La cita yogi

El yoga es una disciplina que nos enseña a percibir la unión natural entre el cuerpo y la mente, pero además, sus beneficios en el plano sexual son un auténtico plus. Físicamente nos llena de energía, favorece una buena circulación y regula las funciones de los órganos reproductores mejorando nuestra sensibilidad en el dormitorio.
En el plano mental y emocional refuerza la autoestima, nos ayuda a conocer mejor nuestro cuerpo y a expresarnos con soltura y seguridad con la pareja; de hecho hay algunas posturas que trabajan específicamente estos aspectos y que puedes descubrir en este post.
Lo que tal vez no te hayas planteado es que practicar yoga también puede ser una gran herramienta para encontrar a tu media naranja, ¡¿yoga para ligar?! dicho así no suena del todo bien, pero analizándolo verás que son más los pros que contras.
Si acabas de conocer a alguien que te atrae, proponerle acompañarte a una clase de yoga es un auténtico test de valentía, flexibilidad (mental) y carácter. Si dice que sí aumentarán tus ganas de descubrir más cosas en común. ¡Pruébalo!
Otra opción es empezar a fijarte en los miembros masculinos de tus clases. Hay pocos, es cierto, pero cada vez acuden más y esos son de oro. Un hombre que va asiduamente a yoga se cuida, le gusta el ejercicio más allá de la pesa del gimnasio y da importancia al cultivo del plano emocional, ¿no es un gran dato?
El siguiente paso una vez has entablado cierta amistad es tener una cita yogi, es decir, compartir un bonito momento personalizado practicando juntos. Crea un sugerente set de yoga para dos, pon velas, enfúndate tu outfit más sexy, e invítale a casa a hacer una clase online+cena. Si es un estilo dinámico y hay conexión entre vosotros, prepárate para un encuentro explosivo. ¡Triunfarás!
Y si ya tienes tienes novio o marido, descuida, también hay plan para ti. Ha llegado el momento de empezar a explorar el yoga en pareja; en Aomm.tv tenemos algunas clases de yoga en pareja que os encantarán, será una cita novedosa e íntima donde podrás favorecer la conexión con tu chico, tener un contacto físico diferente y divertido, en el que juego y complicidad están garantizados.
¿Te he convencido? Namaste.
El objetivo de lo simple
Y de nuevo otro año llegó, y con él, abundantes agendas llenas de propósitos y metas por cumplir. Siempre ha sido así y seguirá siendo. Comenzar un nuevo año al parecer nos sirve como el pistoletazo de salida en el que nos damos cuenta o somos más conscientes (por un breve periodo de tiempo) de lo que nos gustaría hacer y no hacemos el resto del año.
Lo triste o la realidad es que esa aparente claridad dura poco, a las pocas semanas, por no decir días, nos dejamos caer nuevamente en nuestra “zona de confort” y todos esos sueños y promesas se van alejando, y nuestra vida vuelve a ser prácticamente la misma que teníamos el año anterior, quizá por pereza o porque lo que realmente necesitamos no es llenar nuestra vida ni nuestras agendas, sino todo lo contrario, vaciar y desprendernos de todo aquello que no necesitamos.
¿Alguien se ha marcado como objetivo buscar la simplicidad en su vida?, sería un buen comienzo, y quizá la solución para muchos de los problemas de esta sociedad.
Un solo objetivo, “simplificar”, honrar la austeridad y quedarse solo con lo que es realmente necesario. Acumular tan solo momentos para estar con nuestros seres queridos. Regalarse diariamente periodos de silencio para observar lo bello de la naturaleza, el vuelo de un pájaro, la robustez de un árbol o el sonido del viento. Huir de lo material, despejar espacio en nuestras vidas y en nuestra mente, no desperdiciar nuestra energía ni nuestro tiempo. Estar con uno mismo, meditar y escucharse para volver a conectar con nuestra verdadera esencia.
¿Hay algo más bello que tener como objetivo lo simple?. Yo creo que no.
¡Feliz año!
Namasté
