Yoga para niños – Saludo al sol

Este artículo escrito por nuestra profesora Delia Hernández, ha sido publicado en la revista Yoga Journal en el número del mes de julio. En él nos habla de una de las clases de yoga para niños que puedes hacer en Aomm.tv, una variación del Saludo al sol para hacerlo con los niños. Puedes hacer la clase en este enlace.
Yoga: Niños más sanos y más felices
Cuántas veces hemos oído decir “Los niños y niñas son el futuro”, “Debemos educar a nuestro niños/as para el futuro”, “El futuro está en manos de los niños”. Futuro, futuro… ¿y el presente? ¿Cuántas veces oímos decir los niños y niñas son el presente? ¡Lo son!
El presente es lo realmente importante. Nosotros como adultos, tenemos la posibilidad de ofrecerles las mejores herramientas, recursos y opciones de vida que les permita crecer en un entorno saludable, positivo, afectivo, bondadoso, que les ayude a crecer y desarrollarse como grandes personas, que les haga ser felices.
Vamos a pensar por un momento en el estilo de vida presente de nuestros peques… un día cualquiera en la vida de un niño/a, no está libre de un ambiente de total distracción, numerosos estímulos, estrés, multitareas… falta de emociones bien gestionadas, dificultad en el aprendizaje…
Intentemos crear y facilitar el mejor presente para nuestros niños y niñas.
El Yoga, es una de esas herramientas que puede crear un mejor presente (y futuro) para el niño o la niña. El Yoga es una gran opción que les permite a los niños/as sentir, expresar, descubrir, crear, experimentar, crecer, soñar… vivir un presente maravilloso y preparar un bonito camino para el futuro!
Ya hemos leído en numerosas ocasiones la cantidad de beneficios que el Yoga aporta en los niños y niñas, y no podemos obviarlo…
Sabemos que disminuye el estrés y la ansiedad infantil, que mejora los hábitos posturales, la flexibilidad en los músculos y articulaciones, favorece la agilidad, la coordinación y el equilibrio, estimula y fortalece nuestro organismo… y además, las clases de Yoga para niños/as:
Son un espacio de enriquecimiento y autoconocimiento que ayuda a los niños a crecer de forma consciente, dándose cuenta de qué les hace sentir bien o mal y aprendiendo desde su experiencia. Sabiendo escuchar y equilibrar su cuerpo, su mente y su corazón.
“Antes no sabía qué hacer cuando me ponía nerviosa o tenía miedo,
las clases de Yoga me ha enseñado a respirar”. Natalia, 11 años
Les hace ser mejores personas, les enseña una forma de vida y unos valores de respeto hacia él mismo y hacia los demás, de gratitud, de tolerancia, de amor, solidaridad…
Favorece estados y pensamientos positivos, hábitos saludables, equilibrio emocional y psicológico, lo que permite un mayor bienestar y mejor calidad de vida.
Todo ello siempre, a través del juego y la diversión, viviendo experiencias únicas adaptadas a su crecimiento y desarrollo. Viajando a través de su mente a bosques encantados, a selvas llenas de animales, a las profundidades del océano…, cantando, dibujando sus emociones, expresando con su cuerpo…
“Para mí el yoga es muy divertido, hacemos teatro con posturas, juegos…
me lo paso muy bien!” , Paula, 7 años
¡Los niños y niñas que practican yoga sin duda viven su presente más sanos y más felices!
¿Y… por qué no aprovechar todas las ventajas que nos ofrece el yoga, y poder vivirlas y disfrutarlas adultos y niños juntos?
Pequeño tributo al espíritu navideño
Esta mañana he encontrado estos versos del Buda en un fantástico libro de Sharon Salzberg titulado “Amor Incondicional”. El poema se refiere a la práctica Metta Sutta del Budismo, conocida en Occidente como práctica de la compasión. Creo que estas palabras pueden ayudarnos a reflexionar acerca del origen y sentido de las fiestas que estamos celebrando, al menos a mí me han ayudado a recordar… ¡Feliz navidad a todos!
Así deben obrar
quienes ejercen la virtud
y los que conocen la vía de la paz:
habrán de mostrarse capaces y justos,
probos y cordiales en sus palabras.
Humildes sin jactancia,
complacidos y fácilmente satisfechos,
despojados de obligaciones y frugales en su
manera de vivir;
pacíficos y serenos, juiciosos y expertos,
desprovistos de orgullo y no exigentes por
naturaleza.
No harán la menor cosa
que más tarde el sabio reprobaría.
Desearán, con regocijo y firmeza,
el bienestar de todos los seres,
sean cuales fueren,
débiles o fuertes, sin omitir a ninguno,
grandes o poderosos, medianos,
menudos o diminutos,
visibles e invisibles,
los que viven cerca y los que moran lejos,
los nacidos y los que aún no vieron la luz.
¡Que todos se sientan a gusto!
Que ninguno engañe a otro,
ni lo desprecie, fuera cual fuese su estado.
Que nadie por ira o rencor
desee mal a nadie.
Como una madre protege con su vida
a su hijo, su único hijo,
así debe amar alguien de corazón infinito
a todos los seres vivos,
irradiar a todo el mundo un cariño
que se remonte a los cielos
y descienda a las profundidades,
por doquier y sin trabas,
libre del odio y de la malquerencia.
De pie o caminando, sentado o tendido
y exento de letargo,
tendrá presentes estos preceptos.
Tal es la conformidad sublime.
Carente de nociones inmutables y dotado de una
visión clara,
el ser de corazón puro que abandone
todos los deseos de los sentidos
no volverá a nacer en este mundo.
Palabras del Buda sobre el amor incondicional (Metta Sutta)
