Gimnasia Abdominal Hipopresiva

La Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH), es una técnica desarrollada a finales de los años 80, por Marcel Caufriez, doctor en kinesiterapia y readaptación. Fue creada pensando en la recuperación post-parto con el objetivo de buscar una gimnasia abdominal que fuese beneficiosa para la faja abdominal (músculo transverso) sin efectos secundarios sobre el suelo pélvico.
Los ejercicios hipopresivos son una alternativa a los métodos tradicionales para tonificar la musculatura de la faja lumbopélvica sin presionar las estructuras y órganos internos.
El método hipopresivo se caracteriza por englobar ejercicios posturales sistémicos que buscan la disminución de la presión de la cavidad intraabdominal (Transverso, suelo pélvico y diafragma) y se determinan como ejercicios posturales y respiratorios. Estos ejercicios buscan aumentar el tono muscular de estas estructuras de la cavidad intraabdominal y pueden tener fines terapéuticos y preventivos.
La flaccidez y debilidad de la faja abdominal puede ocasionar problemas en el aparato genital como incontinencia urinaria o en la espalda, provocando lumbalgias con el tiempo.
CÓMO ENTRENARLO:
El proceso de reprogramación (tonificación) de la faja abdominal dura unos 2 meses dependiendo de cada caso.
El 1º mes hay que entrenar 3 veces a la semana, durante 20 minutos.
El 2º mes todos los días, durante 20 minutos.
Luego se hará sesiones de mantenimiento 2 veces a la semana.
BENEFICIOS:
– Reduce la cintura
– Disminuye el dolor de espalda
– Mejora la función sexual
– Aumenta el rendimiento deportivo
– Soluciona y previene la incontinencia urinaria.
– Previene hernias
– Excelente método pre y post parto
– Mejora la función respiratoria
– Mejora la postura y el equilibrio
– Soluciona y previene la caída de órganos internos.
CONTRAINDICACIONES:
Existen contraindicaciones para las personas hipertensas y embarazadas.
Puedes iniciarte en la Gimnasia Abdominal Hipopresiva con la clase de Jesús Fontecha ¿Qué son los Hipopresivos? , en las próximas semanas añadiremos al catálogo de Aomm.tv nuevos vídeos sobre Hipopresivos.
Ahimsa - Sensibilidad
Lo primero que quiero transmitir en las clases es este principio. Ahimsa, el principio de no violencia.
Necesitamos desarrollar sensibilidad hacia nuestras propias sensaciones internas, el “ruido” exterior y mental es demasiado fuerte y evidente. No estamos entrenad@s para ello, sino todo lo contrario. Las sensaciones internas son sutiles y fácilmente imperceptibles si no prestamos atención ejercitada y deliberada hacia ellas. Simplemente no nos han enseñado a observarlas.
La mente racional, los pensamientos, son una de las principales distracciones frente a las sensaciones sutiles del cuerpo. La mente a veces confunde, distorsiona, dispersa. Las sensaciones te traen al momento presente, al aquí y ahora, y nunca mienten.
No competimos con l@s demás ni con nosotr@s mism@s, sólo, indagamos donde están nuestros límites y aprendemos a respetarlos. Nos esforzamos, saliendo de nuestra zona de confort, buscamos el desafío pero nunca sobrepasamos nuestros límites, sean los que sean, para algo están ahí.
Esos límites son la disponibilidad cambiante del cuerpo en cada momento, y son las sensaciones las que nos ayudan a conocerlos.
Competir implica que uno gana y otro pierde, o que un día ganas y otro pierdes, separación, escasez. Mejor nos desapegamos del resultado y disfrutamos del camino. No se trata de llegar a hacer las posturas perfectas para colgarlas en las redes sociales. Se trata de aprender a escuchar tu propia voz, afinar tu percepción, aprender a respetar nuestros límites personales, aprender a aceptar lo que es, lo inevitable, a querernos sin que eso quiera decir que no queramos mejorar y evolucionar. Pero siempre desde el amor y el respeto a un@ mism@.
Por experiencia propia y como profesora, veo que esto es una de las cosas que más nos cuesta de asimilar.
Encuentra el punto intermedio entre acomodarte y sobrepasar tus límites, y mantente ahí esforzándote, creciendo, siendo amable contigo mism@.
Yoga debe ser un proceso suave y progresivo, sin sensaciones fuertes ni agresivas. El cuerpo necesita su tiempo para ir progresando lentamente y con seguridad, no quieras llegar rápido, deshazte de la intención de llegar a ningún sitio y disfruta el camino, enfocándote en el momento en el que estás.
Las posturas deben ser estables y relajadas, una relajación activa, buscando el equilibrio entre firmeza y suavidad, en todas y cada una. Si hay sensaciones fuertes, tensión o dolor, si se entrecorta la respiración, son señales claras que no estás siendo amable con tu cuerpo, no estás respetando tus límites y no estás haciendo yoga, sino simples posturas sin mayor beneficio que el estiramiento muscular. Yoga va mucho más allá.
Debemos notar el estiramiento, pero es una sensación agradable, un estiramiento amable, a diferencia de cuando sentimos tensión, dolor agudo o sensaciones desagradables.
