Cuando el otoño llega…
Los ciclos de la naturaleza marcan el ritmo de nuestras vidas, cada estación genera una energía, originando que la actividad se ajuste a esos cambios. La llegada del otoño nos induce a restaurar el equilibrio, tanto externo como interno, preparándonos para el largo invierno.
Según la medicina tradicional china el Metal es su elemento y está relacionado con la transformación interior del individuo, para crear una relación más sana con lo que le rodea. Es el momento de eliminar lo innecesario y guardar sólo lo que nos hará falta para afrontar la estación más fría.
Toca poner orden y pueden aparecer emociones como la melancolía, o la tristeza, a las que debemos dar desahogo y después dejarlas ir, para establecer un espacio nuevo. Disminuyen las horas de luz, las temperaturas bajan y el cuerpo, que es muy sabio, pide intuitivamente recogimiento.
Los órganos asociados al otoño son el pulmón y el intestino grueso. Conviene fortalecerlos a través de una buena alimentación y la práctica de Pranayama, para poder abordar los trastornos del sistema respiratorio propios del cambio estacional con éxito.
La práctica de Yoga te ayudará a estar presente en cada momento de esta transición. Teniendo en cuenta la necesidad de recogimiento y contracción otoñales, te propongo tres posturas que te conectarán con su energía.
– Baddha konasana, traducida como “postura del cierre completo”, es exactamente eso, un cierre que flexiona tu columna, abre las caderas y relaja el vientre profundamente. Es una asana de interiorización que crea una bonita sensación de intimidad, invita al silencio y a llevar la mirada hacia adentro para escucharte con más atención.
– Paschimottanasana, o “postura del libro”. Proporciona un intenso estiramiento de la parte posterior del cuerpo, a la vez que relaja la anterior, suavizando abdomen, corazón y rostro. En la quietud de este asana sólo se mueve la respiración; genera calma, pacifica y favorece el sueño profundo.
– Chaturanga Dandasana o “postura de la Plancha”. Este asana de fuerza trabaja intensamente la contracción muscular, conectándote con la contracción que se produce en el otoño trabajada desde la presencia. Te aportará fortaleza física y también de espíritu.
Alinear la alimentación con la estación, es otra manera de equilibrarte a todos los niveles. A través de los frutos que te ofrece la tierra en esta época, como las castañas, las setas, o los cítricos, le darás a tu cuerpo justo lo que necesita para mantener la salud y el vigor.
El otoño es además una época bellísima en la naturaleza, que entra en suave transformación y que alimenta los sentidos.
Te invito a meditar, a buscar tu espacio de silencio y conexión practicando la atención plena. Puedes ir al campo, enfundarte en una manta y respirar, contemplando el espectáculo de la vida y el milagro del cambio.
Te invitamos a practicar esta práctica de yoga guiada por Isabel Ward Link Placeholder. Os esperamos en Aomm.tv
3 Claves para conectar con tu bienestar
Mujeres y hombres empoderados, aquí estoy para compartirles algunas sugerencias a todos los yoguis urbanos.
Para empezar, está bueno ordenarnos, eso nos baja la ansiedad y nos permite disfrutar más del tránsito, todo se hace más liviano y fluído. Lo he comprobado. Que no te asuste esta power word, súmala como aliada para tu vida y ya verás las diferencias en tu equilibrio energético.
Conectate con tu alimentación. No copies, no sigas las modas, escucha lo que tu amado cuerpito te pide y lo que es mejor para vos. El nunca se equivocará, observate amorosamente y dale para adelante. Siempre consulta con un profesional cuáles son las mejores combinaciones para tus comidas que te ayudarán a crear tu nueva despensa saludable. Obviamente siempre te sugiero que comiences a incluir a tu vida diaria frutas, verduras, semillas, frutos secos, germinados, fermentados, agua de buena calidad como así también aceites y de a poco algunos superalimentos.
Creo en los cambios conscientes, con registro, con observación del cuerpo, de las emociones, de los pensamientos. Creo en el alimento físico, mental y emocional. Creo que podemos generar nuevos hábitos saludables para sentirnos mejor, equilibrar nuestra energía y disfrutar de la vida.
Creo que el cuerpo es nuestro templo y le debemos respeto, amor y cariño.
Descubre lo que te motiva para ponerte en movimiento. ¿Qué quiero decir con esto? Deja las excusas que te pusiste hasta el momento y actívate para terminar el año con energía renovada. Ponernos en movimiento activa todo nuestro organismo, desde el cerebro hasta la puntita de nuestros pies y sin darnos cuenta, empezamos a liberar todas esas tensiones diarias que nos desconectan con lo que verdaderamente somos: armonía, quietud. Trata de buscar una actividad cerca de tu trabajo para que la hagas a tu salida, sino una vez que llegas a casa es más difícil que arranques. Fíjate que sea una actividad que vibre con tu esencia, esas actividades donde pierdes noción de tiempo y espacio, donde se genera una meditación en movimiento.
Incorpora el hábito del descanso y la atención plena. Descansa lo suficiente, cada uno sabe cual es el tiempo que necesita para estar descansado. Si tienes la posibilidad, toma una vez por semana una sesión de yoga nidra, es una técnica de relajación y meditación profunda maravillosa. 40 minutos de nidra representa 4 horas de sueño por la noche. El secreto está en PARAR y conectar con lo que estoy sintiendo, honrando el proceso, no importa si estás viviendo algo terrible para vos o la mayor alegría de tu vida, estate presente plenamente. Conectate con todo tu ser, estate dispuesta, abierta, receptiva a lo que venga. Así es, PERFECTO.
Hay una frase que me encanta de mi adorado Jeff Foster que dice así:
“Amas con tanta profundidad el punto donde te encuentras que puedes descansar, aquí y ahora. Amas tan plenamente el viaje que llegar al destino sería sólo un bono extra. El resto son sólo detalles. Y aventura”.
Buena VIDA! Las mejores vibras.
