Especial día del Libro: Libros recomendados por nuestros profesores

Muchas veces es difícil decidir qué libro comprar cuando uno se encuentra frente a una librería repleta de volúmenes, aparentemente todos interesantes y todos susurrándote al oído “yo, yo, llévame a mí”.
Con motivo del día del libro, comenzamos una serie de posts en los que los profesores de aomm.tv nos cuentan cuales son los libros que más les han ayudado e inspirado en su camino de aprendizaje y evolución.
Comenzamos con Mario Silva, nuestro profesor de Yoga Dinámico y Kundalini.
- Raya Yoga, Conquista de la Naturaleza Interior (Swami Vivekananda) La introducción es muy ilustrativa de lo que es Yoga con mayúsculas. Me da una visión más relajada y sencilla de lo que es Pranayama, muy alejado de lo que nos enseñan en la formación de Yoga o lo que uno escucha por ahí en clases. Se habla comúnmente que Pranayama es el control del Prana, pero dice Vivekananda que no es una cuestión de control sino de permitir que éste se manifieste. El control nos aprieta, el permiso nos relaja. Yo no enseño a nadie a respirar, si ya lo hacen sin mi desde que son bebes, cómo pretendo yo asumir que puedo enseñarles a respirar¡¡¡¡¡ pero que arrogancia¡¡ Puedo señalar en clases que lo relevante es escuchar lo que el cuerpo va sintiendo y en eso, sentir la respiración tal cual puede, quizás, ayudar a esa toma de conciencia sobre la respiración, sobre la energía que impregna nuestro cuerpo.
- Un nuevo Mundo, Ahora (Eckhart Tolle) Precioso libro que habla sobre nuestra naturaleza profunda de nuestro Ser. No se trata de dejar a nuestro ego enterrado en una cámara secreta, allí donde pueda ser controlado por no se que fuerzas ocultas¡¡ Se trata de amarnos con todo lo que somos, de reconocernos agentes de cambio, pero de un cambio interno que se refleja y se multiplica en relación con los otros. Oler el aroma de una flor con la mente de un principiante, hacer el amor como si fuera la primera vez, ir a la esterilla de yoga con el corazón abierto para descubrirte, respirar y sentirlo todo, abrazar lo que hay y desde ahí, seguir caminando como seres espirituales que viven una experiencia humana.
- Autobiografía de un Yogui (Paramahansa Yogananda) Destaco la sencillez por señalar e indicar que Yoga es natural y accesible a todos. Más allá de cuestiones inexplicables a la razón humana, da igual si uno cree en el poder de yoguis, finalmente se trata de vivir plenamente, de atreverse a desplegar nuestro potencial, aún si eso nos duele, aún si hay dudas por soltar lo que ya no nos sirve. Todos tenemos la semilla de la iluminación como un derecho inalienable, profundo y real. Y cada uno tiene que vivir sus experincias y sobre todo, disfrutar y reír mucho. Destaco de este libro su profunda humanidad y sentido del humor.
- La Danza de la Realidad (Alejandro Jodorowsky) Para querer sanarse hay que estar un poco loco, me digo muchas veces a mí mismo. En realidad, Jodorowsky tiene la virtud de mostrarme un camino espiritual en los detalles. La vida como una danza, vivida a “concho” como decimos en Chile, hace referencia al valor de sentir el camino espiritual con todas sus consecuencias y en todos los detalles. Es cierto que duele, y duele mucho soltar las viejas gafas con las que uno mira o miraba la vida, y también es cierto que la liviandad que uno siente cuando comprende que dejando o soltando viejos paradigmas hace que la danza de la realidad cobre más sentido profundo. Un sentido que nos habla de aceptación y del poder transformador que tenemos de ampliar nuestra conciencia, de abrazarnos y abrazar a los demás.
- Coherencia Cardíaca, Coherencia Transpersonal (Antonio Consuegra) Estoy leyendo este libro y me da muchas pistas sobre la enseñanza de Yoga, sobre mi propia práctica y cómo todo está relacionado. Si nuestro corazón está herido y no le permitimos expresarse, nuestra práctica de Yoga por ejemplo, cojea en tanto Ego tapa la olla emocional. Sentir la sensación de ser olla a punto de explotar es una gran oportunidad y en mi práctica personal, siento mis emociones aflorar y con cada respiración lo permito, lo dejo expresar. Y el libro hace referencia a que nuestro corazón sabe más de lo que pensamos, nuestro corazón es profundamente inteligente, pero de una clase especial, esa que nos habla en susurro y sabe lo que pasa sin tener que explicar nada. Permitirnos escuchar nuestro corazón puede hacernos más libres, más concientes, menos dramáticos y desde luego, más abiertos para acoger al otro.
Hábitos saludables y salud natural
Un buen amigo me pidió que le redactase un compendio de consejos básicos para recuperar su salud. Y este fue el resultado: un protocolo de acciones básicas para reequilibrar la salud corporal.
Contiene las reglas más importantes en cuanto a alimentación y otros consejos muy útiles y efectivos para facilitar al cuerpo su estado natural que es de equilibrio saludable.
Lo ideal es que formen parte de tu vida, de tu día a día, aunque si padeces alguna enfermedad entonces es primordial adoptarlos e incorporarlos todos, uno por uno.
Este decálogo trata de medidas de “choque” por tanto es muy básico pero simultáneamente muy completo.
Está basado en que la causa de las enfermedades, desde un catarro al cáncer pasando por todo lo intermedio, es el grado de acidificación y toxicidad de los tejidos del cuerpo. Cuanto mayor sea este grado más grave la enfermedad.
El orden no representa mayor o menor importancia, intégralos en tu vida a tu ritmo, sintiéndote comod@ al hacerlo.
