Beneficios del yoga profundo

El impacto profundo de la practica regular de Yoga en los tres cuerpos y los 5 koshas
El beneficio de la práctica regular de yoga abarca las cinco envolturas o koshas que dan forma al ser humano.
El beneficio en la envoltura física (Anamaya Kosha) es bien conocido y apreciado hoy día en occidente. Los diferentes grupos de asanas: invertidas, torsiones espinales, flexiones laterales, extensiones, etc, masajean, tonifican y desintoxican los diferentes órganos y tejidos.
La práctica regular del yoga físico moviliza todo el sistema circulatorio drenando la sangre empobrecida de los órganos a través de la presión ejercida por la postura en diferentes áreas corporales. Una vez se “sale” de la postura se revitaliza la zona con sangre fresca y oxigenada por la respiración profunda y consciente.
La respiración depurada, modulada y pausada, pone en marcha la actividad del sistema nervioso parasimpático responsable de la vivencia o experiencia de relajación. Este mecanismo necesita también energía vital para ponerse en marcha y aportar así beneficios muy muy profundos en todos los sistemas.
La respiración trabaja sobre todo el ser humano, ya no sólo en el cuerpo físico, sino que la respiración impacta sobre el mundo emocional y mundo mental de la persona. La respiración consciente es el interlocutor entre cuerpo y mente.
La respiración es el alimento de la envoltura energética (Pranamaya Kosha). Del proceso respiratorio proviene la experiencia de vitalidad.
Una de las prácticas de respiración (Pranayama) más impactantes a la vez que sencillas pretende equilibrar la actividad de los hemisferios cerebrales equilibrando los swaras o flujo respiratorio en las fosas nasales. Este equilibrio se refleja instantáneamente en la actividad del sistema nervioso simpático y parasimpático, generando una experiencia NATURAL de silencio interior, es decir todo el mundo mental burdo(Manomaya Kosha), toda la actividad intelectual gratuita y descontrolada, cesa, se calma, se relaja, descansa.
Así la práctica de asanas y pranayama generan las condiciones propicias para que podamos observar a un ritmo más lento, descubrir y comprender cómo funciona la mente. Si esta va demasiado rápido no hay manera de hacerse con ella…y nos puede complicar la vida…o hacernos sufrir.
Hay infinidad de técnicas de meditación aunque en realidad deberíamos llamarlas de atención-concentración. Estas no tienen ningún sentido si no hemos creado las condiciones propicias a través de un cuerpo físico tranquilo, cuando la respiración se muestra fluida y pausada. Es entonces cuando podemos impactar sobre la mente y empezar a trabajar las técnicas de atención concentración y eventualmente meditación.
Las diferentes técnicas de meditación pretenden liberar del subconsciente (Manomaya Kosha) los bloqueos y limitaciones, dejando así fluir el conocimiento intuitivo, la creatividad, la sabiduría y todo el potencial (en la 4ª envoltura Vigñanamaya Kosha) que está constreñido y limitado.
Los beneficios de la práctica de la atención-concentración y de la meditación son incalculables en la medida en la que el intelecto donde se encuentra la memoria, la razón, el ego creativo, etc como herramienta podrá expresar su potencial al máximo.
El rendimiento intelectual después de una práctica de asanas, pranayama y meditación es muchísimo mayor.
El efecto de la práctica de yoga nos permite conectarnos con una parte de nuestro ser (envoltura de felicidad o Anandamaya Kosha) donde todo es silencio, donde hay comprensión, donde no hay prejuicios mentales, sufrimiento o limitación.
Todos estos beneficios están disponibles en una práctica regular y comprometida.
Padma Mudra
Padma Mudra, o Mudra del Loto es una de las posiciones de manos más bellas del yoga. Este gesto contiene un significado profundamente espiritual, a través de las manos nos abrimos como una flor a la generosa energía del sol y de la vida.
Esta planta nace y vive en el agua, sus raíces están en el barro, asociado a los apegos terrenales, los deseos y las frustraciones, mientras que la bella flor blanca o rosa que surge del lodo simboliza pureza de cuerpo y espíritu.
El Loto tiene gran presencia en las tradiciones religiosas de Asia. El budismo narra que allí donde pisaba Buddha florecía un bello loto; y el hinduísmo cuenta que del ombligo del dios Vishnu, divinidad del equilibrio y guardián del universo, surgió un loto en flor albergando a Brahma en su interior, quien creó el mundo.
Está conectado con Anahata, el chakra corazón, y representa la pureza de sentimientos que nacen desde el amor: bondad, dulzura, pasión, generosidad, comunicación, amistad, afecto, devoción, empatía y compasión.
A su vez encontramos esta flor en el yoga representada en los siete chakras, lotos que abarcan los colores del arcoiris, tienen distinto número de pétalos y diferentes atributos asociados a los diversos aspectos físicos, mentales y espirituales del ser humano.
Para practicarlo conecta la base de tus manos manteniendo unidos los pulgares y los meñiques; el resto de los dedos se abre en copa como Padma, generando una vibración amorosa y elevada.
Cierra los ojos y respira profundamente meditando en sus cualidades. Es especialmente eficaz en momentos de soledad, cuando alguna situación te abruma, o si te sientes incomprendido; conectará tu corazón con la comprensión y la ternura hacia el mundo y hacia ti mismo.
Florece como el loto y comparte estas hermosas emociones con aquellos que te rodean, abriendo los pétalos de tu conciencia.
