Antes y después de la meditación

Practico meditación desde hace un tiempo y lo que al principio parecía imposible, tener un ratito de calma y tranquilidad donde poder centrarme en mi, ahora es una realidad que creo con atención. Me resulta muy reconfortante la práctica de la meditación ya que al terminar cada sesión, podría decir que me siento ligera, mi mente se haya liberada de cargas y me encuentro mucho mejor.
Suelo practicar meditación para aliviar el estrés ya que solía mostrar una actitud “esponja” de cara a las cosas que sucedían a mi alrededor. Además, tenía una tendencia a ponerme en lo peor y cargar conmigo energía negativa. Y la meditación me está ayudando a modificar esta actitud y por tanto las conductas que no me hacían ningún bien.
En ocasiones, las sesiones de meditación me ayudan a identificar, reconocer y dejar ir emociones negativas. Mi cuerpo y mi respiración son de gran ayuda en este aspecto ya que me ayudan a localizar la fuente de tensión y luego a realizar el trabajo interior para dejar ir la emoción una vez aprendida la lección que debo aprender.
Suelo meditar al despertar y antes de dormir. De madrugada me preparo para iniciar el día en un estado sereno que me ayuda a tomar el día con una actitud de seguridad y concentración. Por la noche, reviso mi día, agradezco por lo positivo, medito sobre lo aprendido y dejo ir. Así, cierro mi día en un estado de ligereza y bienestar.
Otro de mis objetivos al practicar meditación es visualizar en positivo aquello que está por venir. Esta práctica es un poco más reciente y por ello no tengo mucha experiencia todavía. He probado pocas veces y la experiencia está siendo positiva. Así que tengo intención de continuar en esta línea para ir avanzando e interiorizando en la práctica de la meditación.
Mi experiencia personal con la meditación, como he contado arriba, es altamente satisfactoria. De hecho, haber incorporado la meditación a mi día a día es una de las mejores cosas que he hecho en los últimos años.
Recomiendo encarecidamente su práctica. Te cambia la vida.
¡Namaste!
Si quieres iniciarte en la práctica de la meditación, te recomendamos nuestro programa ‘Descubre la meditación’
El baile del Vinyasa
Este artículo firmado por nuestra profesora Heidy Toledo, apareció publicado en el número 90 de la revista Yoga Journal, enmarcado dentro de la colaboración mensual que Aomm.tv y la revista especializada en yoga hemos mantenido durante varios años.
Vinyasa es la unión de la respiración con el movimiento. Es como un baile en el que nos movemos al ritmo de la respiración. Esta sencilla e inspiradora práctica nos dará las claves definitivas para entender en qué consiste el Vinyasa y poder empezar a ‘Bailar’.
Puedes ver la práctica completa en este enlace.
El Vinyasa deriva del linaje de Ashtanga. El Ashtanga por su parte fue creada por el yogui Sri Krishnamacharya. Por efecto, el origen de las clases de Vinyasa provienen de las series establecidas en Ashtanga.
En una clase de Vinyasa es costumbre incorporar música, meditación y la repetición de mantras. Al momento de empezar la clase, el maestro puede crear la secuencia según las peticiones y energias de los estudiantes, enfocadas alrededor de trabajar algunos musculos específicos, o preparación de posturas a distintos niveles.
En la secuencia se agregan posturas de pie (vīrabhadrāsana I), balance/equilibrio (vīrabhadrāsana III), rotaciones (pāśāsana), pliegues hacia delante (jānuśīrṣāsana), pliegues hacia atrás (uṣṭrāsana), inversiones (viparīta karaṇi) y muchas mas terminando en la postura del cadáver (Savasana) que es la ultima postura para relajarnos e integrar los beneficios de la sesión.
Durante los 75 minutos de practica los alumnos idealmente buscan la unión de la respiración con el movimiento. Es como un baile donde nos movemos al ritmo de la respiración. De esta manera buscamos el balance entre el cuerpo físico/energético y como consecuencia se calma la mente.
Estar concentrados en la respiración permite que la mente este en el momento presente sin tener que pensar en el pasado o en el futuro, que es lo que nos crea el estrés de cada día.
Con la misma respiración podemos manipular nuestra prana (o la energía de la vida) a través de todo nuestro cuerpo, desbloqueando áreas de tensión y bloqueos dando como resultado una salud optima.
La técnica de respiración que utilizamos es UJJAYI, esta técnica de respiración nos ayuda a calentar el cuerpo de adentro hacia afuera. Contrayendo un poco la parte trasera de la garganta (la glotis), como si estuviéramos empañando un espejo con los labios cerrados.
Hay que tomar en cuenta que la energía física y emocional de cada practicante varia de dia a dia, y por eso es importante escuchar nuestro cuerpo. Por defecto, muchas veces escuchamos a nuestro ego y no a nuestro cuerpo; hay que saber diferenciar el uno del otro.
Para reforzar lo anterior, podemos incorporar herramientas como bloques, cintas y almohadones, y si no los tenemos entonces nos volvemos creativos y utilizamos libros o el cinturón del marido! Recuerden si hay dolor en una pose de yoga no estamos hacienda yoga. Yoga no es dolor.
Y ahora a disfrutar un baile de Vinyasa!
Namaste
