Razones para practicar yoga online

Hace seis años, estando de vacaciones en el campo, un amigo me propuso hacer una práctica de yoga en su estudio de pintura. Me pareció una idea magnífica, pensaba que haríamos yoga en pareja y algunos estiramientos, estilo libre por así decirlo.
Lo que ocurrió es que cargó en su ordenador una clase difundida a través de una web americana, 90 min de duración, nivel intermedio, estilo Anusara, y allí estábamos los dos, siguiendo atentamente las instrucciones de un profesor de California y ojeando la súper pantalla de vez en cuando para no perder detalle. ¡Qué descubrimiento!
Para mi sorpresa tuve una experiencia fantástica, no tardé nada en integrar el código propuesto y disfruté de una clase de mucho nivel, en un espacio original y en estupenda compañía.
Ha llovido mucho desde aquellos videos en VHS en los que Raquel Welch guiaba clases de yoga y fitness en los 80; alguno estuvo saltando por las estanterías de casa durante un tiempo y ahora los recuerdo como algo exótico y divertido. Internet lo ha dinamizado todo y nos devuelve una propuesta casi futurista si hacemos la comparación.
Los simpatizantes de corrientes yogis más clásicas, a priori pueden no estar muy de acuerdo con practicar esta disciplina a través de la red y su punto de vista es totalmente comprensible. Pero si observamos con detenimiento el frenético ritmo de vida que llevamos y cómo vamos haciendo adaptaciones de todo constantemente, en una búsqueda incesante de equilibrio dentro de esa vorágine, sobresale el hecho de que en occidente las cosas son de otro modo.
Analicemos entonces el asunto desde un ángulo más neutral y próximo a nuestra sociedad.
– Nada reemplazará nunca la experiencia y los beneficios que supone asistir a una clase presencialmente; desde la voz del profesor, las correcciones táctiles que hace, el entorno adecuadamente acondicionado, o la hermosa energía de grupo que se genera.
El yoga online no es un sustitutivo de tu centro de yoga, o las clases que tomas en el gimnasio; siempre que puedas ir personalmente será mejor para ti. Es importante dejar claro este punto y entender que no es lo que se pretende.
– El yoga online es un complemento para tu práctica y surge de la necesidad de optimizar el tiempo lo mejor posible y de querer profundizar en ella con guía.
Hay muchísimas personas que por su agenda laboral no logran encontrar un hueco que coincida con los horarios de las escuelas, limitando la práctica a un día a la semana, o incluso anulándola, por lo que disfrutar de clases a través de internet se convierte en la opción perfecta para no perder el ritmo.
– A este perfil se suma gente que viaja con mucha frecuencia y personas cuya logística es poco cómoda, aquellos que viven en el campo, o trabajan en oficinas a las afueras de la ciudad, con horarios apretados y muy poco benévolos con la vida privada.
– Por último, están las mamás y los papás en época de embarazo y crianza, teniendo que adaptar sus vidas a ese precioso pero exigente período, que resta tantísimo tiempo personal.
Para todos ellos y para ti, si te identificas con alguna de esas características, o tienes una vida hiperactiva que condiciona en exceso tus tiempos, es el yoga online.
Desde aquella tarde en el estudio de pintura me convertí en usuaria habitual de esta herramienta, para mí ha sido un verdadero hallazgo y como profesora me ayuda a renovar la inspiración, reciclar, motivarme y también a descansar la mente.
Internet se ha convertido en un poderoso instrumento de divulgación y te ofrece la oportunidad de llevar a tu salón, dormitorio de hotel, trabajo, o donde quiera que estés las clases de cientos de profesores maravillosos, que tanto tienen que enseñar y cuyas clases presenciales quedan, en muchos casos, a varios aeropuertos de distancia. ¿No es una gran noticia poder disfrutar de esas clases a través de tu portátil? A mí me es de gran ayuda y me inspira cuando más lo necesito.
Si he logrado despertar tu curiosidad, te invito a realizar una de mis clases abiertas favoritas en el canal de Aomm.tv en youtube. Pincha aquí.
Me encantaría estar un poco más cerca de ti a través de mis clases, darte nuevas ideas y abrir un poco más el espectro de tu práctica de yoga. ¡Disfrútala y nos vemos en las redes sociales!
Hábitos saludables y salud natural
Un buen amigo me pidió que le redactase un compendio de consejos básicos para recuperar su salud. Y este fue el resultado: un protocolo de acciones básicas para reequilibrar la salud corporal.
Contiene las reglas más importantes en cuanto a alimentación y otros consejos muy útiles y efectivos para facilitar al cuerpo su estado natural que es de equilibrio saludable.
Lo ideal es que formen parte de tu vida, de tu día a día, aunque si padeces alguna enfermedad entonces es primordial adoptarlos e incorporarlos todos, uno por uno.
Este decálogo trata de medidas de “choque” por tanto es muy básico pero simultáneamente muy completo.
Está basado en que la causa de las enfermedades, desde un catarro al cáncer pasando por todo lo intermedio, es el grado de acidificación y toxicidad de los tejidos del cuerpo. Cuanto mayor sea este grado más grave la enfermedad.
El orden no representa mayor o menor importancia, intégralos en tu vida a tu ritmo, sintiéndote comod@ al hacerlo.
Disfruta…
1 – Hidratarse adecuadamente
Tomar dos vasos de agua templada en ayunas por la mañana, el segundo después de un rato y con limón.
