El aguacate: medicina en formato fruta

Pobre aguacate ¡qué injustos somos con él! La falsa creencia popular no le hace justicia y lo relega a ese conjunto de frutas, como el plátano, que son “muy calóricas” y “Uy! Yo no lo como porque engorda un montón”.
Pues bien, resulta que el aguacate es una auténtica medicina en formato fruta. Es cierto que se trata de un alimento con un alto contenido calórico teniendo en cuenta que se trata de una fruta, entonces sí, engorda más que una manzana, una pera o un tomate; pero en comparación con cualquier otro alimento no engorda más que una croqueta. Estas calorías proceden principalmente de su contenido graso: es un fruto muy energético considerado casi como una mantequilla vegetal, rico en vitamina E y con un papel antioxidante importante, retrasa los procesos de envejecimiento y constituye un aliado esencial contra el cáncer.
La comida es la medicina preventiva natural para nuestro cuerpo. A pesar de que vivimos en una época de alta revolución tecnológica, donde los mal llamados “alimentos funcionales” se quieren hacer los protagonistas con sus actimeles, danacoles y bifidobacterias variadas, de siempre, como ya decía hace unos cuantos siglos Hipócrates, el padre de todas las medicinas es lo que comes: “Que tu medicina sea tu alimento, que tu alimento sea tu medicina”.
Los aguacates también son el alimento perfecto para sustituir, de manera natural vegetariana, las proteínas contenidas en la carne, los huevos o el queso.
¿Qué contiene un aguacate?
- Ácidos grasos esenciales, como el Omega-9, Omega-7, Omega-6 y Omega-3: cardiosaludables.
- Ácido Oléico: reduce colesterol. -Vitamina E: antioxidante, retrasa envejecimiento celular y previene contra procesos cancerosos.
- Minerales: calcio, fósforo, magnesio, hierro, potasio, zinc, manganeso, cobre, selenio, sodio… para el buen funcionamiento celular y la circulación sanguínea.
- Aminoácidos esenciales: arginina, fenilalanina, histidina, isoleucina, lisina, valina, metionina… para la síntesis de proteínas y un mejor metabolismo celular.
Queda claro que este fruto tropical, originario de México y Perú, es una mini- farmacia-natural.
¿Cuáles son sus beneficios?
- Vitaliza el sistema inmunológico.
- Mejora la visión.
- Protege a las células de los daños por estrés.
- Previene de enfermedades cancerígenas.
- Ayuda al hígado en su función.
- Mejora la digestión de los alimentos y su absorción intestinal.
- Protege al corazón.
- Bajo contenido en hidratos, por lo que puede ser consumido (con moderación) por los diabéticos.
- Promueve una vida sana y activa, por su alto contenido energético. Para ello, hay que consumirlo en raciones moderadas, pero de forma habitual en la dieta, siempre que lo acompañemos de una actividad física constante.
Ahí lo tenemos, gracias a nuestros ancestros conquistadores de las Américas, que nos lo trajeron al continente, hoy podemos disfrutar de un fruto tan exquisito y tan saludable. Déjate de botecitos minúsculos con fórmulas mágicas y date al aguacate.
Olga Castañeda es experta en nutrición en Gaia.
Qué comer antes y después de entrenar
+ Consumir alimentos que sean bien tolerados por nuestro organismo.
+ Incluir hidratos de carbono de lenta absorción: pasta, arroz, avena, cereales integrales, etc.
+ Consumo moderado de proteínas: pescado, carnes, huevos…
+ Mantener una alimentación baja en grasa, tarda más en digerirse y puede provocar fatiga. Mejor consumir moderadamente “grasa buena”: aceite de oliva, aguacate, frutos secos…
+ Beber suficiente líquido para mantener el organismo bien hidratado, prescindiendo de las bebidas azucaradas, gaseosas y alcohólicas.
Teniendo estas cinco premisas claras, vamos a ver qué comer según el deporte que realicemos. Como la variedad deportiva es tan extensa, hemos escogido dos tipos de actividades: “body-mind” y “cardio-aeróbico”, que sin ser opuestos, sí que su dinámica tiene diferentes exigencias energéticas.
Ejercicio “BODY-MIND”: YOGA, PILATES, TAI-CHI…
Antes: se recomienda no ingerir nada desde 2 horas antes de la clase. La intensidad de los ejercicios y la respiración como compañera de viaje en la ejecución de cada uno, requiere de un alto grado de concentración y soltura en los movimientos; por lo que si tenemos el estómago lleno, la energía corporal puede verse afectada.
Después: alimentos de fácil digestión que ayuden al cuerpo a mantener ese estado de equilibrio y control que han alcanzado durante la clase, por ejemplo: batidos de frutas naturales, yogures, frutos secos, cereales…
Ejercicio “CARDIO-AERÓBICO”: RUNNING, NATACIÓN, SPINNING…
Antes: como el cuerpo va a realizar un ejercicio de alta intensidad, es necesario que nuestras reservas energéticas estén llenas. Lo ideal es comer entre 1-2 horas antes de realizar la actividad, con alimentos ricos en hidratos de carbono de lenta absorción, como: frutas (manzana, ciruelas, frutos rojos…), cereales, arroz…
Después: las reservas energéticas han quedado vacías y la mejor manera de llenarlas es con alimentos ricos en hidratos de carbono de rápida absorción: frutas (plátano, pera, sandía…), ricos en proteína para la reconstrucción muscular: pavo, jamón… y por supuesto, un buen vaso de agua, zumo o batido natural, para recuperar la hidratación.
*Todos estos consejos tienen un carácter general, si se busca un objetivo concreto, las pautas varían dependiendo de cada caso.
