Descubre el poder del Acroyoga

Este artículo sobre Acroyoga escrito por nuestra profesora Arianne Traverso se publicó en la revista Yoga Journal en julio del 2014, dentro de la sección ‘Yoga Vivo’ en la que Aomm.tv colabora mensualmente con la revista especializada en yoga.
En la práctica de este mes te invitamos a descubrir las bases del Acroyoga, un estilo de yoga en pareja cada vez más practicado en el que se trabajan la confianza, el equilibrio, la concentración y la comunicación con el otro. Es importante que al practicar esta sesión cuentes con una tercera persona que os ayude a ti y tu compañero en caso de que se produzca una caída.
Puedes ver la práctica completa en este enlace
¿Quieres saber más sobre el Acroyoga?
El acroyoga combina tres disciplinas muy distintas que hasta ahora, poco tenían que ver: yoga, masaje tailandés y acrobacia. Los creadores de esta novedosa fusión son los californianos Jason Nemer y Jenny Sauer-Klein.
Es una práctica interpersonal en la que los alumnos salen de su propia esterilla y comparten con los demás. Probablemente la principal diferencia entre acroyoga y el yoga más tradicional es que no se puede hacer acroyoga en soledad. Es, por excelencia, una práctica que cultiva interconexión y comunidad. El acroyoga se suele practicar en grupos de tres para la seguridad y el apoyo: la persona de apoyo (base), la persona en el aire (flyer o volador) y el cuidador (spotter).
Tiene como objetivo desarrollar confianza en el otro, trabajar el equilibrio, la concentración y la comunicación. Uno de los grandes beneficios del acroyoga es la posibilidad de desafiar los límites propios y de vencer los temores.
En acroyoga los niveles de riesgo crecen y la necesidad de confianza en el otro es mucho mayor. En el proceso de armar la postura en el aire, sostenido por tu compañero, lo que se le denomina “vuelo” se utiliza la gravedad para liberar y abrir la columna vertebral. Aquí, el volador recibe todos los beneficios de una inversión sin ninguno de los esfuerzos.
Aunque no todas las clases son iguales, suelen mantener esta estructura:
• Ceremonia en círculo. En el círculo, se aprende a establecer las bases de un contacto respetuoso y abierto.
• Asanas. Con la práctica de las asanas, el alumno se prepara física y energéticamente para interactuar con armonía con el otro. Permiten aumentar la fuerza y flexibilidad de una forma segura.
• Partner Flow. Significa “fluir en pareja” y se trata de una secuencia creativa de estiramientos beneficiosos para ambos.
• Inversiones con cuidador. El spotter o cuidador debe aprender a escuchar para servir a los compañeros con todo aquello que necesiten para ser libres. Las posturas invertidas ponen nuestro mundo del revés, no sólo en el plano físico. Los practicantes aprenden a confiar en los cuidadores y construyen los pilares para abordar habilidades acrobáticas en pareja.
• Acrobacia en dúo. Es la expresión más dinámica de esta disciplina y la más conocida. Requiere el aprendizaje de las habilidades y técnica necesarias.
• Vuelo terapéutico. Sus creadores la llaman “terapia de estiramiento espinal antigravitacional”. Utiliza la gravedad y el metta (“amabilidad amorosa”) para liberar y abrir la espina dorsal del volador mientras se enraíza y energiza la base.
• Masaje tailandés. Es un arte curativo que restablece el equilibrio del cuerpo. Se utilizan estiramientos pasivos del yoga para abrir líneas de energía en el receptor.
Esperamos que la práctica que te ofrecemos te ayude a inspirarte e iniciarte en esta hermosa práctica compartida.
Yoga para deportistas
El yoga es una disciplina muy complementaria para los amantes del deporte. El yoga consigue integrar la respiración con el movimiento para que la mente y el cuerpo dejen de ser dos entidades autónomas y se transformen en una sola.
Cada vez más y más atletas utilizan el yoga para mejorar el rendimiento deportivo, tanto psicológico como físico como por ejemplo aumentar el rango de movimiento y la concentración mental, mejorar la flexibilidad y el equilibrio, prevenir lesiones o perfeccionar las habilidades técnicas
Al nivel físico, la aportación del yoga es bastante (re) conocida.
– Mejora de la flexibilidad aumentando la capacidad de mover los músculos y las articulaciones a través de su gama completa de asanas.
– Aumenta el tono y la fuerza muscular. El yoga incrementa la fuerza de músculos infrautilizados en distintas disciplinas deportivas mejorando la estabilidad corporal. Consecuentemente previene lesiones, porque con el yoga se trabaja el fortalecimiento de las fibras musculares que apoyan y rodean a los músculos más utilizados en los deportes. El yoga desarrolla una fuerza global más equilibrada y óptimamente funcional que compensa los desequilibrios en los músculos y las articulaciones que pueden provocar lesiones.
– Mejora la coordinación y técnica. El yoga genera movimiento sin causar tensión ni desequilibrios en el cuerpo, creando una consciencia del cuerpo y un mejor control en el movimiento, lo que se manifiesta con una técnica más eficiente.
Recomiendo esta secuencia de hatha yoga de mantenimiento como complemento para cualquier deporte. Estira, flexibiliza, fortalece sin bloquear las articulaciones ni solicitar demasiado los músculos. Es una secuencia apta para todos los niveles y para todos los deportistas. En esta clase estoy acompañada de mi alumno Jordi Gomez, futbolista profesional y practicante de yoga. Se puede apreciar que nuestra flexibilidad es distinta y desmitifica que el yoga es solo para las mujeres.
Después de cualquier entrenamiento Jordi siempre incluye unos estiramientos estilo yogui e intenta practicar yoga regularmente. Después de muchos años como jugador de fútbol profesional nos confirma que esta rutina de estiramientos le ha permitido mantener su flexibilidad y evitar lesiones.
Si el atleta practica el yoga con su respiración, integrando sus conceptos filosóficos en la práctica física, podrá también beneficiarse de su aportación a nivel mental como por ejemplo la reducción del estrés, momento de tensión que caracteriza la competición o el entorno competitivo de los deportistas.
El yoga es una disciplina lenta no competitiva que permite al atleta cambiar de estado mental para enfocar su atención en aspectos distintos como la respiración, el cuerpo, la vista, la comodidad “incómoda” en cada asana en lugar de la performance. De esta manera el atleta mejora la concentración y la capacidad de mantener la atención durante largos momentos, y eso es clave en el logro del éxito deportivo.
Puedes acceder a la clase ‘Vinyasa flow para deportistas’ en este enlace.