Disfruta…
1 – Hidratarse adecuadamente
Tomar dos vasos de agua templada en ayunas por la mañana, el segundo después de un rato y con limón.
Beber mínimo un litro y medio de agua al día fuera de las comidas.
No beber media hora antes de comer y entre hora y media y dos horas después.
2 -No comer entre horas
Uno ha de sentarse a comer y emplear el tiempo necesario para masticar tranquilamente los alimentos. Y luego hay que permitir al cuerpo hacer la digestión de esa comida sin interrupciones, es decir, sin comer nada más entre horas.
Si se ingieren alimentos antes de dos horas comienza un nuevo proceso digestivo sin que acabe el primero, entorpeciéndolo y generándose toxinas debido a las sustancias sin digerir que van a quedar en el tracto digestivo.
Y si son tres horas mínimo entre comidas mejor.
3 -Ingerir la menor cantidad posible de proteína animal
No sólo no contribuiremos al sufrimiento animal sino que ganaremos enormemente en lo que a salud se refiere. La proteína animal acidifica el organismo y lo congestiona, debilitándolo y preparándolo por tanto para acoger enfermedades de todo tipo.
Hazte tan vegetariano como te sea posible, todos tus órganos y sistemas te lo agradecerán.
4 -Baños de sal
Bañarse en agua caliente con dos kilos de sal. Es un sistema para limpiar la sangre a través de la piel, se denomina diálisis percutánea. Funciona por ósmosis. Ayuda a los riñones en su labor.
Media hora es suficiente y es una forma muy agradable de bajar el nivel de acidificación.
5 -Desechar el azúcar blanco y la sal común
Es la sustancia más acidificante de las que llamamos “alimentos”. Además es una neurotoxina que al ser ingerida provoca una alarma de intoxicación que nos “activa”. El efecto de la cafeína es el mismo.
Además para poder digerirlo el cuerpo necesita calcio y magnesio entre otros minerales y varias vitaminas, con lo que no sólo no aporta nada sino que consume nutrientes.
En su lugar podemos consumir panela o miel ecológica.
La sal refinada, considerada tóxica por muchos autores, no tiene ningún alimento, sino que causa entre otras cosas trastornos en el metabolismo celular. El cloruro sódico son sólo dos elementos químicos, algo muy alejado de los más de ochenta que tiene la sal del mar sin refinar o la sal gema. Estas últimas son las sales sanas y nutritivas para el organismo.
6 -Tomar fruta, pero sin mezclar con otros alimentos
La fruta es primordial para la buena salud pero ha de comerse separadamente, nunca como postre. Si no se hace así hará que los alimentos no se digieran correctamente ocasionando que haya restos sin digerir que generan congestión y atraen bacterias.
7 -Abandonar los edulcorantes artificiales
Estas sustancias como el aspartamo, el sorbitol, el maltitol, etc. son cancerígenas y están relacionadas con fibromialgia y otras enfermedades de las denominadas “raras”. Son sustancias cientos de veces más dulces que el azúcar y cientos de veces más baratas para la industria, que además aprovecha para venderlo como producto saludable “sin calorías”.
Son generadas en laboratorio y por tanto completamente artificiales.
8 -Utilizar cosmética natural
La lista de ingredientes de dentífricos, desodorantes, cremas faciales y corporales, geles, jabones, productos de maquillaje, etc. es de lo más artificial imaginable. Estos productos penetran en el cuerpo a través de la piel, y es como si nos los comiéramos.
Afortunadamente existen multitud de marcas de cosmética natural o consciente cuyos productos son sanos y saludables porque simplemente son mezclas de esencias, aceites, plantas y productos de la naturaleza tal cual.
9 -Mantener el colon limpio
Cuando defecamos es fácil observar en el inodoro que los excrementos son pegajosos, lo son también en su recorrido por el intestino grueso. De modo que se van acumulando capas y capas de inmundicias.
Si pensamos que la labor del colon es absorber agua (entre dos y tres litros por cada digestión) y electrolitos concluiremos que absorbemos unos 12 litros al día de aguas fecales, porque ese agua ha pasado a través de esa capa, más o menos gruesa de excrementos “fosilizados”. Nos intoxicamos varias veces al día al reintegrar en el cuerpo todas las toxinas de esa “infusión putrefacta”.
La ganancia en salud al someterse a una hidroterapia de colon 3 o 4 veces al año es incalculable.
10 -Las medicinas lo más lejos posible
Las medicinas atrofian la capacidad autocurativa del cuerpo, y TODAS poseen efectos secundarios de todo tipo y condición. Para curarse el cuerpo necesita desintoxicarse y alcalinizarse, NADA MÁS. (De esto trata este decálogo). Mientras no se haga eso estamos condenados a pasar de una dolencia a otra, de una enfermedad a otra. Y abocados a consumir medicinas y más medicinas.
Es importante entender que las medicinas no curan, sólo atenúan o aplacan los síntomas, pero los síntomas no son la enfermedad.
La única curación, la curación real se produce cuando el cuerpo recupera su equilibrio, y lo está haciendo continuamente, día y noche, simplemente hay que facilitarle esa labor.
Y si hay que recurrir a las medicinas, que sean las recetadas por terapeutas naturales, cuyos remedios no curan en sí mismos, sino que simplemente ayudan al cuerpo a hacerlo.
David García Ávila. Director Yoga Art Studio.
Durante nuestro RETIRO DE INMERSION EN EL YOGA PROFUNDO EL PUENTE DE MAYO 2016 tendremos ocasión de tratar y vivir estos principios a lo largo de 4 dias.
Todos los detalles en www.YogaArtStudio.com
Gracias