Antes y después de la meditación

Practico meditación desde hace un tiempo y lo que al principio parecía imposible, tener un ratito de calma y tranquilidad donde poder centrarme en mi, ahora es una realidad que creo con atención. Me resulta muy reconfortante la práctica de la meditación ya que al terminar cada sesión, podría decir que me siento ligera, mi mente se haya liberada de cargas y me encuentro mucho mejor.
Suelo practicar meditación para aliviar el estrés ya que solía mostrar una actitud “esponja” de cara a las cosas que sucedían a mi alrededor. Además, tenía una tendencia a ponerme en lo peor y cargar conmigo energía negativa. Y la meditación me está ayudando a modificar esta actitud y por tanto las conductas que no me hacían ningún bien.
En ocasiones, las sesiones de meditación me ayudan a identificar, reconocer y dejar ir emociones negativas. Mi cuerpo y mi respiración son de gran ayuda en este aspecto ya que me ayudan a localizar la fuente de tensión y luego a realizar el trabajo interior para dejar ir la emoción una vez aprendida la lección que debo aprender.
Suelo meditar al despertar y antes de dormir. De madrugada me preparo para iniciar el día en un estado sereno que me ayuda a tomar el día con una actitud de seguridad y concentración. Por la noche, reviso mi día, agradezco por lo positivo, medito sobre lo aprendido y dejo ir. Así, cierro mi día en un estado de ligereza y bienestar.
Otro de mis objetivos al practicar meditación es visualizar en positivo aquello que está por venir. Esta práctica es un poco más reciente y por ello no tengo mucha experiencia todavía. He probado pocas veces y la experiencia está siendo positiva. Así que tengo intención de continuar en esta línea para ir avanzando e interiorizando en la práctica de la meditación.
Mi experiencia personal con la meditación, como he contado arriba, es altamente satisfactoria. De hecho, haber incorporado la meditación a mi día a día es una de las mejores cosas que he hecho en los últimos años.
Recomiendo encarecidamente su práctica. Te cambia la vida.
¡Namaste!
Si quieres iniciarte en la práctica de la meditación, te recomendamos nuestro programa ‘Descubre la meditación’
Integración de los Principios del Método Pilates
La integración y el control de los Principios del Método Pilates
El objetivo final del aprendizaje de los Principios del Método Pilates es integrarlos para poder realizar todos los movimientos de manera controlada. La Integración incluye aprender, practicar y automatizar. De la unión de todos estos aspectos resulta un trabajo físico eficaz, fluido y económico pero no ausente de intensidad, al contrario, quién más atención, intención e interés imprime a la hora de realizar los movimientos según están estipulados, más intensidad consigue de los mismos. Es un trabajo neuromuscular que se basa en mandar órdenes precisas a la musculatura implicada en cada movimiento para conseguir realizar los ejercicios de manera eficaz y controlada.
Este mecanismo ‘cerebro-músculo-articulación’ precisa de una gran fuerza de voluntad y quién consigue concentrarse en ello, percibe los efectos inmediatamente, ya que un ejercicio que podría ser suave y que a la vista lo parece, se convierte en una herramienta terapéutica sofisticada de alto rendimiento y efectos altamente beneficiosos para la salud.
Por tanto, la sistematización de los principios del Método Pilates es fundamental para la consecución del beneficio. Si automatizamos esta forma de trabajar habremos aprendido a actuar de manera posturalmente saludable para toda la vida. No es exagerado decir que, una vez interiorizados los principios, ya no volvemos a ser los mismos porque la percepción de la postura y del movimiento cambian.
Sin los Principios el Método Pilates, este sistema de entrenamiento no tiene sentido, se convertiría en una actividad física más, parecida a la gimnasia de mantenimiento en la que el objetivo es moverse sin ningún fin específico, más que el puro movimiento. No digo que no sea un movimiento válido, lo es, pero Pilates es mucho más y por este motivo los médicos lo están prescribiendo como terapia para diversos dolores y patologías.
A grosso modo, los principios a los que se refiere este artículo son (para ver un desarrollo mas extenso ir al artículo Los Principios del Método Pilates)
1. Articulación cráneo vertebral: colocar, articular y sostener la cabeza en el punto más equilibrado posible respecto de la columna cervical.
2. Estabilización escapular: colocar las escápulas, moderadamente descendidas y centradas, respecto de la columna dorsal.
3. Estabilización pélvica: Buscar un punto medio entre una posición de cadera excesivamente redonda (retroversión) y una posición arqueada (anteversión). En posición tumbada, la zona lumbar quedaría suavemente separada del suelo, mas técnicamente las EIAS (Espinas Iliacas Anterosuperiores) y la sínfisis púbica tendrían que estar paralelas al suelo. Estabilizar la cadera elimina el dolor lumbar y mejora la transferencia de fuerzas hacia la cabeza y hacia los pies. Este punto medio solo se mantendrá con la acción del abdomen, sobre todo con la parte mas profunda del mismo, el músculo transverso abdominal.
4. Elongación axial y conexión abdominal: alargar la columna para evitar presiones innecesarias sobre los discos intervertebrales y utilizar la fuerza de la musculatura abdominal para conseguir que el gesto dure mucho más tiempo. La conexión abdominal también trabaja el uso de la musculatura abdominal desde dentro hacia fuera, para proteger a la zona lumbar durante los movimientos del tronco.
5. Alineación y equilibrio corporal: colocar las piernas, los brazos y la cabeza en su posición más neutra, y utilizar ambas partes del cuerpo, derecha e izquierda, con el mismo rango de movimiento y la misma fuerza.
6. Respiración: inhalar y exhalar moviendo la parrilla costal lateralmente, evitando la presión intra abdominal y protegiendo a la zona lumbar, con la acción de la musculatura abdominal, que permanece todo el tiempo “conectada”.
7. Integración y Control: es el Principio que nos ocupa y que se ha desarrollado ampliamente en este artículo, pues es el resultado de todos los demás cuando se realizan de manera conjunta. En si mismo no tiene pautas, no has de hacer nada especial para llevarlo a cabo y, sin embargo, lo has de hacer todo, todo lo que has aprendido anteriormente. Es el resultado final del aprendizaje, la demostración global de lo que has practicado anteriormente de manera analítica.
