Postura de yoga: Marichyasana I

Postura de yoga: Marichyasana I
By: Gaia Staff | May. 29, 2014
Existen dos versiones sobre el significado del nombre de esta postura. Por un lado hay fuentes que indican que está dedicada al sabio Marichi, hijo del Creador Brahma. Marichi era el abuelo de Surya, el Dios del Sol. Por otro lado, hay quien afirma que debe su nombre al sabio que primero la enseñó, Mareechy, nombre que bien podría ser la contracción de Maha Rishi.
Hay dos variantes de Marichyasana, comenzaremos por explicar detalladamente la versión I, más sencilla y accesible.
TÉCNICA
– Siéntate en el suelo con las piernas extendidas hacia el frente. La espalda debe estar erguida y los isquiones bien apoyados en el suelo.
– Dobla la pierna derecha y apoya la planta del pie junto al muslo izquierdo. El talón debe estar en contacto con el perineo. La pantorrilla queda pegada al muslo, y la tibia en posición perpendicular al suelo.
– Inclina el tronco ligeramente hacia delante y desliza el brazo derecho por delante de la pierna flexionada. Estira el brazo hacia la derecha.
– Ayudándote del brazo derecho como palanca, inicia la torsión girando el tronco hacia la izquierda.
– Los dos brazos enlazan el talle. El derecho abraza la pierna flexionada y después es necesario doblar el codo para dirigir la mano hacia las lumbares. El brazo izquierdo también se dobla y abraza la cintura por detrás para ir en busca de la otra mano, que sujetará fuertemente.
-Gira la cabeza hacia la izquierda y lleva la mirada lo más lejos que puedas.
– Permanece en esta posición al menos cinco respiraciones profundas.
– Después mira hacia la pierna que está estirada y endereza el tronco, pero sin soltar las manos.
– Inhala profundamente y la exhalar flexiona el tronco hacia delante intentando llevar la frente a la rodilla. A medida que ganes flexibilidad, la intención debe ser avanzar el mentón hacia delante y apoyarlo sobre la rodilla.
– Respira profundamente dos o tres veces en esta postura. Después deshaz lentamente y repite todo el proceso hacia el otro lado.
RECOMENDACIONES
– Antes de comenzar asegúrate de que tu posición es correcta. La espalda erguida y las piernas bien extendidas.
– Los isquiones apoyados en el suelo, respetando la curvatura lumbar natural.
– Cuando flexionamos la pierna, el pie debe quedar en contacto con el otro muslo y el talón con el perineo. La tibia permanece en perpendicular al suelo durante toda la postura.
– Intenta mantener la columna estirada y el tronco erguido. No lo dejes caer hacia delante.
– Si no puedes cogerte las manos, ayúdate con un cinturón.
– En la última fase en la que el tronco se flexiona sobre la pierna estirada, la otra pierna que está doblada, no debería cambiar su posición. Debería seguir estando la tibia en perpendicular al suelo y la rodilla orientada hacia arriba.
BENEFICIOS
– Estira y tonifica todos los músculos y ligamentos oblícuos de la columna vertebral, volviéndola más flexible.
– La torsión se localiza sobre todo en la parte alta de la espalda, lo que estimula los nervios espinales de la parte torácica de la columna vertebral, especialmente los que están a cargo de los mecanismos musculares de la respiración.
– Comprime intensamente el bajo vientre, masajeando sobre todo el colon ascendente al girar hacia la izquierda, y el descendente al girar hacia la derecha. Por lo que esta postura combate el estreñimiento.
– El hígado, el bazo, el páncreas y los riñones también reciben un masaje y se tonifican, aunque de menor importancia que en otras torsiones como “arda matsyendrasana” o ” vakrasana.”
– Durante la última fase de flexión, la cintura abdominal se contrae fuertemente, lo que la fortalece ademas de masajear las vísceras que contiene.
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Posturas de yoga: Natarajasana

Esta hermosa y extremadamente difícil postura exige equilibrio y un alto grado de flexibilidad en la espalda, piernas y hombros. Pero no os desaniméis por la dificultad, y tomadlo como un reto que lograréis superar a base de constancia y práctica.
Está dedicada a Shiva el destructor, tercer dios de la trinidad hindú, que es el señor de la danza; de ahí, que también se la conozca como la postura del bailarín.
TÉCNICA
1-. Desde Tadasana (postura de la montaña) despegamos el pie derecho del suelo, llevamos la rodilla hacia atrás y doblamos la pierna derecha para que la planta del pie quede hacia arriba.
2-. Giramos los dedos del pie hacia fuera y, a continuación, estiramos la mano derecha hacia atrás, sujetando la cara interior del pie derecho.
3-. Rotamos el codo hacia fuera y arriba, para poder sujetar el dedo gordo derecho, mientras vamos acercando al mismo tiempo, el pie derecho hacia la parte posterior de la cabeza.
4-. Mantenemos la cadera derecha hacia abajo, intentando que el muslo derecho quede paralelo al suelo.
5-. Ahora podemos estirar ya el brazo izquierdo hacia delante, paralelo al suelo, con la palma hacia abajo y con Chin Mudra (puntas de dedos índice y pulgar unidos).
*Mantenemos unas 10 respiraciones o más, según nos sintamos ese día al practicar este asana. Cambiaremos de pierna para realizar el otro lado.
RECOMENDACIONES
Como comentamos al principio, esta postura es de suma dificultad, por lo que hemos de ser pacientes con nosotros mismos y permanecer atentos a las sensaciones corporales ante cada paso nuevo.
1-. La pierna de apoyo ha de mantenerse fuerte y recta, pero sin causar bloqueo en la rodilla.
2-. Para facilitar el equilibrio, podemos posar nuestra mirada (drishti) en el mudra de la mano estirada delante de nosotros.
3-. Hasta que logremos hacer la postura completa nos podemos servir de apoyos y soportes, como la pared o una silla.
BENEFICIOS
-Desarrolla una gran fuerza interior, creando una potente sensación de vigor y energía.
-Además, es una postura sumamente rejuvenecedora por la gran movilidad articular y flexibilidad muscular que requiere.
*CONTRAINDICACIONES: mucho cuidado para todas aquellas personas que sufran lesiones en rodillas, hombros o lumbares. A la mínima molestia deberá abandonar esta postura.
Si tenemos una práctica regular y consideramos que nuestro nivel físico es adecuado para empezar a poner en práctica esta desafiante postura, os recomendamos esta clase guiada por nuestra profesora Rina Jacubowicz “Soy Bella”, Una práctica enfocada en mover el cuerpo en posturas fluidas y fuertes, a la vez que borramos los pensamientos negativos y de juicio sobre nosotros mismos, que tantas veces nos limitan. Natarajasana es una forma perfecta de ponerlo en práctica. Os esperamos en Aomm.tv