Cuida tu autoestima

En mi anterior post comenté que la clave para una vida plena está en una sana autoestima y las bases de dicha autoestima se asientan en la niñez así que, las personas que hayáis crecido en un hogar en el que se fomentaba el auto amor… ¡Enhorabuena! Vuestro camino es desde el principio más sencillo. Pero…¿Y los que no hemos tenido esta suerte?
Mis padres eran esos dos niños buenos y carentes de afecto que lloraban encerrados en su cuerpo de adultos. Nadie les había enseñado a quererse, así que se pasaron la vida vagando perdidos, en busca de algo o alguien que llenase el agujero de bala que la falta de amor deja en el alma. Nunca lo lograron. Cuando te empapas de gris dejas de percibir el resto de colores del universo y quizás no sabían que, en la mochila que traemos a esta vida, llevamos todas las herramientas para construirnos una vida feliz, sin importar las circunstancias que nos rodeen.
Mis padres se murieron por no saber quererse. Hasta ese punto puede ser peligrosa la falta de autoestima.
Tres cosas importantes y sencillas que aprendí:
1) Actualmente sabemos que tenemos capacidad para seguir evolucionando hasta el último de nuestros días. La plasticidad del cerebro nos permite cambiar en todo momento, crear nuevas rutas de pensamiento y creencias.
2) La autoestima se entrena igual que los músculos del cuerpo. El punto de partida desde el que inicies tu entrenamiento es indiferente, tardemos más o menos, todos llegamos a la meta.
3) Amarnos nos hace libres. La gente que no se ama vive atadas a personas, sentimientos, pensamientos y cosas que cree que necesita.
Pequeña ayuda:
– Observa cómo tratas a las personas que más quieres y traslada ese afecto y cuidados a tu propia persona. Dentro de ti está el niño o niña que fuiste ¿acaso no cuidarías a un niño con la mejor y más tierna de las atenciones?.
– Elige para ti: los mejores alimentos, descanso, pensamientos positivos, buenas relaciones, tiempo para disfrutar de lo que te gusta, relax, ejercicio, meditación…
– Acostúmbrate a: ser indulgente contigo, convertirte en tu mayor fan, pensar primero en ti y en lo que tú deseas, escuchar tu voz interior, regalarte, mimarte…
– 100% recomendable: abrázate fuerte, acaricia tu rostro como lo haría una madre al arroparte antes de dormir, besa tus manos, tus brazos… (Sí, yo también tenía reparos al principio pero ¡funciona! Así que… A la porra lo raro que parezca!)
No lo dudes, enamórate de ti como una loca o loco de atar y paradójicamente no habrá nadie más cuerdo que tú.
Gran abrazo de osa y ¡Sonríe!
Los kramas en el yoga
La palabra sánscrita Krama significa “paso” y está intrínsecamente ligada al estilo dinámico Vinyasa.
Si quieres saber más sobre el Vinyasa te invito a leer este otro post.
Los kramas plantean un procedimiento ordenado y coherente que traza una progresión, postura tras postura, con el objetivo de alcanzar un asana final de mayor complejidad. Podría decirse que la práctica en sí es una continua preparación.
Este sistema es único en el yoga y ayuda a comprender la conexión que existe entre asanas; mente, cuerpo y respiración trabajan en sincronía para lograr fluidez en el movimiento y tener conciencia plena en cada instante con el pranayama Ujjay como anclaje y motor.
Si desglosamos el significado de Vinyasa Krama el propósito de esta metodología queda muy claro. “Vi” significa variación y “nyasa” quiere decir parámetros recomendados, “es el método de yoga de variaciones con parámetros recomendados en pasos.” Esta combinación crea el yoga de la unión, lo físico, lo mental y lo energético cooperan para lograr la realización del ser y la paz interior.
La preparación de una postura compleja es fundamental, por un lado para evitar hacernos daño, y por otro para ejecutarla con la mayor precisión y conciencia posibles dentro del marco de nuestras propias limitaciones (edad, tiempo que llevamos practicando, lesiones, condición anatómica…). Los kramas nos proporcionan esa preparación.
Os invito a poner en práctica las cuatro posturas de fuerza y equilibrio del collage. La secuencia responde al sentido de los kramas, es decir, un asana organiza y dispone la siguiente. Practicad despacio y con paciencia, tratando de mantener cinco respiraciones en cada posición, si son menos no pasa nada. Se trata de descubrir la fuerza que hay en vosotros paso a paso.
¡Feliz práctica!