Beber mínimo un litro y medio de agua al día fuera de las comidas.
No beber media hora antes de comer y entre hora y media y dos horas después.
2 -No comer entre horas
Uno ha de sentarse a comer y emplear el tiempo necesario para masticar tranquilamente los alimentos. Y luego hay que permitir al cuerpo hacer la digestión de esa comida sin interrupciones, es decir, sin comer nada más entre horas.
Si se ingieren alimentos antes de dos horas comienza un nuevo proceso digestivo sin que acabe el primero, entorpeciéndolo y generándose toxinas debido a las sustancias sin digerir que van a quedar en el tracto digestivo.
Y si son tres horas mínimo entre comidas mejor.
3 -Ingerir la menor cantidad posible de proteína animal
No sólo no contribuiremos al sufrimiento animal sino que ganaremos enormemente en lo que a salud se refiere. La proteína animal acidifica el organismo y lo congestiona, debilitándolo y preparándolo por tanto para acoger enfermedades de todo tipo.
Hazte tan vegetariano como te sea posible, todos tus órganos y sistemas te lo agradecerán.
4 -Baños de sal
Bañarse en agua caliente con dos kilos de sal. Es un sistema para limpiar la sangre a través de la piel, se denomina diálisis percutánea. Funciona por ósmosis. Ayuda a los riñones en su labor.
Media hora es suficiente y es una forma muy agradable de bajar el nivel de acidificación.
5 -Desechar el azúcar blanco y la sal común
Es la sustancia más acidificante de las que llamamos “alimentos”. Además es una neurotoxina que al ser ingerida provoca una alarma de intoxicación que nos “activa”. El efecto de la cafeína es el mismo.
Además para poder digerirlo el cuerpo necesita calcio y magnesio entre otros minerales y varias vitaminas, con lo que no sólo no aporta nada sino que consume nutrientes.
En su lugar podemos consumir panela o miel ecológica.
La sal refinada, considerada tóxica por muchos autores, no tiene ningún alimento, sino que causa entre otras cosas trastornos en el metabolismo celular. El cloruro sódico son sólo dos elementos químicos, algo muy alejado de los más de ochenta que tiene la sal del mar sin refinar o la sal gema. Estas últimas son las sales sanas y nutritivas para el organismo.
6 -Tomar fruta, pero sin mezclar con otros alimentos
La fruta es primordial para la buena salud pero ha de comerse separadamente, nunca como postre. Si no se hace así hará que los alimentos no se digieran correctamente ocasionando que haya restos sin digerir que generan congestión y atraen bacterias.
7 -Abandonar los edulcorantes artificiales
Estas sustancias como el aspartamo, el sorbitol, el maltitol, etc. son cancerígenas y están relacionadas con fibromialgia y otras enfermedades de las denominadas “raras”. Son sustancias cientos de veces más dulces que el azúcar y cientos de veces más baratas para la industria, que además aprovecha para venderlo como producto saludable “sin calorías”.
Son generadas en laboratorio y por tanto completamente artificiales.
8 -Utilizar cosmética natural
La lista de ingredientes de dentífricos, desodorantes, cremas faciales y corporales, geles, jabones, productos de maquillaje, etc. es de lo más artificial imaginable. Estos productos penetran en el cuerpo a través de la piel, y es como si nos los comiéramos.
Afortunadamente existen multitud de marcas de cosmética natural o consciente cuyos productos son sanos y saludables porque simplemente son mezclas de esencias, aceites, plantas y productos de la naturaleza tal cual.
9 -Mantener el colon limpio
Cuando defecamos es fácil observar en el inodoro que los excrementos son pegajosos, lo son también en su recorrido por el intestino grueso. De modo que se van acumulando capas y capas de inmundicias.
Si pensamos que la labor del colon es absorber agua (entre dos y tres litros por cada digestión) y electrolitos concluiremos que absorbemos unos 12 litros al día de aguas fecales, porque ese agua ha pasado a través de esa capa, más o menos gruesa de excrementos “fosilizados”. Nos intoxicamos varias veces al día al reintegrar en el cuerpo todas las toxinas de esa “infusión putrefacta”.
La ganancia en salud al someterse a una hidroterapia de colon 3 o 4 veces al año es incalculable.
10 -Las medicinas lo más lejos posible
Las medicinas atrofian la capacidad autocurativa del cuerpo, y TODAS poseen efectos secundarios de todo tipo y condición. Para curarse el cuerpo necesita desintoxicarse y alcalinizarse, NADA MÁS. (De esto trata este decálogo). Mientras no se haga eso estamos condenados a pasar de una dolencia a otra, de una enfermedad a otra. Y abocados a consumir medicinas y más medicinas.
Es importante entender que las medicinas no curan, sólo atenúan o aplacan los síntomas, pero los síntomas no son la enfermedad.
La única curación, la curación real se produce cuando el cuerpo recupera su equilibrio, y lo está haciendo continuamente, día y noche, simplemente hay que facilitarle esa labor.
Y si hay que recurrir a las medicinas, que sean las recetadas por terapeutas naturales, cuyos remedios no curan en sí mismos, sino que simplemente ayudan al cuerpo a hacerlo.
David García Ávila. Director Yoga Art Studio.
Durante nuestro RETIRO DE INMERSION EN EL YOGA PROFUNDO EL PUENTE DE MAYO 2016 tendremos ocasión de tratar y vivir estos principios a lo largo de 4 dias.
Todos los detalles en www.YogaArtStudio.com
Gracias
