“Rutucharya” o rutina estacional

Según la medicina Ayurvédica, todas las personas deberíamos empezar a hacer un cambio de rutina unos quince días antes de cada cambio de estación, empezando por una limpieza profunda de nuestro cuerpo, interior y exteriormente. Para ello podemos comenzar con un par de días de ayuno, alimentándonos con frutas, verduras, jugos, infusiones y agua, ofreciéndole un descanso a nuestro cuerpo y a nuestra mente.
Una vez hemos eliminado las toxinas acumuladas, es momento de implantar nuevos hábitos que aunque los incorporemos lentamente, a la larga notaremos un profundo cambio en nuestra vida.
A continuación os dejo un listado, ejemplo de rutinas para dos semanas, aunque la lista la podéis modificar a vuestro gusto, teniendo en cuenta que todo nuevo cambio ha de ser una mejora personal. También puede variar el tiempo para implantarlas, dos semanas, tres, cuatro…, lo importante es que el cambio sea algo natural y consciente.
Rutinas
Primera semana
• Revisa tus armarios y tu nevera, elimina todos los alimentos en mal estado, procesados, con azucares añadidos.
• Prescinde del microondas y de recalentar tus alimentos.
• Sustituye los azucares por stevia, frutas, pasas, sirope de ágave…
• Hazte con una buena provisión de frutas y verduras.
• Cambia la decoración de tu casa. Elimina lo viejo, lo que no uses. Minimiza.
• Toma un suplemento de Vitamina C.
• Incorpora ejercicios de Pranayama diarios, puedes empezar con tan solo cinco minutos.
• Reemplaza el café por infusiones de hierbas.
• Pásate a lo integral, pan, cereales, pasta.
Segunda semana
• Haz ayuno de noticias, ¡apaga la televisión!
• Mejora tus compañías.
• Ten más contacto con la naturaleza.
• Medita diez minutos cada día.
• Lee temas espirituales.
• Toma cada día zumo de naranja.
• Reduce el consumo de proteínas animales.
• Sal a pasear.
• Incorpora especias a tus alimentos (cúrcuma, canela, cardamomo).
• Reserva tiempo para darte un masaje.
• Sonríe.
• Perdona, olvida, deja ir.
Namasté
Posturas de yoga preferidas por las mujeres
Hoy nos atrevemos a apostar por cuáles son las posturas que más gustan a las mujeres. Basándonos en las preferencias que escuchamos de nuestras alumnas, las hemos resumido en estas cuatro, pero nos encantaría saber cuál es la postura que a ti más te gusta y porqué.
Tal vez en la siguiente lista te encuentres identificada en alguna:

1-. VIRABHADRASANA II” (Postura del guerrero II)
Con esta postura las mujeres sienten cómo se fortalecen sus muslos, glúteos y caderas. Aporta equilibrio y armonía a la postura. Hacer el guerrero II requiere de mucha energía, por lo que se debe respirar profundamente, al tiempo que los brazos y las piernas se mantienen firmes.
2-. UTKATASANA” (Postura de la silla)
A muchas mujeres les gusta mucho esta resistente postura porque a través de ella sienten cómo trabajan las nalgas. Además con ‘la silla’ se fortalecen el vientre, la espalda y los muslos. Es fundamental que al flexionar las rodillas, nunca más allá de la punta de los pies, la columna se mantenga lo más larga posible, sintiendo una línea continua desde la coronilla hasta el coxis. Los hombros deben de estar relajados y buscan formar parte de esa línea entre coronilla y coxis.
3-. VRKSASANA” (Postura del árbol)
Cuando sentimos la mente dispersa, la postura del árbol nos ayuda a aumentar nuestra capacidad de concentración y calmar la mente. Mejora el equilibrio, fortalece los tobillos, las caderas y rodillas. Es importante que el pie que se apoya en la otra pierna no lo haga nunca sobre la rodilla, ya que es un punto articular del cuerpo fundamental sobre el que no debe recaer un sobre peso innecesario. Para ello te recomendamos que si no llegas a colocar el pie en la cara interna del muslo contrario, lo hagas en el tobillo.
4-. SETU BANDHASANA” (Postura del puente)
Con esta extensión se fortalece y se abre el pecho, las caderas, la espina lumbar y la cara anterior de los muslos. Para las mujeres es un estiramiento excelente después de cualquier sesión de ejercicio físico, ya que el puente actúa directamente sobre el sistema nervioso. Al deshacer la postura se puede realizar de manera dinámica, articulando la columna en la bajada vértebra a vértebra, percibiendo como cada hueso vertebral se coloca sobre el suelo.
