central del yoga aéreo. Estas posturas, como el parado de cabeza o la postura del murciélago, invierten la orientación habitual del cuerpo y mejoran la circulación sanguínea. Además de sus beneficios físicos, las inversiones tienen un efecto notable en la claridad mental y el alivio del estrés, ofreciendo una perspectiva fresca y revitalizante.
Equilibrio y control en el Aeroyoga
El yoga aéreo pone un énfasis particular en el equilibrio y el control. Al estar suspendidos, los practicantes deben utilizar su centro de gravedad para mantener la estabilidad, lo que resulta en un fortalecimiento significativo de la musculatura central del cuerpo. Esta práctica también desarrolla la conciencia del cuerpo y la capacidad de controlar los movimientos con precisión.
Aeroyoga: Una práctica apta para todos
El yoga aéreo es una disciplina inclusiva que se adapta a personas de todas las edades y niveles de habilidad. Debido a su naturaleza adaptable y los beneficios terapéuticos que ofrece, es una opción excelente tanto para principiantes como para yoguis experimentados. Además, su enfoque terapéutico lo hace ideal para personas con ciertas lesiones o limitaciones físicas.
Yoga aéreo o aeroyoga en embarazadas
El yoga aéreo puede ser una práctica segura y beneficiosa durante el embarazo, siempre bajo la supervisión de un instructor calificado. Las posturas adaptadas y el soporte del columpio ayudan a aliviar la tensión en la espalda y las articulaciones, lo que es especialmente valioso durante este período.
Yoga aéreo para niños
El yoga aéreo es también una actividad fantástica para niños, ofreciendo una forma divertida y estimulante de desarrollar la fuerza, la flexibilidad y la coordinación. Además, les ayuda a mejorar la concentración y la confianza en sí mismos, al tiempo que disfrutan de la sensación de volar.
Consejos para empezar con el Yoga Aéreo
Iniciar tu viaje en el yoga aéreo puede ser una experiencia emocionante y enriquecedora. Aquí hay algunos consejos clave para asegurar un comienzo seguro y agradable:
- Elige una clase adecuada: Comienza con clases diseñadas para principiantes y asegúrate de que el instructor tenga experiencia en yoga aéreo.
- Escucha a tu cuerpo: Presta atención a tus sensaciones y limitaciones físicas, avanzando gradualmente y sin forzar movimientos.
- Practica la paciencia y la perseverancia: Aprender nuevas posturas y técnicas lleva tiempo, así que sé paciente contigo mismo y persistente en tu práctica.
Disfruta del proceso: Recuerda que el yoga aéreo es tanto sobre disfrutar la experiencia como sobre el ejercicio físico; disfruta la sensación de libertad y ligereza que ofrece.

