Sánscrito y yoga

El sánscrito se ha introducido en nuestras vidas a través del yoga y también como fenómeno comercial, vemos con más frecuencia que nunca “namaste” escrito en camisetas”, bonitos estampados en letras sánscritas y muchos nombres de centros de yoga y spas que aluden a este lenguaje milenario equiparable en antigüedad e importancia a lenguas como el griego y el latín clásico.
El significado literal de sánscrito es “perfectamente, completamente hecho, o ejecutado”. En la actualidad forma parte del amplísimo abanico de idiomas que se hablan en India y está relacionado con el hinduismo, el jainismo y el budismo, doctrinas practicadas en toda Asia.
Se relaciona con los textos sagrados y las liturgias manteniendo un marcado carácter religioso, y es también el lenguaje que enmarca el yoga.
Todo yogi, sea cual sea su nivel, se ha ido familiarizando progresivamente con ciertos términos sánscritos de una u otra forma. Dependiendo del estilo del profesor y la línea de yoga que enseñe, mencionará con más frecuencia los nombres reales de las posturas, o recurrirá al alias occidental, o traducción, para hacérselo más fácil a los alumnos.
Memorizar estos nombres y conocer lo que significan es interesante y un plus cultural. A veces son simplemente palabras compuestas, como por ejemplo el nombre de un animal más la palabra asana, que significa postura. Otras veces a esa vocablo compuesto se le añade uno más, un prefijo, que indica una variación determinada en la postura.
Navasana: Nava (barca) + asana (postura) = postura de la barca
Parivrtta Trikonasana: Parivrtta (torsión) + triko (triángulo) + asana (postura) = postura de la torsión en triángulo.
A continuación te invito a explorar un glosario básico de términos sánscritos de yoga para ampliar tus conocimientos. ¡Espero que te sea muy útil!
Adho: tumbado boca abajo; ejemplo Adho Mukha Svanasana, traducido como “postura del perro boca abajo.”
Baddha: cierre, atado; ejemplo Baddha Konasana, traducido como “postura del cierre completo”.
Parivrtta: giro, torsión; ejemplo Parivrtta Sirsasana, traducido como “giro en la postura de la cabeza”.
Parivartana: dar vueltas, rodar; ejemplo Jathara Parivartanasana, traducido como “torsión de columna”.
Paschima: Oeste, zona posterior del cuerpo, ejemplo Paschimottanasana, traducido como “postura de estiramiento del Oeste”.
Purva: Este, parte anterior del cuerpo; ejemplo Purvottanasana, traducido como “postura de estiramiento del Este”.
Parsva: estiramiento lateral, de lado; ejemplo Parsvakonasana, traducido como “postura del ángulo lateral”.
Prasarita: extender, alargar; ejemplo Prasarita Padottanasana, traducido como “pinza de pie con piernas separadas”.
Supta: acostado, tumbado en el suelo; ejemplo Supta Virasana, traducido como ·postura del héroe tumbado”.
Urdhva: elevado, hacia arriba; ejemplo Urdhva Mukha Svanasana, traducido como “postura del perro boca arriba, o hacia arriba”.
Upavistha: sentado; ejemplo Upavistha Konasana, traducido como “postura de la flexión sentado hacia adelante”.
Utthita: en extensión, o equilibrio; ejemplo Utthita Trikonasana, traducido como “postura del triángulo extendido”.
Salamba: con apoyo, ejemplo Salamba Sarvangasana, traducido como postura de apoyo sobre los hombros”.
Paripurna: completo, entero; ejemplo Paripurna Navasana, traducido como la “postura de la barca completa”.
Viparita: invertido, al revés, contrario; ejemplo Viparita Karani, traducido como “postura de las piernas invertidas”.
Sama: igual, idéntico, simetría; ejemplo Samakonasana, traducido como “postura del ángulo recto o idéntico.”
Formas de mantener nuestra espiritualidad en tiempos de crisis y estrés
Ser espiritual las 24 horas del día no es nada fácil. Y en tiempos del COVID-19, es aún más difícil. Además de las fuentes habituales de estrés como el trabajo diario (ya sea en la oficina o en casa), el cuidado de los niños, las tareas domésticas, la preparación de comidas y las muchas otras cosas de la vida cotidiana, ahora tenemos un desafío mayor. El Coronavirus pone a prueba nuestra resistencia y nos desafía a mirarnos, a conocer nuestros miedos, a aceptarlos y a usarlos para crecer. Es precisamente en estos tiempos difíciles cuando más necesitamos una actitud espiritualmente cultivada, que a menudo olvidamos.
Las crisis pueden sacar lo peor de nosotros, pero también lo mejor. Es difícil escapar del estrés que proviene de los acontecimientos en el mundo. El estrés puede hacer que cada uno de nosotros pierda el equilibrio… Pero esto no tiene por qué ocurrir.
Estos son algunos consejos que te ayudarán a mantenerte en equilibrio en estos tiempos llenos de estrés:
Acepta tu miedo
El miedo es siempre una señal. A menudo nos advierte del peligro y encuentra un rico caldo de cultivo en tiempos de incertidumbre. El miedo es desagradable y los humanos tendemos a alejarlo de nosotros. Pero nuestro miedo también es una herramienta y puede convertirse en un amigo a través de la aceptación. Por lo tanto, permite tu miedo y acéptalo, pero no dejes que te domine. Porque es un buen sirviente, pero un mal amo.
