Yoga en un mundo VUCA

VUCA es un acrónimo inglés que se originó en los años 90 en el ejército americano con el fin de designar el entorno que tenían que comenzar a trabajar y a moverse en sus misiones.
Este es el significado de VUCA
- V: Volatility – Volatilidad
- U: Uncertainty – Incertidumbre
- C: Complexity – Complejidad
- A: Ambiguity – Ambigüedad
Con el tiempo, el término VUCA se adoptó en el mundo empresarial y pasó a nuestros días a raíz de los atentados del 11S.
Como consecuencia, el mundo en el que estamos inmersos es rápido, volátil, todo se basa prácticamente en la inmediatez, conviviendo con la incertidumbre que la crisis económica ha instalado entre nosotros, esa ambigüedad continua, la complejidad del sistema y del entorno que complican la toma de decisiones y que provocan un estado de preocupación que siempre está latente.
Esto provoca que nuestra mente esté en continua alerta, dado que este ritmo de vida impuesto requiere de un gran dinamismo que implica un gasto extra de energía, añadido a un alto nivel de exigencia y de competitividad en el mundo laboral; queriendo hacer muchas cosas a la vez y queriendo estar en muchos sitios al mismo tiempo. Sensaciones que se trasladan a todos los estratos de la población, ancianos que cuidan de sus nietos, padres de familia con vidas trepidantes, empresarios que tienen que adaptarse al cambio día tras día, niños a los que se les exige un alto rendimiento escolar y con una agenda llena de actividades extraescolares. Si a todo lo expuesto anteriormente, consideramos además la dependencia que tenemos a los dispositivos móviles, no es extraño que muchos de nosotros hagamos BOOM en un momento dado, y cuando queremos recuperar el control, ya es demasiado tarde.
Antes de que esto suceda, es conveniente poner remedio y una de las herramientas más valiosas de vida que puedes encontrar es Yoga, sabiduría milenaria que se ha transmitido de generación en generación y que afortunadamente cada día tiene más adeptos, y que ya es una asignatura más en algunos colegios y se ofrece a los empleados en los entornos laborales; aunque otros países nos llevan la delantera desde hace tiempo.
Así que aquí te dejo unas cuantas buenas razones que podrás comenzar a sentir tú mismo con la práctica continuada y que todos nosotros difundimos una y otra vez con el fin de contribuir a tu bienestar, que no olvides, sólo depende de ti.
Yoga en el plano físico
Con la realización de asanas, estiras y eliminas tensión muscular, ejerce una función terapéutica en dolores de espalda, migrañas crónicas y toda clase de dolencias. Trabajas la flexibilidad en tu cuerpo, que corresponde a trabajar la flexibilidad de tu mente, lo que hace que te adaptes mejor a los cambios. Masajeas tus órganos vitales y con la respiración (pranayama) el oxígeno que entra en tus pulmones es de mejor calidad y hace que tus células tengan una oxigenación mayor, por lo que refuerza tu sistema inmune; por tanto, evitas enfermedades y practicas la medicina preventiva. A su vez tus niveles de energía se incrementan, tu vitalidad también. Si eres deportista sus beneficios están más que demostrados, corrigiendo la postura, tomando conciencia de tu cuerpo (sentido de la propiocepción), evitando lesiones y visualizando objetivos.
Aprenderás a escuchar a tu cuerpo y a identificar las alarmas que te envía cuando algo no va bien, anticipándote a lo que se puede desencadenar después.
Yoga en el plano emocional
Con la práctica de ejercicios de respiración (pranayama) y relajación reduces el estrés, la ansiedad y el insomnio. Cambia tu respiración y cambiarán tus emociones, que gestionarás mucho mejor, devolviendo tu mente al momento presente. El 90% de las enfermedades se desarrollan como consecuencia de emociones no gestionadas y de vivencias difíciles no canalizadas.
Te sentirás más animado, tomarás buenas decisiones y la serenidad llegará a tu vida, ese equilibrio tan deseado. Desarrollarás tu intuición, una brújula que te guiará por el sendero de la vida y a su vez cultivarás el desapego, dejando atrás lo que ya no te vale. La conexión con la naturaleza es inmediata y tus relaciones personales serán de una calidad extraordinaria, incluyendo la que tienes contigo mismo ¡Disfrutarás tanto de esas pequeñas cosas!
En definitiva, todo fluye. “Paras y reparas “
Yoga llega a ti cuando tiene que llegar, así que permanece atento y disfruta del camino. Namasté
MARÍA F. SANZ GÓMEZ
YAM YOGA (Vinyasa Yoga y Yoga Nidra)
Mindfulness - Prácticas informales
Mindfulness es una cualidad de la mente, una capacidad que todos tenemos cuyo entrenamiento tiene enormes beneficios dado el nivel de actividad mental y estrés, y su relación con la gran cantidad de tareas que tenemos que desempeñar cada día.
En la sociedad multitarea en la que vivimos, cada vez más exigente con nosotros y nuestras capacidades, mindfulness puede ser la solución a nuestros quebraderos de cabeza. La experiencia mindfulness trata de simplificar nuestra vida, desgranando y simplificando la experiencia al máximo, evitando distracciones. No hay lugar para rememorar el pasado ni para hacer proyecciones futuras. La única realidad posible es el momento presente y lo que en él sucede. Sólo de esta forma logramos ver la realidad tal cual es, vivir los sucesos con mayor objetividad y libres de emocionalidad, como meras experiencias.
Para entrenar la mente en la atención plena o mindfulness, te recomendamos el curso ‘Mindfulness para la vida cotidiana’ que hemos creado en colaboración con Nirakara Institute y Gustavo G.Diex. En él encontrarás un completo programa de entrenamiento mental de 4 semanas de duración compuesto por distintos tutoriales o vídeos teóricos, prácticas formales e informales.
Para completar el programa, y ya que el mindfulness es un trabajo de hormiguita, un camino en el que cada paso es importante en sí mismo, te ofrecemos en este artículo varias propuestas más de prácticas informales, para que las incorpores en tu día a día, de manera aleatoria.
- Dar cuenta. La propuesta es simple, poner la atención en aquellas acciones que no requieran muchos recursos cognitivos (respirar, caminar, tomar un sorbo…). Para hacerlo es recomendable poner una alarma en el móvil que suene cada hora, de esta forma nos ayudará a volver al presente, recordar y enfocar la atención de manera consciente.
- Pasar de la multitarea a la monotarea. Esta práctica trata de aprovechar y utilizar las acciones que realizamos cada día para entrenar la atención focalizada. Acciones que de tan acostumbrados solemos hacerlas de manera automática y pensando en cualquier otra cosa o teniendo una conversación (cocinar, conducir, ducharnos, lavarnos los dientes…)
- Alertas en el móvil para retomar y sostener. A medida que tu entrenamiento avance y tu foco mental se afina, continúa con las alertas en el móvil para redirigir la atención mental cuando suene hacia el momento presente y la actividad que estés desempeñando, profundiza en tu atención y ábrete al estado en el que te encuentras.