Mantén el espíritu de Año Nuevo

La lluvia repiquetea sobre el cristal de mi ventana. Purifica, limpia los restos de pasado reciente, de año viejo que se resiste a morir. Dentro, en casa, mi regalo de Reyes espera al pie del abeto. Deshago lazos, rasgo papel, cruje emocionante el celofán… ¡Aquí está!… Maravilloso, ilusionante y con olor a recién nacido…¡El año 2016!.
El nuevo juguete entre mis manos ofrece múltiples posibilidades…¿Cómo decidirme si de pronto he encontrado en mi interior el impulso necesario para tantas cosas?.
Confieso, yo también he caído muchas veces en la dulce trampa del mes de enero (vale, en la de las rebajas también ;)). Llenar mi agenda mental con tantos proyectos y buenas intenciones destruía la posibilidad de cambio real. ¿Resultado? Muerte prematura en febrero bajo el peso del: gym martes y jueves, piscina sábados, matrícula en la Uni, francés los lunes, viernes de inglés, cocina japonesa cada 15 días, viajar mucho, dormir más, las películas/libros pendientes, ver con frecuencia a amigos/familia, encontrarme casualmente al príncipe azul, dejar de hacer listas y simplemente vivir…
Tres cosas importantes y sencillas que aprendí:
1) Las personas necesitamos inicios (el del año, la primavera, el colegio, las vacaciones…) que nos permitan hacer borrón y cuenta nueva, re-ilusionarnos y crecer. Desgraciadamente, muchas veces, no logramos mantener en el tiempo ese espíritu positivo.
2) Creemos, ingenuamente, que el único equipaje necesario para esa nueva etapa es nuestra lista de buenos propósitos bajo el brazo. Olvidamos que perseverar es el único modo de lograr nuestras metas.
3) Afilar el lápiz de las buenas intenciones para elaborar una gran lista de objetivos no solo es contraproducente y estresante, sino que, a la larga, mina nuestra autoestima al no conseguir todo aquello que nos hemos propuesto.
Pequeña ayuda:
– Reflexiona sobre tus propósitos ¿cuántos son realizables desde un punto de vista realista?Analiza con la cabeza fría el tiempo, dinero o esfuerzo que podrás invertir en la consecución de tus objetivos, y si esto será suficiente para lograrlos.
– Sé sincero ¿cuántos son tus verdaderos deseos y cuántos son los deseos de otros que has adoptado como propios?
– Siente. Los anhelos auténticos siempre emocionan. Escúchate. ¿Sientes o no sientes esas hormiguillas estomacales de emoción? Desecha objetivos que no te produzcan ni frio ni calor.
– Una vez reducida tu lista (¡por escrito siempre mejor!) a uno, dos o tres propósitos, enfócate en ellos con todos tus sentidos. Tenlos mental y físicamente presentes (nota con imán en nevera, fondo de pantalla en ordenador…) para que te recuerden que la ilusión que te movió a elegirlos a principios de año es la misma que te ayudará a mantenerlos 365 días.
¡Feliz Año! Gran abrazo de osa y ¡sonríe!
Rutina matinal saludable
Cada día de tu vida se convierte en una nueva experiencia. Amarnos, empoderarnos, nos acerca al fluir natural de la vida. Honramos cada segundo de este viaje, disfrutando plenamente.
Como siempre hablamos en los talleres y encuentros de yoga & meditación, tu bienestar está más cerca de lo que imaginas.
No hay nada que salir a buscar afuera, todo está dentro tuyo, simplemente necesitas comenzar a escucharlo y contemplarlo.
Cada mañana es una nueva oportunidad para sentirte mejor y mejor, para mimarte, cuidarte y revitalizarte.
Te sugiero esta simple y rápida rutina antes de salir de casa, que no te tomará más de 10 minutos y seguramente modificará sustancialmente el comienzo de tu día:
- Ponte siempre el despertador unos 15 minutos antes.
- Comienza a estirarte en la cama con los brazos hacia arriba y los empeines hacia adelante.
- Realiza los movimientos que tu cuerpo te pida, el sabe lo que necesita al despertar.
- Conecta con tu respiración abdominal realizando un conteo de 15 respiraciones con ambas manos en tu abdomen.
- Gira tu cuerpo de costado en posición fetal o de capullo y levántate suavemente de costado.
- Siéntate en la cama con tus pies tocando el suelo y comienza a movilizar tu cuello 3 veces a cada lado.
- Haz lo mismo con tus hombros, inhalando al subirlos y exhalando al rotarlos hacia atrás.
- Moviliza tus muñecas y tobillos unas cuantas veces.
- Realiza unas 10 respiraciones nuevamente en el abdomen.
- Quédate en silencio con tus manos sobre los muslos unos minutos contemplando y registrando tu respiración en las fosas nasales.
- Si quieres y te dan ganas puedes sumar a tu comienzo alguna intención, afirmándola en tiempo presente, en primera persona y repitiéndola 3 veces.
Ya estás listo/a para empezar tu día con toda la energía! No te olvides de prepararte un rico y nutritivo desayuno que también forma parte de tu rutina saludable.
Recuerda siempre que tu cuerpo es tu templo y le debes respeto y cariño.
Namaste
