Masterclass de Vinyasa Yoga

A menudo corremos de un lado a otro, en una dirección y la contraria, de una experiencia a la siguiente. Esto en sí mismo, no tiene mayor impacto, salvo que suele conllevar la misma velocidad en el mundo interior. Y eso sí tiene consecuencias. En general, da lugar a una sensación general de angustia, dominada por la idea de que no llegamos a todo lo que debemos hacer y completar.
Cierto es que tenemos muchas responsabilidades y, aún más, deseos. Cada uno con derecho propio a existir y ser explorado. La lástima, quizás, es que en el camino perdemos la elegancia y la suavidad que tanto bien y belleza nos dan. Perdemos presencia, y eclipsamos nuestra voluntad, ahogados en retrasos y cosas pendientes.
Practicar yoga, en sus infinitas posibles formas, es una manera rápida de volver al centro (ese lugar lleno de eficacia e inteligencia, de alegría y placer).
Durante mis primeros años enseñando me centré en el Vinyasa y formas dinámicas de yoga. Ya en esa etapa era consciente de la necesidad que tenemos de compensar la velocidad con contemplación, la acción con espera. Y la meditación me parecía la forma ideal.
Hasta que descubrí el Yin Yoga y esa maravillosa entrada que hace en el cuerpo, para liberar y llenar de vida los tejidos, las articulaciones y la mente. Y encontré una manera de meditar en las posturas de yoga. El Vinyasa, el Yin yoga y el Mindfulness son ahora para mi una trinidad inseparable. Cada uno tiene su lugar en el tiempo y el espacio, pero todos aportan y suman a los demás.
Y cuando más me gustan es cuando se funden: a veces en un estilo dinámico me asiento en la contemplación y la presencia de mi respiración danzando con las transiciones, o de repente en una postura pasiva observo pasar el tiempo raudo y veloz, sin sensación de quietud sino maravillada en el movimiento de la vida a través del cuerpo.
También he descubierto con el tiempo que una manera de traer el Vinyasa a la terapéutica a través del yoga es practicarlo muy lentamente, alargando la respiración hasta crear el bálsamo necesario para el sistema nervioso. Así podemos cultivar la fuerza y la resistencia, sin crear ninguna alerta innecesaria en el cuerpo. Es lo que llamamos Mindful Vinyasa: practicar en presencia plena incrementa de manera radical los beneficios de nuestro esfuerzo.
Por eso he decidido presentar esta serie de prácticas titulada Dulce Determinación. En ellas dedicamos nuestro tiempo a cultivar esta sencilla manera de concebir el rol de la práctica: como templo, como médico, como psicólogo, como coach, como amigo, como acupuntor, como celebración…
La dulzura es para mí una expresión de ahimsa, una forma evidente de no ejercer la violencia, sino todo lo contrario. Es hacernos blanditos y suaves situándonos en un lugar de pensamiento limpio y claro; libres de juicios, quejas, obsesiones y prisas.
La dulzura en nuestra personalidad tiene sabor de paciencia, cariño, respeto, empatía y nobles aspiraciones.
La determinación es la visión clara unida a la intuición y la confianza. Presupone que nos hemos hecho preguntas respecto a nuestro camino y cómo deseamos caminarlo. Supone que tenemos objetivos y planes, y que deseamos tener un impacto positivo y estamos dispuestos a tomar las acciones que sean necesarias, sin frustrarnos ni agotarnos.
El privilegio de diseñar, rodar y practicar una masterclass nos saca de las zonas conocidas a las desconocidas, y se produce una gran experiencia de aprendizaje. Como la cocina a fuego lento, una masterclass va creando una atmósfera de práctica que nos traslada en el tiempo y el espacio. Los efectos sobre todos los sistemas del cuerpo son muy notables, y el poso es de larga duración.
En la sección de Mindful Vinyasa de esta serie accedemos a información de movimiento e intención para cultivar la dulzura y la determinación, especialmente la acción sin prisa y con contenido.
En la sección de Yin Yoga nos fortalecemos en el arte de esperar ajenos al juicio, en inocencia y paciencia.
Ambas prácticas unidas en la Masterclass completa suponen un ejercicio terapéutico que dejará al cuerpo y a la mente preparada para muchos días de inspirada mirada.
3 verduras detox de otoño y primavera
¡El otoño ha comenzado y aquello que se sembró en verano empieza a dar sus frutos! Porque no hay momento del año en el que la tierra no sea generosa con nosotros ofreciéndonos aquellos alimentos que necesitamos según cambia el clima.
Es hora de modificar los hábitos en la mesa. Vuelven las sopas, los platos calientes, las recetas al horno y la cocina algo más elaborada.
Igual que en primavera, esta es una estación de transición. Pasamos del calor del verano al gélido invierno y el cuerpo debe prepararse para ello. Lo ideal es limpiar y desprenderse de las toxinas acumuladas para nutrir después en profundidad y así estar fuertes y preparados para afrontar las bajas temperaturas y las infecciones propias de la época.
Cuidar la dieta es una manera de equilibrar nuestra energía. Te hablaré de tres hortalizas de estación que no deben faltar los próximos meses en tu cesta de la compra si quieres lograr ese efecto detox y depurativo.
– Calabaza: de esta hortaliza se aprovecha todo, desde la piel a sus nutritivas semillas, que son ideales para ir bien al baño. Es rica en vitamina C y carotenos, de ahí su efecto antioxidante. Contiene abundante fibra y ayuda a eliminar líquidos.
Puedes tomarla en cremas, potajes y otros guisos, y también usarla en repostería.
– Coles de bruselas: esta variedad pequeña de la col es una bomba de fibra perfecta para evitar el estreñimiento. Su combinación de elementos anticancerosos, entre ellos la clorofila, constituye un protector natural frente al cáncer en el aparato digestivo. Son ricas en antioxidantes como la vitamina C y A, tienen alto contenido en potasio y en ácido fólico, esencial en el embarazo.
Quedan riquísimas en cualquier guiso de cuchara y también son un gran acompañamiento para pescados o carnes.
– Espárragos trigueros: aunque su estación es la primavera, lo incluímos aquí por su alto poder rejuvenecedor ya que contienen gran concentración de ácido fólico, bueno para el cabello, las uñas y la piel. Aporta vitamina A y tienen un contundente efecto diurético ayudando a limpiar el organismo. Son ricos en vitamina C y minerales.
Tómalos simplemente a la plancha sin cocinarlos demasiado para preservar sus propiedades.
En Aomm.tv encontrarás un fantástico programa Detox de otoño para empezar a trabajar tu cuerpo. Te ofrecemos también una lista de 7 clases Depurativas para que las vayas combinando con tu práctica.
