¿Proteína o carbohidrato?
Con el título de hoy no pretendemos poner al lector en la tesitura de elegir entre comer un sabroso bistec o un delicioso plato de pasta, sino señalar la importancia de separar la ingestión de dichos alimentos en las comidas.
O comemos carne o pasta, pero no espaguetis con salsa boloñesa. Es un hecho comprobado científicamente que para digerir cualquier proteína de origen animal, el estómago debe secretar una enzima digestiva llamada pepsina, la cual solo puede funcionar eficientemente en un medio ácido, y esto es necesario durante varias horas, hasta que el alimento ha sido digerido completamente, y el bolo alimenticio ha abandonado el estómago, siguiendo su camino hacia el intestino.
También está demostrado que para digerir cualquier hidrato de carbono o fécula, se necesita todo lo contrario, es decir un medio alcalino. De hecho, la digestión de los carbohidratos comienza en la boca, cuando las glándulas salivales segregan otra enzima, ptialina y otros jugos alcalinos.
Cuando la comida llega al estómago, es necesario que la alcalinidad continúe para completar la digestión. Es fácil comprender el desastre que ocurre cuando se ingieren proteína e hidratos de carbono en la misma comida.
El estómago debe segregar simultáneamente jugos ácidos y alcalinos que se neutralizan entre sí y no puede digerir correctamente ni una cosa, ni la otra. En consecuencia, las proteínas se pudren, y las féculas fermentan.
La putrefacción y la fermentación son las causas principales de todo tipo de problemas digestivos, como gases, ardor, hinchazón, estreñimiento, colitis, etc. Muchas alergias son también consecuencia de la mala combinación de alimentos.
Para protegerse de la irritación tóxica crónica causada por las comidas mal combinadas, el colon segrega grandes cantidades de mucosidad para envolver las partículas tóxicas antes de que dañen su sensible mucosa.
Cuando esto sucede en todas las comidas, de manera habitual, como es el caso de la dieta moderna occidental, el intestino grueso acaba segregando un flujo constante de moco, que se acumula y se incrusta en las paredes del colon, produciendo una bolsa que se hincha hacia el exterior, provocando lo que se llama una diverticulosis.
Las siguientes etapas del deterioro del colon son la colitis y el cáncer. Si se desea combinar proteínas animales con otro alimento, la mejor elección son verduras y hortalizas, y el mejor modo de consumirlos es frescos en forma de una abundante ensalada.
La mejor combinación para los hidratos de carbono, (preferible que sean cereales integrales) son las frutas no ácidas y verduras frescas crudas o ligeramente cocidas. Las proteínas concentradas de origen animal no deberían entrar en más de una comida al día. Igual ocurre con los hidratos de carbono. Además, lo ideal para asegurarse una correcta digestión y asimilación de todos los nutrientes, es separar la ingestión de proteínas y féculas por un mínimo de 10 horas.
Por ejemplo, puedes hacer el desayuno a base de cereales: unas tostadas de pan integral con un poco de aceite de oliva, o un paté vegetal. Nada de zumo de naranja ni leche de vaca. Sustitúyelo por una infusión, te o café, solo o con leche de cereales.
Las proteínas las tomarás por la noche, te recomendamos el pescado azul como fuente de omega3, acompañado de una suculenta ensalada a base de hortalizas frescas o una guarnición de verduras.
¡Olvídate de las patatas fritas o el pan para empujar!.
Una última recomendación para disfrutar de una digestión más ligera y saludable es no tomar bebidas frías o con hielo. Al llegar al estómago inhiben la secreción de los jugos gástricos, con lo que interrumpen la digestión y desencadenan la putrefacción y fermentación del alimento en el estómago. Lo cierto es que cualquier bebida tomada en grandes cantidades con la comida, diluye los jugos gástricos y dificulta la digestión. En algunos países orientales es habitual acompañar la comida con un te o infusión caliente. El agua a temperatura ambiente es una magnífica opción. También lo son el vino y la cerveza, siempre que no estén fríos, ya que son bebidas fermentadas que tomadas con moderación facilitan la digestión.
Somos conscientes de que los hábitos alimenticios son muy difíciles de cambiar. Al principio puede resultar duro renunciar a una tortilla de patatas, arroz con pollo, o un buen bocadillo de jamón serrano. Pero cuando se convierte en lo habitual y comenzamos a sentir los beneficios en nuestro cuerpo, nos damos cuenta de que el esfuerzo ha valido la pena. Además un huevo frito con una buena ensalada también resulta delicioso.
¡Haz la prueba!
Zumos verdes: bébete la vida
Hoy, casi con el otoño a la vuelta de la esquina, vamos a hablar concretamente de los zumos verdes.
¿Has oído hablar ya de ellos? Parece que están siendo una auténtica revolución alimenticia, sobre todo al otro lado del océano, algunos de los rostros más famosos del celuloide ya presumen de su ‘dieta detox’ a base de zumos verdes. Pero no tiene que venir una estrella de cine para contarnos las maravillas de este brebaje… te lo traemos fresco desde Gaia.
¿Por qué zumos verdes?
Porque su base principal son todos aquellos vegetales de HOJA VERDE.
¿Por qué se consideran tan maravillosos nutricionalmente?
– Es la manera más práctica de consumir todos los vegetales que necesitamos y darle a nuestro cuerpo todos los nutrientes básicos que los vegetales crudos nos aportan, y con los zumos es más fácil la absorción de nutrientes.
– Las vitaminas, encimas y minerales que nos ofrecen, son indispensables para el correcto funcionamiento de nuestros órganos, pero todos sabemos, que en una dieta común es difícil consumir tantos vegetales durante el día.
Te rendirás a ellos cuando conozcas sus BENEFICIOS:
1-Contienen altos niveles de clorofila: un poderoso nutriente que ayuda a eliminar las toxinas y metales de nuestro cuerpo. También contribuyen en el aumento de oxígeno en la sangre mejorando la calidad de nuestra sangre y retrasando los procesos de envejecimiento.
2-Reducen la inflamación corporal: raíz de gran parte de las enfermedades del hombre moderno: obesidad, diabetes, cardiopatías, cáncer…
3-Mejoran la calidad del sueño y el descanso: aumentando la energía y la vitalidad.
4-Mantienen un balance hormonal.
5-Fortalecen el sistema musculo-esquelético: aportando brillo y consistencia al pelo, las uñas y la piel.
6-Potencian el sistema inmunológico y alcalinizan el organismo
7-Ayudan a perder peso y mejoran las digestiones.
Algunas combinaciones interesantes:
*Para principiantes: ½ taza uvas verdes + 1 taza espinacas + 1 plátano congelado + 1 vaso té verde
*Para deshincharte: ½ plátano congelado + 1 taza fresas congeladas + 1 trozo piña congelada + 1 mano espinacas frescas + 2 vasos leche de coco
*Para un despertar glorioso: 1 taza espinacas + 4-5 hojas albahaca + 1 plátano + 1 trozo piña + 1 trozo (tamaño uña pulgar) de jengibre
*Eterna juventud: 1 taza arándanos + 1 taza espinacas + 2 dátiles + leche de coco
Contadnos vuestras recetas favoritas, entra en Aomm.tv, queremos compartir la salud con todos.
Olga Castañeda es experta en nutrición para Gaia.