5 Razones para hacer las posturas que te asustan

Todos sabemos que el yoga no es solo una disciplina física en la que se desarrolla la flexibilidad, la coordinación, el equilibrio y el tono muscular; la práctica de yoga, como el propio significado de la palabra “yoga” (ioga en sánscrito) lleva implícito en su definición más esencial: unión de mente y cuerpo. Las posturas o asanas que realizamos con el cuerpo, llevan una vinculación directa con nuestros pensamientos y emociones.
Hay días en los que la energía de nuestro cuerpo, sus movimientos, la respiración… no fluye en armonía, nos sentimos pesados interiormente y se refleja en nuestro cuerpo; o por el contrario, hay días en los que estamos excesivamente activos o dispersos y mediante la práctica nos permitimos relajarnos y reconectar con nuestro equilibrio físico y emocional.
La cuestión que hoy planteamos es: la importancia de practicar esas posturas que nos asustan o atemorizan. Todos los practicantes de yoga sienten, en algún momento de su práctica, un gran temor por realizar algunas posturas, bien porque tienen miedo de hacerse daño, bien porque creen que no les va a salir correctamente. Sea de la manera que sea, lo cierto es que esos temores, están directamente relacionados con limitaciones que cada uno ponemos en nuestra vidas.
Te planteamos estas 5 buenas razones para sacudirte el miedo y hacer esas posturas que más te asustan:
1º. Iniciarás el camino hacia la superación, un proceso en el cual tenemos un crecimiento personal que se manifestará en todos los ámbitos de la vida: personal, social, laboral…
2º. Desarrollarás una potente capacidad emocional para hacer frente a las dificultades que se planteen en tu día a día.
3º. Aprenderás a escuchar mejor a tu cuerpo cuando llegue a sus límites y cómo tu mente se relaciona con esas sensaciones y emociones. Descubrirás que al llegar a tus límites no pasa nada, serás más paciente y flexible en las decisiones que tomes.
4º. Ganarás en autoestima, confianza y compasión, otorgándote tiempo y espacio para explorar en tu cuerpo, observando cómo evoluciona y crece con cada práctica.
5º. El yoga nos enseña que podemos cambiar la forma de pensar para superar viejos condicionamientos que nos dañan a nosotros y a los demás.
Te proponemos esta clase con nuestra profesora Alexandra Knafo “Aire: sin miedo al equilibrio”. Las posturas de equilibrio nos ayudarán a afrontar mejor las dificultades, concentrados en una respiración consciente y con una mente abierta y positiva. Únete a Aomm.tv y cuéntanos qué posturas limitan tu práctica.
Olga Castañeda, es profesora de yoga en Aomm.tv
5 diferencias entre el yoga y el pilates
Es normal que muchas personas se confundan entre las disciplinas de yoga y pilates ya que comparten muchas similitudes:
Yoga significa “unión” en sánscrito, y se refiere a la unión entre cuerpo, mente y espíritu; de la misma manera, que Joseph Pilates nombró a su método “Contrology” (Crontología): completa coordinación de mente, cuerpo y espíritu. Ambas se enfocan en el ser integral de las personas.
Yoga o pilates son prácticas de bajo impacto y se pueden realizar en cualquier lugar, lo único necesario para practicar es una colchoneta, en el caso de pilates debe ser un poco más gruesa para los ejercicios en que se rueda sobre la columna vertebral; la de yoga ha de ser antideslizante para lograr el enraizamiento de las posturas de pie.
Ahora veamos las diferencias:
1-. Origen: el yoga es una disciplina milenaria de la India y el pilates es un sistema de entrenamiento creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX, quién se basó en el yoga y otras disciplinas, como las artes marciales o el fisioculturismo, para desarrollar su método.
2-. Respiración: en las dos es un principio fundamental, pero en yoga se practica la respiración abdominal y supone una guía para la mente a la hora de enfocar cada postura, teniendo un efecto más relajante; en pilates la respiración es torácica y toma protagonismo la activación del core o powerhouse.
