Meditación en nuestro ser

Está cada vez más demostrado que nuestro cuerpo nos habla. Contracturas, problemas de piel o malestares abdominales que no parecen tener un origen orgánico pueden ser un mensaje de nuestro mundo emocional. Las dificultades que no somos capaces de verbalizar encuentran esta vía de escape. El cuerpo nos está diciendo algo, y nos conviene escucharlo.
Por esto es necesario aprender a desarrollar y poner en práctica técnicas que permitan traducir a nuestro lenguaje , lo que nos dice el cuerpo a través de los órganos.
“Meditar en nuestro ser” no es una tarea fácil, el aprender a observar nuestros pensamientos, y todo el proceso que lleva ese pensamiento hasta la materialización de su acción es algo que lleva tiempo y sobre todo que necesita de un compromiso por nuestra parte.
Pero cuando nuestros hábitos de conducta pueden cambiar, y el resultado es algo gratificante para nuestra vida, no hay duda que el esfuerzo que hayamos puesto en el camino, y todo lo que hayamos aprendido en el proceso es maravilloso.
Por ello voy a dejarte unos consejos para que puedas poner en práctica de manera sencilla en tu vida, a través de la escucha, la observación y la meditación en Tu Ser.
– Tomar Consciencia de que probablemente seamos personas muy vulnerables al estrés. El siguiente paso consiste en detectar aquellos síntomas que lo disparan, y poder desde la observación tratar de cambiar esos hábitos, o solamente mirarlos desde otro punto de vista, y tener una postura diferente ante la situación.
– Evitar al negación: si tu mente negativa toma fuerza ante ti, procura mediante la respiración profunda, calmar tus pensamientos, para que puedas aquietar ese ruido mental y escuchar lo que en verdad sientes, aceptarlo y continuar.
– Canalizar las emociones adecuadamente. Las personas que somatizan acostumbran a reprimir la tensión y las cargas afectivas negativas, de modo que van acumulándolas hasta que el cuerpo las señala.
– Mantener relaciones positivas, cálidas y amorosas con familiares, amigos y compañeros de trabajo. Sentir el amor a tu alrededor, poder dar y recibir es algo maravilloso para tu salud física y mental.
– Seguir un estilo de vida saludable: dieta adecuada, ejercicio físico regular, mantener una buena higiene del sueño… estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de la energía del universo.
– Distribuir bien el tiempo: de este modo podremos aprovecharlo mejor, y podremos permitirnos un período para el disfrute personal, que favorecerá tu crecimiento en relación con la verdad en tu Ser, pudiendo transformar esos hábitos de conducta que te llevan a estados no deseados, a poder transmutar y conectar con tu esencia.
– Cultivar momentos de silencio: mediante la contemplación de un paisaje, o una meditación para volver luego a la vida con una mirada renovada.
“Las personas sanas son aquellas que saben realizarse desarrollando su humanidad y sus capacidades.”
Te animamos a que practiques la clase de Kundalini yoga ‘Meditación en el Ser’.
Rutina matinal saludable
Cada día de tu vida se convierte en una nueva experiencia. Amarnos, empoderarnos, nos acerca al fluir natural de la vida. Honramos cada segundo de este viaje, disfrutando plenamente.
Como siempre hablamos en los talleres y encuentros de yoga & meditación, tu bienestar está más cerca de lo que imaginas.
No hay nada que salir a buscar afuera, todo está dentro tuyo, simplemente necesitas comenzar a escucharlo y contemplarlo.
Cada mañana es una nueva oportunidad para sentirte mejor y mejor, para mimarte, cuidarte y revitalizarte.
Te sugiero esta simple y rápida rutina antes de salir de casa, que no te tomará más de 10 minutos y seguramente modificará sustancialmente el comienzo de tu día:
- Ponte siempre el despertador unos 15 minutos antes.
- Comienza a estirarte en la cama con los brazos hacia arriba y los empeines hacia adelante.
- Realiza los movimientos que tu cuerpo te pida, el sabe lo que necesita al despertar.
- Conecta con tu respiración abdominal realizando un conteo de 15 respiraciones con ambas manos en tu abdomen.
- Gira tu cuerpo de costado en posición fetal o de capullo y levántate suavemente de costado.
- Siéntate en la cama con tus pies tocando el suelo y comienza a movilizar tu cuello 3 veces a cada lado.
- Haz lo mismo con tus hombros, inhalando al subirlos y exhalando al rotarlos hacia atrás.
- Moviliza tus muñecas y tobillos unas cuantas veces.
- Realiza unas 10 respiraciones nuevamente en el abdomen.
- Quédate en silencio con tus manos sobre los muslos unos minutos contemplando y registrando tu respiración en las fosas nasales.
- Si quieres y te dan ganas puedes sumar a tu comienzo alguna intención, afirmándola en tiempo presente, en primera persona y repitiéndola 3 veces.
Ya estás listo/a para empezar tu día con toda la energía! No te olvides de prepararte un rico y nutritivo desayuno que también forma parte de tu rutina saludable.
Recuerda siempre que tu cuerpo es tu templo y le debes respeto y cariño.
Namaste
