Presencia plena – Aquí y ahora

Cuando no existe separación fluyes
Cuando estás plenamente presente fluyes
Cuando todo lo sientes como la primera vez fluyes
Cuando pierdes la noción del tiempo fluyes
Cuando habitas tu cuerpo fluyes
Cuando vives tu vida al máximo fluyes
Tómate unos minutos para registrar todo tu cuerpo en postura de Savasana ( acostado boca arriba), idealmente sobre una mat de yoga, sino sobre el suelo con alguna manta que elijas para esta ocasión.
Observa el flujo de tu respiración en el abdomen, percibiendo como si fueran las olas del mar que suben y bajan, contemplando el movimiento natural y fluido, como la vida misma.
Lenta y profundamente percibe como todo tu cuerpo comienza a relajarse, liberarse de tensiones, siente los pesos corporales, los apoyos sobre la mat, cada sensación que pueda llegar, recíbela amorosa y cálidamente, dándole la bienvenida.
Registra tus pensamientos, como se encuentran en este instante, solo obsérvalos como un testigo fiel, sin identificarte con ellos, sin etiquetarlos, sin juzgarlos.
Percibe su velocidad, si existe espacio entre pensamiento y pensamiento, disfruta de ese viaje perfecto.
Con esa sensación de quietud, armonía, tranquilidad, conecta con tu paraíso, con este presente que te abraza eternamente.
Inhala profundamente desde tu zona pélvica y al exhalar pregúntate, ¿de que te sientes agradecido hoy?
Visualízalo en tu pantalla mental y suéltalo al universo que ¡así es y será!
Lentamente regresa tu atención al cuerpo, comienza a movilizar tus manos y tus pies, desperézate y quédate por unos minutos en posición de capullo hasta reincorporarte nuevamente.
Sentado vuelve a percibir cómo te sientes, registra nuevamente todo tu cuerpo y luego de unas cuantas respiraciones lleva tus manos en saludo al pecho y recita el mantra OM tres veces.
Disfruta de este hermoso día con esta sensación expandida y de presencia plena.
Bendiciones.
El Yoga del corazón
Empecé a practicar yoga hace más de 15 años, era algo que me sentaba bien y ya está.
En un momento de mi vida complicado decidí ir a la India para profundizar en las enseñanzas del yoga y para no sabía que más. Fue una señal de la vida la que me mandó allí y la seguí. Lo que no sabía es lo que me esperaba….Encontrar mi Dharma. El propósito de mi vida.
Allí lo vi claro quería ayudar a los demás…..Una luz blanca de amor me inundó acompañada de una sensación de claridad……El yoga del corazón. Que incluye a todo el mundo sean cual sean sus capacidades físicas o mentales. Yoga para personas con capacidades diferentes!…Lo tenía muy cerquita. Mi hermano.
Busqué en internet personas que se dedicaran a lo mismo pero no encontré mucha información.
Empecé la práctica con mi hermano que tiene síndrome down. Que capacidad receptiva. Que maravilla ver como desde el primer momento se conectó con el yoga y empezó a fluir con la respiración, las posturas, los mantras. Mi nombre es Sol Abad y así empezó Do Ananda Yoga, el yoga del corazón.
El tener un hermano con síndrome down abrió mi corazón siendo una niña. Ahora no paro de aprender de ellos. De su capacidad de amar. De conectarse con tus sentimientos, de sentir tus vibraciones. Doy clases a personas con diferentes trastornos a nivel mental, cognitivo, discapacidad intelectual. Personas con necesidades educativas especiales, con capacidades diferentes. Autismo, síndrome down, leucodistrofia, enfermedades degenerativas etc. Personas con esclerosis múltiple y otros problemas y dolencias físicas. Adapto el yoga a las necesidades de cada alumno. Compartimos un espacio donde se desarrolla su creatividad, su imaginación, donde se relacionan entre ellos haciéndoles partícipes de una actividad con la que se sienten bien con todos los beneficios que la práctica conlleva.
También realizo talleres de yoga inclusivo donde el familiar comparte la actividad con el alumno y en los que adquiere herramientas para poder seguir compartiendo y practicando en casa.
Me siento muy agradecida a la vida por darme la oportunidad de crecer saboreando sus sonrisas y viendo como el yoga contribuye en su desarrollo.
Animo a padres, familiares, fundaciones, asociaciones a incluir el Yoga en sus actividades.
También animo a los profesores a compartir alguna clase conmigo.
Un proyecto que nace del corazón para servir de ayuda en su desarrollo.
Namaste
Sol Abad
