El poder de la visualización

Mi lista de deseos para el 2017
Si quieres que se cumplan tus deseos más soñados para el año que está a punto de comenzar, la receta es muy sencilla: coge lápiz y papel y escribe una lista de los 10 objetivos o deseos que quieres que se hagan realidad a lo largo del año. Numéralos del 1 al 10 por orden de importancia, recuerda que el primer deseo tiene que ser siempre el primero que necesites que se cumpla, y tienes que formularlo hasta que lo hayas logrado; escríbelo en tiempo presente, que sea una frase afirmativa y corta (sin utilizar un “no “); puede ser de forma generalizada o bien más concisa, centrado en algo más concreto, te dejo algunos ejemplos:
- Tengo salud y prosperidad
- Todo lo que emprendo es un éxito
- Alcanzo el bienestar y la serenidad
- Adelgazo 4 kilos
- Apruebo mi examen
- Etc…
Cuando hayas logrado el primer deseo, comienza a trabajar con el siguiente, que sería el segundo de tu lista, y así sucesivamente…no olvides priorizar lo que es más importante en tu vida en ese momento para ti.
En Yoga, estos ejemplos de resoluciones personales, las denominamos Sankalpa, la trabajamos al finalizar cada sesión, en la posición de Savasana (asana del cadáver) cuando hemos alcanzado un nivel óptimo de relajación y nuestra mente se encuentra en estado Alfa, un estado entre el sueño y la vigilia muy similar a cuando nos despertamos por la mañana o nos vamos a dormir durante la noche.
Para ello, cuando ya tengas tu Sankalpa elegido, enciende tu pantalla mental y repite tu Sankalpa 3 veces (recuerda, siempre el mismo hasta que se cumpla…) y lo visualizas, como si ya fuera realidad, como si fueras el protagonista de tu película, identificando las sensaciones que te produce haberlo alcanzado. Ten en cuenta que tu mente no distingue entre lo que es real y lo que le estás proyectando…así que cuantas más veces al día lo proyectes, más lo impulsas… si además lo haces con todo tu ser y desde tu corazón, en breve comprobarás la magia de la visualización.
Así que cierra tus ojos, enciende tu pantalla mental y ¡pon tu energía a trabajar¡ Feliz y Venturoso 2017. Namasté
AHIMSA - Descubriendo el camino del amor
La palabra sánscrita Himsa significa daño. El ser humano es experto en esta práctica tanto a nivel global como particular; no hay más que ver los efectos que nuestro egoísta modo vida está causando en el medio ambiente, los constantes conflictos bélicos entre países, las dificultades que tenemos a la hora de aceptar lo que es diferente, al comunicarnos y lo mal que nos tratamos a nosotros mismos en muchos aspectos.
La luz y la oscuridad forman parte de la naturaleza de todas las cosas. Un elemento sin el otro no puede existir, porque el contrario da sentido y potencia esas cualidades. Me gusta pensar que nuestra sombra o lado oscuro es lo que nos da perspectiva a la hora de brillar con intensidad.
La otra cara de Himsa es Ahimsa, “la no violencia”. Este término filosófico se enmarca en tradiciones religiosas como el Hinduismo, el Jainismo y el Budismo, promoviendo una actitud de respeto hacia la vida humana, animal y vegetal desde una convivencia pacífica, amable y armoniosa.
El gran reto comienza cultivando ese espíritu primero en ti para sembrarlo después en tu entorno. Porque una cosa que está clara, si el cambio no se produce en tu interior como semilla, difícilmente podrás lograr un cambio a tu alrededor.