Detox tras los excesos navideños
Durante las navidades es normal, incluso imposible no comer y beber más de lo normal, por mucho que nos lo propongamos, con el año nuevo nos sentimos como la boa del principito, que se comió el elefante, y a punto de explotar. Pero aquí estamos nosotros, para poner remedio a tu hinchazón, (al menos en la parte que podemos) te traemos una secuencia de posturas de yoga para ayudarnos a limpiar y desintoxicar cuerpo y mente, después de todos los excesos que hemos cometido durante las fiestas. ¡Y todavía nos queda el roscón!
Si es difícil saltarse las comidas de los días oficiales, por decirlo así, al menos podemos intentar el resto de los días, esos que no son fiesta y comemos tranquilamente y en nuestra casa, aligerar nuestros platos, tomar más verdura y fruta. Echa un vistazo a la sección de nutrición de nuestro blog, seguro que encuentras consejos interesantes para mejorar tu dieta estos días.
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Felices 365 días del Buen Amor
La semana pasada estuve en la presentación del libro de Silvia Congost “Si duele, no es amor”. Allí sentada, barriguita redonda y vibrante al ritmo de mi pequeña, la mano en la mano de mi pareja, aprendices incansables deseando encontrar nuevas claves que nos ayuden a crecer y a construir.
“Pensad por un momento” – dijo Silvia – “en aquella persona que en vuestra vida sintáis que os ha amado de verdad de forma sana, en cómo actuaba, cómo transmitía ese amor, cómo os sentíais”… Ella no hablaba necesariamente de alguien del pasado aunque yo lo transcriba así, pero yo pensaba en mi abuelo que se fue de esta vida a mis 16… De pronto volví a ese amor templado y reconfortante como un tazón de leche, a la seguridad de su mano, a la ternura inmensa de su regazo, a la certeza de sentirme incondicionalmente amada, a la liberación de ser solo lo que yo soy, a la compasión, a la generosidad… Me vi en sus ojos floreciendo, regada por su risa, sostenida por su bondad e impulsada por su confianza. Amor Sano. Impensable que yo pudiese devolver con otra moneda a quien así me ama…
La realidad es que muchas veces ese amor se nos escurre como arena entre los dedos. Creemos amar bien y apenas sabemos cómo empezar a amarnos bien a nosotros mismos. En nuestro amor hay reproches, exigencias, afán por cambiar al otro, egoísmo, poca escucha, poca empatía y ni un ápice de compasión.
Vivimos añorando un amor de película, frustrados ante la realidad, insatisfechos y con el foco puesto en todo menos en lo que realmente significa amar.