Presencia plena – Aquí y ahora

Cuando no existe separación fluyes
Cuando estás plenamente presente fluyes
Cuando todo lo sientes como la primera vez fluyes
Cuando pierdes la noción del tiempo fluyes
Cuando habitas tu cuerpo fluyes
Cuando vives tu vida al máximo fluyes
Tómate unos minutos para registrar todo tu cuerpo en postura de Savasana ( acostado boca arriba), idealmente sobre una mat de yoga, sino sobre el suelo con alguna manta que elijas para esta ocasión.
Observa el flujo de tu respiración en el abdomen, percibiendo como si fueran las olas del mar que suben y bajan, contemplando el movimiento natural y fluido, como la vida misma.
Lenta y profundamente percibe como todo tu cuerpo comienza a relajarse, liberarse de tensiones, siente los pesos corporales, los apoyos sobre la mat, cada sensación que pueda llegar, recíbela amorosa y cálidamente, dándole la bienvenida.
Registra tus pensamientos, como se encuentran en este instante, solo obsérvalos como un testigo fiel, sin identificarte con ellos, sin etiquetarlos, sin juzgarlos.
Percibe su velocidad, si existe espacio entre pensamiento y pensamiento, disfruta de ese viaje perfecto.
Con esa sensación de quietud, armonía, tranquilidad, conecta con tu paraíso, con este presente que te abraza eternamente.
Inhala profundamente desde tu zona pélvica y al exhalar pregúntate, ¿de que te sientes agradecido hoy?
Visualízalo en tu pantalla mental y suéltalo al universo que ¡así es y será!
Lentamente regresa tu atención al cuerpo, comienza a movilizar tus manos y tus pies, desperézate y quédate por unos minutos en posición de capullo hasta reincorporarte nuevamente.
Sentado vuelve a percibir cómo te sientes, registra nuevamente todo tu cuerpo y luego de unas cuantas respiraciones lleva tus manos en saludo al pecho y recita el mantra OM tres veces.
Disfruta de este hermoso día con esta sensación expandida y de presencia plena.
Bendiciones.
Formas de mantener nuestra espiritualidad en tiempos de crisis y estrés
Ser espiritual las 24 horas del día no es nada fácil. Y en tiempos del COVID-19, es aún más difícil. Además de las fuentes habituales de estrés como el trabajo diario (ya sea en la oficina o en casa), el cuidado de los niños, las tareas domésticas, la preparación de comidas y las muchas otras cosas de la vida cotidiana, ahora tenemos un desafío mayor. El Coronavirus pone a prueba nuestra resistencia y nos desafía a mirarnos, a conocer nuestros miedos, a aceptarlos y a usarlos para crecer. Es precisamente en estos tiempos difíciles cuando más necesitamos una actitud espiritualmente cultivada, que a menudo olvidamos.
Las crisis pueden sacar lo peor de nosotros, pero también lo mejor. Es difícil escapar del estrés que proviene de los acontecimientos en el mundo. El estrés puede hacer que cada uno de nosotros pierda el equilibrio… Pero esto no tiene por qué ocurrir.
Estos son algunos consejos que te ayudarán a mantenerte en equilibrio en estos tiempos llenos de estrés:
Acepta tu miedo
El miedo es siempre una señal. A menudo nos advierte del peligro y encuentra un rico caldo de cultivo en tiempos de incertidumbre. El miedo es desagradable y los humanos tendemos a alejarlo de nosotros. Pero nuestro miedo también es una herramienta y puede convertirse en un amigo a través de la aceptación. Por lo tanto, permite tu miedo y acéptalo, pero no dejes que te domine. Porque es un buen sirviente, pero un mal amo.
