Presencia plena – Aquí y ahora

Cuando no existe separación fluyes
Cuando estás plenamente presente fluyes
Cuando todo lo sientes como la primera vez fluyes
Cuando pierdes la noción del tiempo fluyes
Cuando habitas tu cuerpo fluyes
Cuando vives tu vida al máximo fluyes
Tómate unos minutos para registrar todo tu cuerpo en postura de Savasana ( acostado boca arriba), idealmente sobre una mat de yoga, sino sobre el suelo con alguna manta que elijas para esta ocasión.
Observa el flujo de tu respiración en el abdomen, percibiendo como si fueran las olas del mar que suben y bajan, contemplando el movimiento natural y fluido, como la vida misma.
Lenta y profundamente percibe como todo tu cuerpo comienza a relajarse, liberarse de tensiones, siente los pesos corporales, los apoyos sobre la mat, cada sensación que pueda llegar, recíbela amorosa y cálidamente, dándole la bienvenida.
Registra tus pensamientos, como se encuentran en este instante, solo obsérvalos como un testigo fiel, sin identificarte con ellos, sin etiquetarlos, sin juzgarlos.
Percibe su velocidad, si existe espacio entre pensamiento y pensamiento, disfruta de ese viaje perfecto.
Con esa sensación de quietud, armonía, tranquilidad, conecta con tu paraíso, con este presente que te abraza eternamente.
Inhala profundamente desde tu zona pélvica y al exhalar pregúntate, ¿de que te sientes agradecido hoy?
Visualízalo en tu pantalla mental y suéltalo al universo que ¡así es y será!
Lentamente regresa tu atención al cuerpo, comienza a movilizar tus manos y tus pies, desperézate y quédate por unos minutos en posición de capullo hasta reincorporarte nuevamente.
Sentado vuelve a percibir cómo te sientes, registra nuevamente todo tu cuerpo y luego de unas cuantas respiraciones lleva tus manos en saludo al pecho y recita el mantra OM tres veces.
Disfruta de este hermoso día con esta sensación expandida y de presencia plena.
Bendiciones.
Elixires purificadores
La práctica del Yoga siempre nos invita a llevar una vida libre de excesos, y nos dirige también hacia una alimentación lo más saludable y natural posible, respetando los ciclos naturales de nuestro cuerpo, promoviendo la escucha interior.
En este artículo me gustaría hablaros de las bebidas que nos depuran, y que ayudan a nuestro cuerpo a eliminar las toxinas que normalmente nos bloquean.
Es muy importante prestar una atención especial a las primeras horas del día, cuando nos levantamos, momento de eliminación. Es frecuente que nos apetezca consumir más liquidos que alimentos sólidos debido a la deshidratacíon que se produce mientras dormimos.
Al despertar nuestro cuerpo está rígido, y la mente en estado de somnolencia, estos síntomas los notaremos aun más si la noche anterior hemos cenado alimentos pesados o a una hora tardía. Eso significa que el hígado no ha completado la purificación necesaria de nuestra sangre.
Para facilitar el proceso de eliminación existen bebidas o “elixires purificadores” que nos ayudaran a desintoxicarnos y a refrescarnos.
Estos líquidos pueden tener un efecto mayor o menor. En esta lista están reflejados de esa forma.
Elixires de mayor a menor efecto purificador
– Té de flores (manzanilla, flor de azahar, flor de trébol rojo)
– Té de raíces (diente de león, achicoria, bardana)
– Bebida de microalga silvestre (microalga verdeazul silvestre)
– Jugo de pasto de cebada o de trigo
– Jugo de frutas, licuados, Smoothies, ( manzana, ciruela, uva, naranja, plátano) junto a hojas verdes (apio, pepino, espinacas, brócoli)
– Jugo de verduras (zanahoria, apio, espinacas)
– Agua (sola o con limón)
– Bebida de microalga (espirulina o chlorella)
– Consomé de verduras (col, repollo, perejil)
– Tes caloríficos (Jengibre, canela, hinojo, hierbabuena)
A parte de incorporar estas bebidas en las primeras horas del día, lo ideal es que a lo largo de la mañana, si sentimos hambre, ingiramos únicamente fruta fresca, ya que a parte de ser el momento ideal para una correcta asimilación de todos los nutrientes, el efecto purificador aumentará.
Tanto a la hidratación como a la desintoxicación es vital prestarles atención durante todo el año, pero lo es aun más en los meses de verano, ya que a causa de las altas temperaturas nuestro cuerpo puede debilitarse, estando expuesto a la pérdida de nutrientes a través del sudor.
Namasté
