Pequeño tributo al espíritu navideño

Esta mañana he encontrado estos versos del Buda en un fantástico libro de Sharon Salzberg titulado “Amor Incondicional”. El poema se refiere a la práctica Metta Sutta del Budismo, conocida en Occidente como práctica de la compasión. Creo que estas palabras pueden ayudarnos a reflexionar acerca del origen y sentido de las fiestas que estamos celebrando, al menos a mí me han ayudado a recordar… ¡Feliz navidad a todos!
Así deben obrar
quienes ejercen la virtud
y los que conocen la vía de la paz:
habrán de mostrarse capaces y justos,
probos y cordiales en sus palabras.
Humildes sin jactancia,
complacidos y fácilmente satisfechos,
despojados de obligaciones y frugales en su
manera de vivir;
pacíficos y serenos, juiciosos y expertos,
desprovistos de orgullo y no exigentes por
naturaleza.
No harán la menor cosa
que más tarde el sabio reprobaría.
Desearán, con regocijo y firmeza,
el bienestar de todos los seres,
sean cuales fueren,
débiles o fuertes, sin omitir a ninguno,
grandes o poderosos, medianos,
menudos o diminutos,
visibles e invisibles,
los que viven cerca y los que moran lejos,
los nacidos y los que aún no vieron la luz.
¡Que todos se sientan a gusto!
Que ninguno engañe a otro,
ni lo desprecie, fuera cual fuese su estado.
Que nadie por ira o rencor
desee mal a nadie.
Como una madre protege con su vida
a su hijo, su único hijo,
así debe amar alguien de corazón infinito
a todos los seres vivos,
irradiar a todo el mundo un cariño
que se remonte a los cielos
y descienda a las profundidades,
por doquier y sin trabas,
libre del odio y de la malquerencia.
De pie o caminando, sentado o tendido
y exento de letargo,
tendrá presentes estos preceptos.
Tal es la conformidad sublime.
Carente de nociones inmutables y dotado de una
visión clara,
el ser de corazón puro que abandone
todos los deseos de los sentidos
no volverá a nacer en este mundo.
Palabras del Buda sobre el amor incondicional (Metta Sutta)
Ornamentos del yoga - Kuntis de Tulasi
Con frecuencia verás a profesores de yoga llevar colgantes con cuentas de madera, ciertas pulseras, o incluso turbantes en la cabeza. Estas piezas no son meros elementos decorativos que le dan un toque exótico a quien los usa, sino que guardan un significado asociado a la práctica de asanas y a la meditación.
Este post inicia una serie de tres artículos donde os hablaré más detenidamente de estos adornos, su procedencia y su simbolismo.
El Kunti es un largo collar que se lleva con varias vueltas en el cuello, o se enrolla en las muñecas y en los tobillos. Está hecho de pequeñas cuentas talladas de la madera seca de un arbusto llamado Tulasi que se considera sagrado en India.
El Tulasi se aprecia como un aspecto del señor Krishna, una manifestación de su espíritu en la naturaleza y por lo tanto es portador de sus virtudes. Esta planta se venera desde los tiempos védicos y el collar se ha popularizado como un ornamento propio de los religiosos más devotos.
Los Kuntis se asocian también al Bhakti Yoga, el yoga de la devoción por dios y el sendero del amor promoviendo el canto de mantras, el servicio a los demás, la oración, o la rendición a lo divino.
A esta madera se le atribuyen también propiedades curativas dentro de la medicina ayurvédica, tiene efecto calmante, se cree que es un signo de buen auspicio y se dice que equilibra la energía de los siete chakras.
Como todo talismán su mayor poder reside en la importancia que le confiere la persona que lo lleva. Si tener un objeto físico te ayuda a concentrarte, a tener más presentes los aspectos espirituales de tu práctica de yoga, o simplemente te serena, el Kunti de Tulasi es un elemento con mucha carga histórica y energética por el mero hecho de proceder de un ser vivo vegetal. Puedes adquirirlo en herbolarios o a través de internet.
Y si no eres de ornamentos pues ahora ya conoces algo más sobre otros aspectos que rodean al yoga.
