Urdhva Mukha Svanasana y Bhujangasana

Diferencias y similitudes entre Urdhva Mukha Svanasana y Bhujangasana
Muchos de nuestros alumnos y usuarios nos preguntan con frecuencia sobre las diferencias entre estas dos posturas, ya que se tiende a pensar que son prácticamente iguales, lo que genera gran confusión a la hora de realizarlas correctamente. Es verdad que son posturas que visualmente son muy similares pero tanto en sus efectos, como en su ejecución son muy diferentes.
Primero identifiquemos sus parecidos:
1-. Ambas posturas forman parte de la secuencia del Saludo al Sol (Surya Namaskar) en sus distintas versiones.
2-. La cobra y El perro mirando hacia el suelo, son extensiones de columna y son excelentes ejercicios para fortalecer la espalda, abrir el pecho y estirar el abdomen.
Veamos ahora cuáles son las diferencias:
1ª Ejecución
-En la cobra la cadera (crestas iliacas) queda pegada en el suelo, mientras en el perro mirando al cielo la cadera queda en el aire.
-En la cobra los brazos quedan bajo los hombros o a la altura del pecho, y en el perro los brazos quedan estirados ligeramente abiertos y separados del tronco.
-Subir el pecho + activar piernas + inhalación
*en la cobra: los brazos se quedan doblados, las piernas activas sin tensión, dejando los hombros ajustados lejos de las orejas, hacia abajo y hacia atrás.
*en el perro mirando hacia arriba: se empuja el suelo con firmeza con las manos para estirar los brazos, elevando con suavidad el pubis del suelo. También se activan las piernas para poder despegar los muslos y rodillas, apoyándonos solo en los empeines.
**Importante: tener en cuenta que cada cuerpo es un mundo y necesita sus ajustes concretos. Debemos escuchar las señales que nos manda y saber parar cuándo exista una molestia o dolor que no deba estar ahí.
2ª Requerimiento muscular
Para realizar la postura de la cobra se requiere de más trabajo en la parte baja de la espalda, mientras que en el perro mirando hacia arriba son las manos y brazos los principales protagonistas.
3ª La mirada
En la cobra la mirada va hacia el suelo, ya que la barbilla ha de estar en dirección hacia el pecho, dejando el cuello alineado con la espalda; en el perro mirando arriba, si nuestro cuerpo nos lo permite y tenemos flexibilidad suficiente, podemos mirar hacia el techo dejando caer la cabeza con suavidad hacia atrás.
Esperamos que ahora veamos más claridad a la hora de hacer estas dos poses. Os recomendamos esta clase guiada por nuestra profesora Elena Ferraris “Abrir el pecho y fortalecer la espalda” para ver claramente el trabajo de estas dos posturas.
Os esperamos en Aomm.tv
Namaste.
Yoga y obesidad
Muchas personas con sobrepeso eluden continuamente hacer ejercicio alegando como motivo su problema de obesidad. Siendo realistas, tener demasiados kilos de más dificulta la vida diaria, la práctica de cualquier deporte y, sobre todo, es nocivo para la salud ya que suele derivar en problemas muy serios a medio y largo plazo.
Existe un tipo de alumno potencial que casi nunca se anima a entrar en las clases y que sin embargo muestra mucha curiosidad. La pregunta que se repite constantemente es: ¿piensas que sería adecuado para alguien como yo practicar algún estilo de yoga?
La respuesta es SÍ.
Hay que tener presente que no se puede dejar de lado el factor alimentación. Regular la ingesta y aprender a comer mejor es fundamental para generar un cambio. Quiero señalar que no es cuestión de estética, el rango de “peso sano” varía mucho dependiendo de la estatura y la complexión de cada uno. Se trata más bien de tener un peso con el que puedas convivir, que no te reste vitalidad, ni agilidad y que te limite lo menos posible a todos los niveles.
Ese cambio puede empezar también concediéndote permiso para cruzar el umbral de la puerta de un centro de yoga, o más sencillo aún, dando al play de una clase online. La ejecución de asanas es más desafiante si se tiene sobre peso, pero es una valiosa herramienta para tomar conciencia de la relación que existe entre el cuerpo, la mente y de los aspectos a sanar en ese vínculo cuando algo está en desequilibrio.
Al principio no es fácil y el mayor reto está en crear compromiso y mantenerlo. Piensa que también hay gente que afronta dificultades parecidas, por ejemplo, alguien que lleva años sin hacer ejercicio puede encontrar obstáculos similares a los de un individuo obeso, o a los de una persona de edad avanzada a la hora de moverse y empezar a practicar.
Por otra parte, en una clase suele haber todo tipo de alumnos, pero eso no debe desanimarte, al contrario, demuestra que esta disciplina es para todos. La experiencia del yoga es completamente personal y única, así que no hay que tener miedo a la comparación, porque no importa si el de al lado es más fuerte o más elástico, ese no es el foco de la práctica.
Si te sientes identificado con lo que estoy contando te invito amorosamente a que pruebes una clase para principiantes en Aomm.tv. Sin miedo, no pasa nada si no mantienes las posturas mucho tiempo, si te cansas rápidamente, si no llegas a tocarte los pies, o si el equilibrio falla; es cuestión de empezar a tener otra actitud y por algún sitio hay que empezar a recobrar la comunicación con el cuerpo y con uno mismo.
El yoga es ante todo amable y te enseñará a ser amable también contigo, a quererte más, a respetarte, desarrollar confianza en ti, a cuidarte y posiblemente te de alguna agradable sorpresa extra.