Rutina matinal saludable

Cada día de tu vida se convierte en una nueva experiencia. Amarnos, empoderarnos, nos acerca al fluir natural de la vida. Honramos cada segundo de este viaje, disfrutando plenamente.
Como siempre hablamos en los talleres y encuentros de yoga & meditación, tu bienestar está más cerca de lo que imaginas.
No hay nada que salir a buscar afuera, todo está dentro tuyo, simplemente necesitas comenzar a escucharlo y contemplarlo.
Cada mañana es una nueva oportunidad para sentirte mejor y mejor, para mimarte, cuidarte y revitalizarte.
Te sugiero esta simple y rápida rutina antes de salir de casa, que no te tomará más de 10 minutos y seguramente modificará sustancialmente el comienzo de tu día:
- Ponte siempre el despertador unos 15 minutos antes.
- Comienza a estirarte en la cama con los brazos hacia arriba y los empeines hacia adelante.
- Realiza los movimientos que tu cuerpo te pida, el sabe lo que necesita al despertar.
- Conecta con tu respiración abdominal realizando un conteo de 15 respiraciones con ambas manos en tu abdomen.
- Gira tu cuerpo de costado en posición fetal o de capullo y levántate suavemente de costado.
- Siéntate en la cama con tus pies tocando el suelo y comienza a movilizar tu cuello 3 veces a cada lado.
- Haz lo mismo con tus hombros, inhalando al subirlos y exhalando al rotarlos hacia atrás.
- Moviliza tus muñecas y tobillos unas cuantas veces.
- Realiza unas 10 respiraciones nuevamente en el abdomen.
- Quédate en silencio con tus manos sobre los muslos unos minutos contemplando y registrando tu respiración en las fosas nasales.
- Si quieres y te dan ganas puedes sumar a tu comienzo alguna intención, afirmándola en tiempo presente, en primera persona y repitiéndola 3 veces.
Ya estás listo/a para empezar tu día con toda la energía! No te olvides de prepararte un rico y nutritivo desayuno que también forma parte de tu rutina saludable.
Recuerda siempre que tu cuerpo es tu templo y le debes respeto y cariño.
Namaste
Integración de los Principios del Método Pilates
La integración y el control de los Principios del Método Pilates
El objetivo final del aprendizaje de los Principios del Método Pilates es integrarlos para poder realizar todos los movimientos de manera controlada. La Integración incluye aprender, practicar y automatizar. De la unión de todos estos aspectos resulta un trabajo físico eficaz, fluido y económico pero no ausente de intensidad, al contrario, quién más atención, intención e interés imprime a la hora de realizar los movimientos según están estipulados, más intensidad consigue de los mismos. Es un trabajo neuromuscular que se basa en mandar órdenes precisas a la musculatura implicada en cada movimiento para conseguir realizar los ejercicios de manera eficaz y controlada.
Este mecanismo ‘cerebro-músculo-articulación’ precisa de una gran fuerza de voluntad y quién consigue concentrarse en ello, percibe los efectos inmediatamente, ya que un ejercicio que podría ser suave y que a la vista lo parece, se convierte en una herramienta terapéutica sofisticada de alto rendimiento y efectos altamente beneficiosos para la salud.
Por tanto, la sistematización de los principios del Método Pilates es fundamental para la consecución del beneficio. Si automatizamos esta forma de trabajar habremos aprendido a actuar de manera posturalmente saludable para toda la vida. No es exagerado decir que, una vez interiorizados los principios, ya no volvemos a ser los mismos porque la percepción de la postura y del movimiento cambian.
Sin los Principios el Método Pilates, este sistema de entrenamiento no tiene sentido, se convertiría en una actividad física más, parecida a la gimnasia de mantenimiento en la que el objetivo es moverse sin ningún fin específico, más que el puro movimiento. No digo que no sea un movimiento válido, lo es, pero Pilates es mucho más y por este motivo los médicos lo están prescribiendo como terapia para diversos dolores y patologías.
A grosso modo, los principios a los que se refiere este artículo son (para ver un desarrollo mas extenso ir al artículo Los Principios del Método Pilates)
1. Articulación cráneo vertebral: colocar, articular y sostener la cabeza en el punto más equilibrado posible respecto de la columna cervical.
2. Estabilización escapular: colocar las escápulas, moderadamente descendidas y centradas, respecto de la columna dorsal.
3. Estabilización pélvica: Buscar un punto medio entre una posición de cadera excesivamente redonda (retroversión) y una posición arqueada (anteversión). En posición tumbada, la zona lumbar quedaría suavemente separada del suelo, mas técnicamente las EIAS (Espinas Iliacas Anterosuperiores) y la sínfisis púbica tendrían que estar paralelas al suelo. Estabilizar la cadera elimina el dolor lumbar y mejora la transferencia de fuerzas hacia la cabeza y hacia los pies. Este punto medio solo se mantendrá con la acción del abdomen, sobre todo con la parte mas profunda del mismo, el músculo transverso abdominal.
4. Elongación axial y conexión abdominal: alargar la columna para evitar presiones innecesarias sobre los discos intervertebrales y utilizar la fuerza de la musculatura abdominal para conseguir que el gesto dure mucho más tiempo. La conexión abdominal también trabaja el uso de la musculatura abdominal desde dentro hacia fuera, para proteger a la zona lumbar durante los movimientos del tronco.
5. Alineación y equilibrio corporal: colocar las piernas, los brazos y la cabeza en su posición más neutra, y utilizar ambas partes del cuerpo, derecha e izquierda, con el mismo rango de movimiento y la misma fuerza.
6. Respiración: inhalar y exhalar moviendo la parrilla costal lateralmente, evitando la presión intra abdominal y protegiendo a la zona lumbar, con la acción de la musculatura abdominal, que permanece todo el tiempo “conectada”.
7. Integración y Control: es el Principio que nos ocupa y que se ha desarrollado ampliamente en este artículo, pues es el resultado de todos los demás cuando se realizan de manera conjunta. En si mismo no tiene pautas, no has de hacer nada especial para llevarlo a cabo y, sin embargo, lo has de hacer todo, todo lo que has aprendido anteriormente. Es el resultado final del aprendizaje, la demostración global de lo que has practicado anteriormente de manera analítica.
