¿Por qué nuestra respiración es tan importante?

¿Por qué nuestra respiración es tan importante?

Respirar es vivir. Y respirar bien es vivir mejor. “Pero, si yo ya respiro”, se dirán algunos…

Afortunadamente, el organismo humano está maravillosamente diseñado para que todo funcione sin que nosotros tengamos que ocuparnos de ello. También por fortuna, la respiración puede ser un acto tanto automático como volitivo. Podemos estar enfrascados en cualquier actividad del tipo que sea, con los cinco sentidos, totalmente absortos en lo que hacemos, y podemos sentirnos tranquilos porque nuestro corazón no va a dejar de latir, ni los pulmones van a dejar de respirar. Nuestro cuerpo se encarga de hacer el trabajo duro, nos mantiene con vida. Pero también podemos tomarnos unos minutos, dejar lo que estamos haciendo, estirar la espalda, y deliberadamente, respirar profundamente, sintiendo cómo el aire entra en nuestro cuerpo y el pecho y abdomen se expanden. Automáticamente y como por arte de magia, las tensiones y preocupaciones desaparecen.

Cuando nacemos, durante un breve espacio de tiempo, unos pocos minutos, el bebe continúa recibiendo el oxígeno que necesita de su madre a través del cordón umbilical; pero después de este tiempo, el cordón deja de latir, se atrofia y se corta la comunicación materno-filial por esa vía, y es el momento en que los pulmones se expanden y el nuevo ser toma su primera bocanada de aire de manera autónoma. Comienza a respirar, y ya no parará nunca, hasta el día de su muerte. Dependiendo del modo en que respire, variará su calidad de vida, su salud e incluso su estado anímico o emocional. ¿Tan importante es el acto respiratorio en nuestra vida? En efecto, la respiración es vital y el oxígeno es vital. Podemos sobrevivir sin ingerir alimento sólido durante semanas, podemos prescindir de líquido incluso durante días, pero sin oxígeno moriríamos en pocos minutos.

¿Qué sucede cuando respiramos? Cuando hablamos de la respiración, solemos pensar en los pulmones, pero para ser justos, deberíamos acordarnos de nuestro diafragma y darle la importancia que merece. El diafragma es un gran músculo que se asemeja a una cúpula o un paracaídas, y que divide el tronco en dos. Por debajo de él se encuentran el hígado, el estómago, el bazo y el páncreas. Sobre él se apoyan los pulmones y el corazón, encerrados en la caja torácica que les sirve de protección. El diafragma es, junto con el corazón, uno de los músculos más poderosos y activos del cuerpo, y también uno de os más importantes, ya que sin él, no podríamos respirar. Los pulmones por sí solos, no bastan. Cuando inhalamos el diafragma desciende, se aplana, como si del émbolo de una jeringuilla se tratara. Este descenso provoca la aspiración o succión del aire hacia los pulmones. Con la exhalación, el movimiento del diafragma es el contrario, hacia arriba, lo que hace expulsar el aire viciado. Pero cuando respiramos, no solamente aspiramos aire en los pulmones, también bombeamos sangre a los tejidos de todo el cuerpo. Cuando el diafragma desciende, la vena cava inferior impulsa sangre cargada de CO2 hacia los pulmones, donde se realizan os intercambios gaseosos (el oxígeno pasa a la sangre y el dióxido de carbono es recogido por los alvéolos pulmonares para expulsarlo del cuerpo con la exhalación). El corazón se encarga de impulsar la sangre cargada de oxígeno al resto del cuerpo, mientras que los pulmones aspiran la sangre venosa. La circulación sanguínea depende del correcto y complementario funcionamiento de estas dos bombas motoras.

Está demostrado que para que se produzca un intercambio gaseoso óptimo es necesario que el aire permanezca entre 10 y 20 segundos en os alvéolos pulmonares, de ahí la importancia que otorga el Yoga a la respiración lenta y la retención con los pulmones llenos. La exhalación y retención con los pulmones vacíos también son importantes. El único momento en que el diafragma se encuentra en estado de reposo es al término de la exhalación. Por otro lado, una espiración completa es condición indispensable para que entre gran cantidad de aire limpio en los pulmones. Para llenar un recipiente, este debe ser previamente vaciado. Además de su papel principal en la circulación, el diafragma, con su movimiento de vaivén en la caja torácica produce un masaje rítmico en los órganos abdominales, estimula el peristaltismo intestinal, facilita la digestión, combate el estreñimiento y favorece la eliminación de gases en el tubo digestivo.

Reaprendamos entonces a respirar correctamente para recuperar la salud y el equilibrio en nuestras vidas.

Si quieres mejorar tu respiración y hacerla consciente, entra en Gaia y disfruta de nuestras prácticas de Pranayama .

Por Cristina Herrrero, profesora de Gaia.



La esencia del movimiento

El estilo Vinyasa se ha convertido en los últimos años en uno de los más populares, tanto en los centros de yoga como en las redes sociales, como Instagram o Youtube. Por todas partes podemos ver espectaculares vídeos y secuencias de yoga que muchas veces imitamos en casa sin la supervisión de un profesor.

Sin duda, es uno de los estilos más estéticos visualmente y su práctica, junto con la de Power Yoga o Asthanga, muy física y dinámica, tal vez conecta más con la idea del ejercicio que tenemos en Occidente.

Pero esto conlleva un riesgo: alejarnos de la esencia del yoga en cualquiera de sus estilos. De esa imprescindible y necesaria conexión entre cuerpo y mente, de esa ausencia de competición o ego que a veces nos lleva, tanto a profesores como alumnos, a querer hacer las clases más exigentes o complejas, o las posiciones más bonitas o estéticas, convirtiendo las clases, más en ejercicios gimnásticos o acrobáticos, que en verdaderas prácticas de yoga adecuadas a nuestras posibilidades y necesidades.

Como os decía, esto ocurre sobre todo cuando practicamos estilos como Vinyasa flow o Power yoga, donde la rapidez o la exigencia física nos pueden llevar no sólo a descuidar la técnica sino a desconectarnos de la respiración y hasta de nosotros mismos. ¿Qué queda entonces? Puro ejercicio físico, prácticas que pueden llevarnos a la extenuación física, a las lesiones y a la frustración, a pensar incluso que el yoga no es algo apto para nosotros. Y es una pena, porque de esa unión entre cuerpo, mente y espíritu que busca el yoga es de donde surgen precisamente todos sus beneficios.

Por eso en la práctica “Vuelve a la esencia del movimiento” os propongo parar, sentir, conectar en todo momento con la respiración y, sobre todo, disfrutar. De vuestro cuerpo, de las sensaciones y de vuestra práctica, sea cual sea. A través de esta secuencia os invito a estar conscientes de vuestra postura y especialmente de vuestra respiración para poder acompasarla con el movimiento, porque eso es realmente vinyasa.

En esta práctica y en cualquier otra que realices, tómatelo con calma, céntrate en lo que sientes en cada momento, muévete al ritmo que tú necesites, párate a hacer los ajustes necesarios en cada postura y escucha a tu cuerpo. Sólo así podrás viajar hacia tu parte más espiritual y descubrir los enormes beneficios mentales y emocionales que te aporta la práctica del yoga.

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A través de una combinación única de prácticas de yoga, meditación, transformación personal y salud alternativa, te ayudamos a mejorar todo tu ser a nivel físico, emocional y espiritual. Para que alcances tu mayor potencial junto a miles de personas que sienten como tú.


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