¿Puedes sentir, observar y trabajar tu resistencia?

Todos entendemos por nuestro cuerpo físico a primera instancia que es aquel cuerpo que nos acompaña en la vida y mediante el cual podemos expresarnos, desarrollar nuestros sentidos y nuestra inteligencia, algo que nos diferencia de los demás seres vivos.
Pero qué difícil parece cuidar de tu cuerpo físico en el mundo en que vivimos en donde no hay tiempo para nada mas que trabajar y trabajar, para apenas llegar a fin de mes, y quizás parte de ese dinero sea destinado a medicamentos que puedan “aliviar” (sin aliviar) tu dolor , tu cansancio, tu estrés.
Pero pocos entendemos que nuestro cuerpo Físico, va mas allá de todo este paradigma, y que según la filosofía yóguica, “Es el templo de nuestra Alma”. Y en cuanto esto comienza a ser una realidad en nuestro ser nuestros cuidados sobre nuestro cuerpo físico, son mas profundos. No es solamente cuidar de tu comida, (reduciendo azúcares, grasas, bebiendo suficiente agua), no es solamente ponerte cremas para aliviar dolores, o apaciguar tus marcados gestos, no es simplemente hacer deporte para marcar tus músculos y parecer una persona fuerte.
El cuidado de tu cuerpo físico, debería residir en la importancia que le das al amor que sientes por ti mismo. Un amor que te lleva a combinar pautas y costumbres sanas, como el ingerir alimentos con energía, el hacer deporte para mantener tu fuerza física y desarrollar tu resistencia, como así también el descansar de manera consciente, para permitir a tu cuerpo regenerarse y seguir su proceso día tras día.
El cuerpo, los sentidos, la mente y el intelecto sólo son vestiduras asumidas por el hombre . Sólo cuando comprendamos su naturaleza y significado podremos utilizarlos con propiedad…El cuerpo, formado de los cinco elementos es impermanente, pero en realidad nuestra alma es eterna e inalterable.
Por lo tanto, es un compromiso con nosotros mismos usar el poder del discernimiento para utilizar el cuerpo sabiamente.
En este caso observar, sentir y trabajar sobre nuestra resistencia física, desarrolla en nosotros la capacidad de mantener una mente mas clara, trabajar positivamente sobre la autoestima y la fuerza de voluntad que nos llevarán allá donde nuestros deseos prevalezcan.
Te invitamos a trabajar la resistencia automática de tu cuerpo con esta clase de Kundalini yoga, ‘Kriya: resistencia automática del cuerpo’
La vida color yoga
En 2013 comenzó mi historia de amor con el yoga.
En aquella época vivía una etapa de ansiedad y buscaba soluciones que me ayudaran a paliarla. La persona adecuada en el momento adecuado me recomendó iniciarme en el yoga acompañándome al centro dónde ella acudía de forma habitual.
Y así fue como un buen día me descalcé por primera vez en la entrada de Sananda, avancé entre budas por el pasillo oloroso a incienso hasta la esterilla en la que me vi tumbada, amorosamente tapada con una manta y esperando el inicio de la clase de principiantes.
Mi mente prejuiciosa pensaba en sectas, levitaciones, aburrimiento supremo y gente etérea… Hasta que ¡Ale hop!, comenzó la clase y con ella la magia. Esa magia del yoga que te despega del pasado y del futuro y te sitúa en la vida, en la intensidad de cada movimiento y cada respiración. A solas contigo, en comunión con el resto del universo, ¡tan grande esta magia! Respirando amor y encajando cada pieza del puzle en perfecta armonía.
A lo largo de esta historia de amor hasta el presente recuerdo que un pedazo de mi alma partió con mi madre un día para no volver y dos príncipes sin corona se fueron dejando hojas marchitas tras de sí. Rememoro momentos de intensa pasión yóguica cuasi diaria sobre la esterilla… Otros, en cambio, de ausencias de amante indecisa que no quiere dejarse querer. ¿Cómo olvidar las sonrisas cálidas que me reciben siempre al regresar? Mantras hermosamente cantados, el príncipe con corona que apareció para apoyarme y regar mi alma, y seres de luz como mi niña Adriana que, desde mi vientre, me acompaña en cada asana abriendo más mi corazón con cada respiración.
