El objetivo de lo simple

Y de nuevo otro año llegó, y con él, abundantes agendas llenas de propósitos y metas por cumplir. Siempre ha sido así y seguirá siendo. Comenzar un nuevo año al parecer nos sirve como el pistoletazo de salida en el que nos damos cuenta o somos más conscientes (por un breve periodo de tiempo) de lo que nos gustaría hacer y no hacemos el resto del año.
Lo triste o la realidad es que esa aparente claridad dura poco, a las pocas semanas, por no decir días, nos dejamos caer nuevamente en nuestra “zona de confort” y todos esos sueños y promesas se van alejando, y nuestra vida vuelve a ser prácticamente la misma que teníamos el año anterior, quizá por pereza o porque lo que realmente necesitamos no es llenar nuestra vida ni nuestras agendas, sino todo lo contrario, vaciar y desprendernos de todo aquello que no necesitamos.
¿Alguien se ha marcado como objetivo buscar la simplicidad en su vida?, sería un buen comienzo, y quizá la solución para muchos de los problemas de esta sociedad.
Un solo objetivo, “simplificar”, honrar la austeridad y quedarse solo con lo que es realmente necesario. Acumular tan solo momentos para estar con nuestros seres queridos. Regalarse diariamente periodos de silencio para observar lo bello de la naturaleza, el vuelo de un pájaro, la robustez de un árbol o el sonido del viento. Huir de lo material, despejar espacio en nuestras vidas y en nuestra mente, no desperdiciar nuestra energía ni nuestro tiempo. Estar con uno mismo, meditar y escucharse para volver a conectar con nuestra verdadera esencia.
¿Hay algo más bello que tener como objetivo lo simple?. Yo creo que no.
¡Feliz año!
Namasté
Mis 5 píldoras para ser más feliz
1) Sonríe: el mero hecho de curvar los labios en una sonrisa produce un aporte de endorfinas y serotonina que te ayuda a mantener un estado de ánimo positivo. Nos cuesta mantener la tristeza con una sonrisa en la cara y además es contagiosa, ¡sé el espejo en el que a los demás les gustaría mirarse y los demás te devolverán el espejo en el que te gustaría mirarte a ti!
2) Mímate: cada pequeño gesto de amor hacia ti es en realidad un gesto de amor hacia toda la humanidad. Las personas que se cuidan mucho y que prestan atención a sus deseos obtienen de forma automática el “carnet oficial de buenos cuidadores de los demás”. Cuando sentimos que todas nuestras necesidades están cubiertas es mucho más fácil dar amor a los otros de una manera sana.
3) Da sin esperar nada a cambio: hazlo continuamente sintiendo que lo que das es lo que “quieres dar” y no lo que “debes” dar. A veces coincidirá con lo que los demás te piden y otras no…Evitar obligaciones es la única manera de ser realmente generoso. Y sobre todo ¡no esperes recibir de cada persona a la que das! Ten la certeza de que toda buena acción regresará a ti, aunque desconozcas el cauce por el que volverá. Quítale el peso de la devolución a la otra persona y quítate el peso de la frustración a ti.
4) Desarrolla tu talento: todos somos especialmente buenos en algo y disfrutamos especialmente haciéndolo. La felicidad está en esos momentos en los que sientes que fluyes y que el tiempo se detiene. No mates a tu “duende” bajo el peso del día a día. Busca momentos diarios para desarrollar tu máximo potencial… ¿Dibujas?, ¿cocinas?, ¿haces excelentes masajes de pies?, ¿lo tuyo es el baloncesto, las manualidades, organizar fiestas, escribir, bailar o hacer el pino puente? Sea lo que sea poténcialo y ¡no dejes de hacerlo jamás!
5) Camina con los ojos abiertos: vive aquí y ahora para no perderte esa mirada, el sol, el placer de estirarte entre las sábanas, esa conversación, las flores al borde del camino, los besos, cada bocado dulce o salado en tu boca, la risa, los niños que juegan, esos pájaros, esa persona que aún no conoces, esa persona que ya conoces, bebida caliente con manta y sofá, ese susurro, ese gesto, el viaje soñado y el realizado, la rutina y la aventura, las nuevas rutas, los pies descalzos sobre la arena, la música, las sorpresas, las oportunidades, el crujido de las hojas secas…
¡No te pierdas la vida y la vida no dejará que tú te pierdas!
Gran abrazo de osa y recuerda siempre sonreír
