Respiración de escucha profunda

Respiración de escucha profunda: Como centrarte en menos de 2 minutos
Como sabes la respiración está directamente asociada con tus emociones.
La respiración consciente justamente nos acerca a una escucha más profunda, responsable y amorosa de nuestro océano respiratorio.
La práctica cotidiana nos permite comenzar a ampliar nuestra capacidad respiratoria, oxigenar nuestro organismo, calmar la ansiedad, conectar con la calma, la quietud, percibir las tensiones, registrar nuestros miedos y principalmente registrar como nos estamos sintiendo en este presente, aprendiendo a observarnos, percibirnos en cada inhalación y en cada exhalación.
Verás que cuando te encuentras muy nerviosa/o, ansioso/a, tu respiración se vuelve más rápida, sientes tus latidos a flor de piel y puedes percibirla en tu pecho.
Para que comiences con tu práctica diaria te voy a sugerir que te ubiques en una silla cómoda, en tu mat de yoga en posición de loto o semi loto o si tienes un zafu de meditación mucho mejor para realizar tu práctica allí.
Genera un clima de armonía con algún aroma relajante como la lavanda, música zen y siéntate tranquilo/a.
Realiza una cuantas respiraciones por las fosas nasales tomando conciencia de cómo te sientes, cómo se encuentra tu cuerpo y tu mente en este día, aflojando y liberando las tensiones, sin realizar ningún esfuerzo, pon en práctica tu respiración natural y profunda.
Coloca tus dedos medios en los oídos, tienes que taparlos totalmente para poder escuchar tu respiración en estado puro. Es un ejercicio respiratorio de abstracción muy rápida que te centrará en menos de 2 minutos, ya que te obliga a realizar una escucha profunda de tu respiración, principalmente sintiendo el aire pasar por tu garganta.
La puedes realizar cada vez que sientas que tienes que enfrentar una situación difícil, cuando estás atascado en el tránsito, en el metro o simplemente incluirlo en tu práctica matutina y nocturna para relajarte y armonizarte.
Recuerda siempre ser amable, cuidadoso y respetuoso con tu cuerpo, nunca olvides que es tu templo; bendice cada pensamiento que venga a ti cuando respiras y meditas, simplemente conviértete en un observador testigo y disfruta del viaje!
Om shanti shanti shanti
Flow
Frutos secos y semillas
Los frutos secos y las semillas son todo un clásico a la hora de dar un buen aporte de energía a nuestro cuerpo.
Forman parte de cualquier régimen deportivo y deberían tener mucha presencia en la dieta de los niños y de las personas sometidas a gran esfuerzo mental.
Esta semana del verano Yogi se está desarrollando en la montaña, por lo que las clases requieren más trabajo, además de las actividades extra como el trekking, o la escalada, por lo que los frutos secos y las semillas son el complemento perfecto para días con mucha actividad física.
Se conservan de maravilla y aportan nutrientes fundamentales como proteínas, minerales, ácidos grasos omega 3 y oligoelementos, el plus energético está servido y además ayudamos al buen funcionamiento del tracto intestinal por la gran presencia de fibra.
Una manera muy rica y diferente de comerlos es en forma de bolitas. ¡Apunta la receta!
Bolitas energéticas de frutos y semillas
– Mete en la batidora dos puñados de almendras, dos de pipas de girasol peladas y dos puñados de pipas de calabaza.
– Tritura a intensidad baja para obtener una harina gruesa.
– Mézclala con cinco cucharadas soperas de miel y con las manos húmedas haz bolitas, o pequeñas tortitas.
– Pasa las bolitas por miel y después por almendra en láminas como si empanaras una croqueta.
– Cinco minutos de horno a 180 grados y bolitas energéticas listas para llevar a donde quieras.
Ten en cuenta que las cantidades pueden variar y siempre tienes la opción de hacerlo con tus frutos secos favoritos. ¡Feliz día!
