Comer antes de una clase de yoga

Yo hago mucho ejercicio cada día, no solo asanas sino también deporte, por lo tanto mi apetito es alto y conocido por todos mis amigos. Varias veces a la semana asisto como alumna a clases de yoga por la mañana y ahí empieza mi conflicto; suelo despertarme con hambre a las 7:45 h pero la clase es a las 9:00 h, ¿de dónde sacar entonces una fuente de energía que me sacie levemente y no me haga sentir mal durante la práctica?
Créeme cuando te digo que lo último que quieres hacer es comer antes de una clase de yoga. A priori parece una obviedad que no se debe hacer ejercicio después de haber comido, sin embargo esta regla se rompe con frecuencia debido al frenético ritmo que llevamos. El efecto físico y energético de tener el estómago lleno cuando se está sobre la esterilla puede convertir tu rutina yogi en una experiencia non grata.
El yoga es pura actividad incluso si se está practicando un estilo más estático como el Hatha o el Iyengar. Está lleno de movimientos de tronco, flexiones hacia adelante, extensiones, torsiones y también inversiones. Practicar con la tripa llena es como un terremoto interno para la comida, que se revuelve caóticamente en el estómago y en los intestinos causando bruscas interferencias en el proceso de digestión. Como desagradable consecuencia inmediata puede aparecer acidez y gases, tanto hacia arriba en forma de molestos eructillos, como hacia abajo, incómodas flatulencias que se manifestarán más tarde.
Por otra parte, cuando hacemos la digestión el aparato digestivo requiere cierta quietud física y más energía; el cuerpo lleva sangre hacia esa zona para favorecerla y oxigenar. Hacer ejercicio cuando se acaba de comer es demandar al cuerpo algo enormemente confuso; frente a la quietud necesaria para digerir se incorpora movimiento y la necesidad muscular de más riego sanguíneo y oxígeno para responder al esfuerzo. Esto sencillamente hay que evitarlo, o una cosa o la otra, porque una mala digestión influye directamente en la absorción de nutrientes y puede marcar la diferencia entre alimentarte bien o mal, al margen del tipo de productos que consumas.
Cada persona tiene una relación distinta con la sensación de hambre. Hay quien la gestiona bien y puede pasar muchas horas sin ingerir alimento, otros no la soportan y tienden a comer cualquier snack basura antes de sentirse hambrientos por más de diez minutos seguidos, e incluso hay quien se pone de mal humor… el caso es que no es agradable. Mantener orden en las comidas te ayudará a controlarla y a gestionar el tiempo que debe transcurrir tras la ingesta.
Te daré algunos consejos para organizarte:
- Planifica tu día y la hora a la que quieres practicar para concretar tu horario de comidas.
- Si practicas por las mañanas puedes tomar un zumo de limón con agua templada hasta media hora antes de la clase. El limón no sacia pero es purificante y un verdadero chute de vitamina C.
- El margen ideal para hacer yoga con respecto a la comida es de al menos 2h de distancia, idealmente 3h.
- Si has comido carne la digestión es más pesada, por lo que deben transcurrir al menos 3h antes de practicar.
- Si necesitas comer algo porque estás desfallecido trata de hacerlo al menos con 30 minutos de margen y preferiblemente frutos secos como almendras que contienen potasio y vitamina E, o una barrita de sésamo y miel, algo energético pero ligero para el estómago.
- Fruta baja en acidez también es una buena opción para calmar la sensación de hambre, la pera o la manzana son perfectas.
Comer después de la práctica es un verdadero placer, sobre todo si ha sido intensa, es el momento de reponer energía y disfrutar de algo rico, pero respetando la hora del día y sin pasarte. Hay un dicho que encuentro muy acertado:
“Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”.
¡Aplícalo!
La respiración en el yoga
Así como respiras, así vives
La respiración es la vida…nos acompaña desde que nacemos hasta que desencarnamos. Es lo primero y lo último que hacemos.
El proceso respiratorio ocurre en la envoltura energética del ser humano (pranomaya kosha).
La respiración afecta y es afectada por todo cuanto experimentamos … es afectada por el mundo exterior de estímulos y acciones y … por el mundo interior de emociones y pensamientos.
Todas las funciones vitales, mentales y espirituales son moduladas, reguladas y tamizadas por la cualidad, cantidad, profundidad y belleza de la respiración.
SABER RESPIRAR ES SABER VIVIR
Es un regalo que la “gasolina” que lo alimenta todo, que una función tan esencial pueda ser regulada y modulada por la Consciencia. Podemos expandir, relajar, alargar, detener… la respiración, afectando así a todas y cada una de las funciones vitales del ser humano (física, mental y espiritual).
Aprender a respirar bien pasa por recuperar la respiración natural. Los yoguis afirman que todo el conocimiento esta en nuestro interior. Esta verdad también se aplica a la respiración natural. Así, el método para recuperarla es desarrollar una observación, cuidada y tranquila…dejando que “sea”.
Comprender la naturaleza, forma y estructura de los pulmones, como se implican el diafragma y los músculos respiratorios, favorecerá enormemente el descubrimiento.
El sistema respiratorio está normalmente, bloqueado, contraído y adormecido. Saber respirar es aliviar dichos bloqueos psico-físicos….y así LIBERAR LA RESPIRACIÓN…con todo lo que ello implica.
La respiración siempre será el interlocutor entre la mente y el cuerpo. La respiración representa el AHORA, EL PRESENTE… el vehículo de la consciencia.
¿Te das cuenta de que esta respiración nunca jamás volverá a repetirse? ¿eres consciente de que cada respiración es única?…RESPÍRALA.
Saber respirar pasa por comprender y sobre todo sentir la naturaleza y efectos de la inhalación, la naturaleza y efectos de la exhalación.
Son muy diferentes…potenciar una u otra cambiará nuestra experiencia del presente.
La inhalación estimula el S.N. Simpático, la exhalación estimula el S.N. Parasimpático…con todo lo que ello implica.
Así la experiencia de relajación pasa necesariamente por exhalarrrrr!!
De los diferentes tipos de respiración nacen los diferentes estados mentales y emocionales, por eso los yoguis desarrollaron unos ejercicios respiratorios para potenciar el poder de la respiración sobre el equilibrio cuerpo-mente, lo que indudablemente pasa por el desarrollo de una salud radiante.
Estos ejercicios respiratorios son los Pranayamas, que me gusta traducir como modulación y armonización del prana, o energía vital movilizada desde la respiración.
- Hay pranayamas para estimular el metabolismo, la actividad del sistema nervioso parasimpático, la vitalidad y fuerza interior.
- Hay pranayamas para equilibrar dichas funciones y así emociones, pensamientos…
- Hay pranayamas que generan una experiencia de relajación total que lo empapa todo.
Es a través de la respiración en los pranayamas que creamos las condiciones propicias para que se de el estado naturalmente meditativo….y cuando la mente se calma y se silencia….queda irremediablemente reflejado en la respiración; esta tiende a desaparecer…
La respiración siempre reflejará nuestro estado…
ASÍ COMO RESPIRAS, ASÍ VIVES
Hay un poder increíble en la respiración. DESCÚBRELO!!!
