La amenaza navideña

La amenaza navideña

 

¿Lo que estoy viendo en ese escaparate son elfos de papá Noel? ¡pero si aún no ha terminado noviembre! Sí, eran adornos antes de tiempo, porque la amenaza comercial de la Navidad nos acecha desde entonces con su suave tintineo y nuestras vidas han comenzado a precipitarse un año más hacia el maravilloso o desesperante, según se mire, mundo de los excesos navideños.

Se habla siempre de los atracones propios de esta alegre festividad, pero no sólo nos pasamos ahí, también en casi todo lo demás.
El pistoletazo de salida lo dan las comidas y celebraciones de trabajo, o con amigos. Parece que todo el mundo estuviese forzado a verse, siempre cae más de una y si eres freelance o una persona con vida social activa, estás perdido.

La Navidad puede generar también un exceso de expectativas para los más románticos, que sueñan con navidades mágicas, con un bonito reencuentro familiar (que no siempre resulta tan ideal), o esperan un regalo en el que nadie ha pensado. Si algo falla la frustración está servida.

Después está el estrés de las compras. Tienes que dar con el regalo perfecto sin repetirte, valorar si no te estarás pasando con lo regalos de los niños y todo midiendo el presupuesto para no asfixiar tu economía.

Después llega la ecuación familiar. Esa ineficiente fórmula matemática que consiste en organizar y contentar a padres, abuelos, suegras, padres separados, y a personas que viven fuera del país y deben viajar, para tener un feliz encuentro los días más señalados.

Es una verdadera locura que puede derivar en previos dolores de cabeza, y en que la NocheBuena no sea tan buena y desees fervientemente que la Noche Vieja muera del todo.

Tras este análisis es obvio que el exceso se presenta en bandeja de plata, un verdadero exceso de obligaciones que pueden desesperar al más centrado.

Conclusión ¡Necesitas un plan Yogi para afrontar con alegría la avalancha de estrés que te viene encima!

Lo primero es mentalizarte: la Navidad ya está aquí, va a ser un lío, vas a gastar, no te librarás de algún desencuentro familiar y habrá mucha comida. Lo que marca la diferencia es que puedes sobrellevarla “con conciencia”.

Pon límites: limita esas comilonas de oficina y los compromisos extra, aprende a elegir y ve sólo a lo que de verdad te apetece o es ineludible.

No interrumpas tus rutinas personales: no abandones tu práctica de yoga o de pilates, no dejes de ir al gimnasio, al revés, si tienes vacaciones aprovecha y refuerza el trabajo físico, te dará fuerzas y te hará sentir muy bien.

No proyectes en exceso. A veces las cosas no salen como las planeamos y no es fácil conciliar agendas, así que déjate llevar y trata de disfrutar sin más de lo que vaya sucediendo.

No te pases comprando, ponte un presupuesto y juega con él, sé creativo y haz regalos con sentido, que aporten algo más, por ejemplo una experiencia.

Que no te ahoguen las obligaciones familiares. Piensa también en ti y en lo que de verdad te gustaría hacer y plantéalo para encontrar un equilibrio. La comunicación es fundamental.

Si estás estresado medita, busca un rato para descansar tu mente y conectar con tu respiración. Con tantos estímulos, bullicio y demanda emocional, te puedes sentir sobrepasado. Siempre puedes acudir a tu silencio interior.

Comparte tus sentimientos, tus pensamientos, incluso tu estrés, con tu persona más cercana, sea pareja, amigo o hermano. De ese modo todo será más natural y llevadero.

Namaste.


 

Carla Sanchez

Profesora de yoga en aomm.tv y actriz. Practica yoga desde niña. El entusiasmo por la expresión y la conexión con el cuerpo son característica de su carácter. Recibe formación en Hatha yoga en la ‘Escuela Internacional’, y en Vinyasa Flow en Nueva York con ‘Evolation’


 



El mejor momento para hacer yoga

Todos nos hemos preguntado alguna vez cuál es el mejor momento para hacer yoga. Está muy recomendado hacerlo por la mañana, pero en realidad cada uno de nosotros tiene un biorritmo diferente, una tendencia a estar más o menos activo a ciertas horas y distintos condicionamientos en la agenda personal.

Analicemos qué nos puede aportar cada momento del día.

Las mañanas:

  • Se aconseja practicar por las mañanas porque nos levantamos relajados, con la mente despejada y libre aún de preocupaciones, responsabilidades y listas de cosas por hacer.
  • Al alba el bullicio de la ciudad aún no ha comenzado, por lo que también es un momento de mucha calma energética.
  • Por las mañanas nos despertamos con el estómago vacío, el cuerpo está más ligero y en buenas condiciones para hacer ejercicio.
  • Mover las articulaciones y estirar la musculatura a primera hora te despierta y activa, (es mucho más efectivo y sano que el café).
  • Sincronizarte con la salida del sol aporta un extra de fuerza y vitalidad y es una forma fantástica de inaugurar tu día.

El medio día:

  • Hay mucha gente que solo dispone de la hora de comer para poder hacer ejercicio. Si ese es tu caso debes hacer yoga antes de tomar el almuerzo.
  • Realizar una clase activa nos ayudará a sobrellevar el segundo tramo del día con vigor.
  • Una pausa para yoga es una buena manera de romper la rutina y oxigenarnos a todos los niveles.

La tarde, o la noche:

  • Es ideal para ayudar a soltar las preocupaciones que se han ido generando.
  • La práctica al atardecer es una oportunidad para deshacer la tensión física y mental acumulada tras largas horas de trabajo, cambiando nuestro estado energético.
  • En el crepúsculo el ritmo urbano también desciende y se sintoniza mejor con el cuerpo.
  • Hacer yoga por la noche es una herramienta eficaz para lograr un descanso más profundo y reparador.

Incidiré en que practicar yoga es sano y positivo en cualquier horario. Sabiendo lo que cada franja te puede aportar, escoge aquel momento que tú sientas que encajará mejor contigo y lo que necesitas.

Y si no lo tienes claro es tan sencillo como probar y decidir desde la experiencia qué te hace sentir mejor.

Es interesante tener presente que hay posturas que nos activan y otras que nos calman, por lo que también hay que escoger bien el tipo de práctica según la hora del día . Puedes orientarte en nuestro catálogo, donde encontrarás clases adecuadas para lograr ambos objetivos.

¡Qué tengas un día estupendo!

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