Posturas de yoga: Flexión

Los seres humanos somos expresivos. Hablamos, gesticulamos, y nos movemos de forma consciente e inconsciente para comunicarnos con los demás, e interactuar con el entorno.
En esa danza comunicativa el cuerpo está en constante cambio de postura; algunas de ellas las adoptamos de manera permanente sin darnos cuenta y se convierten en nuestra carta de presentación emocional.
Por ejemplo, si observamos cómo anda una persona obtendremos bastante información sobre su carácter. A veces es muy obvio, aquellos individuos que curvan el tronco hacia adelante dejando sus hombros caídos delatan timidez, depresión, o ánimo bajo.
Por el contrario, quienes andan bien erguidos transmiten seguridad, vigor y tranquilidad. Se hace visible que mejorar la postura sin duda ayudará a crear mejor actitud.
El yoga tiene mucho que aportar en este aspecto. Las familias de asanas que se practican en todos los estilos engloban los cuatro movimientos primordiales de la columna:
Flexión – Extensión – Lateralización – Torsión
Al ejercitar el arco de movimientos de la espalda se fortalecen los músculos favoreciendo también la movilidad articular y un aprendizaje de la posición correcta; podríamos decir que el yoga es la gran gimnasia de la espina dorsal y el sistema nervioso, y que su impacto fisiológico es intenso reflejándose además en lo emocional.
Me centraré en el primer movimiento, la flexión. Podríamos decir entonces que nuestro individuo de hombros caídos tiene la espalda en una flexión continua. Veamos qué significa en yoga la flexión.
Esta familia incluye todas las asanas en las que el tronco se pliega hacia delante curvando la columna, y estirando los músculos de la espalda y las piernas. Inducen al recogimiento y la calma, emociones muy distintas a las de la persona que tiene el pecho cerrado todo el tiempo ¿y por qué? la diferencia está en la ejecución y en la conciencia que se pone en ella.
Las flexiones del tronco comprimen los órganos abdominales relajándolos. Esto genera un efecto singular sobre el sistema nervioso refrescando el cerebro frontal y regulando la circulación sanguínea en toda la zona. El detalle más singular está en que la columna, a pesar de curvarse, siempre se mantiene alargada cuidando el espacio intervertebral, por lo tanto el efecto físico y energético es muy distinto al de la flexión crónica e inconsciente.
Hay que subrayar que el diseño de nuestro organismo está creado para desplegar un repertorio infinito de movimientos y que cualquier comportamiento físico crónico acaba siendo perjudicial para la salud.
A través de la práctica de yoga puedes aprender a percibir mejor tus hábitos posturales, a entenderlos a un nivel más profundo y cambiarlos para mejorar tu calidad de vida.
Namaste.
5 posturas de yoga para ser más feliz
Quizá hoy es uno de esos días…
Se te cae el café por la mañana, llegas tarde al trabajo, te encuentras el coche arañado al salir del súper y durante todo el día no haces más que pensar que todo es una broma y que el mundo está en tu contra, bueno, puede ser una opción, pero lo más probable es que tengas un mal día.
No te lo tomes como algo personal, nos puede pasar a todos, solo que algunos lo llevamos mejor que otros… (sobretodo los que hacemos yoga).
Te presentamos el secreto que tanto buscabas, el salvador de un día malo, el néctar de los dioses, nosotros lo llamamos: “RDPPPC”. También conocido como: La reserva de posturas para ponerse contento. Uf… Quizá deberíamos acortarle un poco el nombre…
Te preguntarás: ¿Qué maravilla es esta?, ¿¡Dónde hay que firmar para que me pongan 3!?
Bueno, por ser tú vamos a desvelarte el secreto. Ya sabes, compartir es vivir. La “RDPPPC” no dejan de ser una serie de posturas que te ayudan a ponerte la mar de contento y minimizar tus contratiempos diarios.
Aquí tienes nuestra receta:
– Postura del bebé feliz (Ananda Balasana). Venga, si hasta el nombre te está poniendo de buen rollo, ya es tarde para no tener esa imagen de un bebé riendo. Esta postura conecta con tu niño interior y hace sentir libres a tus caderas.
– Saludo al Sol. Bueno, quizá hemos hecho un poco de trampa aquí, no es una única postura, lo sabemos, pero el saludo al sol es una pequeña rutina fantástica para liberar endorfinas y hacerte sentir genial. Moviéndote y fluyendo con las posturas olvidarás la mancha de café de esta mañana.
– Postura del Gato (Bidalasana). Una postura sencilla, directa, perfecta para distraerte de los pequeños problemas a los que te enfrentas en tu día a día. Estirará tu cuello y espalda y te aliviará del estrés y la tensión.
– Postura del Camello (Ustrasana). Esta postura te revitaliza, elimina el estrés y libera las malas energías acumuladas, ¿Se puede pedir algo más
– Postura fácil (Sukhasana). Una postura perfecta para acabar o empezar grandes sesiones de yoga. Con la postura fácil conseguirás una calma total, algo necesario cuando tienes los nervios a flor de piel. La serenidad que aporta a la mente en un periodo de tiempo tan corto, la hacen una de nuestras favoritas.
No puedes controlar cómo se va a desarrollar tu día, pero estas posturas conseguirán mejorar tu estado de ánimo.
Acuérdate de compartir con la gente que más quieras la “RDPPPC” y no dudes en incluir y hacer cambios a tu gusto, al fin y al cabo, cada persona debería tener su propia reserva y saber que posturas le van mejor.
¡A ser felices!
