6 posturas clave para la salud de la mujer

6 posturas clave para la salud de la mujer
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Sabemos que la práctica de Yoga es buena para todos, pero hay algunas posturas que están especialmente indicadas para las mujeres debido a los beneficios que producen, en el sistema endocrino, reproductivo o en la circulación sanguínea.

Hoy  traemos la propuesta de una mini serie de seis posturas que no puedes olvidar para mantener la salud y bienestar en tu cuerpo-mente.

Gato – Vaca.

Apoya en el suelo las rodillas y las manos formando una base estable. Exhalando redondea tu espalda sacando una joroba y llevando la barbilla hacia el pecho. Inhalando haz el movimiento contrario, lleva la mirada hacia delante, y estira la columna vertebral arqueando ligeramente la zona lumbar. Continúa con el movimiento lento al ritmo de tu respiración.

Esta combinación de posturas moviliza toda la columna vertebral y alivia tensión en la zona lumbar.

Sarvangasana. Postura de la vela.

Túmbate boca arriba y estira todo tu cuerpo en la esterilla. En una exhalación eleva del suelo las piernas juntas, llévalas a la vertical y después continua levantando la pelvis y la espalda también. Apoya tus manos en la espalda para sostener el cuerpo lo más vertical que puedas.

Esta postura masajea la glándula tiroides, mejora la circulación de retorno, se descongestionan los órganos abdominales, seda el sistema nervioso, fortalece los músculos del abdomen y la espalda.

Paschimottanasana. Postura de la pinza. 

Túmbate boca arriba y estira los brazos por detrás de la cabeza. Lentamente lleva los brazos hacia las piernas, y redondeando la espalda incorpórate para después replegarte sobre las piernas. Coge tus pies, tobillos o piernas con las manos.

Esta asana produce un masaje intenso en los órganos abdominales y reproductivos, fortalece toda la musculatura de la espalda, estira los músculos posteriores de las piernas (habitualmente acortados por el uso de tacones), tonifica los nervios espinales, elimina acumulaciones de grasa en el vientre y afina la cintura.

Virabhadrasana II. Postura del guerrero.

Ponte de pie y separa las piernas todo lo que puedas sin llegar a estar incómoda. Dirige las puntas de los pies hacia la derecha. Inhalando levanta los brazos a los lados del cuerpo y forma una línea recta paralela al suelo. Al exhalar dobla la pierna derecha y gira la cabeza hacia ese mismo lado. Ahora retén las ganas de orinar sin contraer los glúteos. Mantén la postura durante 5 respiraciones con el pecho bien abierto y después haz el otro lado.

Esta postura aporta equilibrio físico y emocional, voluntad y fortaleza para enfrentar la vida. Fortalece la musculatura de las piernas y espalda, abre las caderas y el pecho y fortalece el suelo pélvico.

Dhanurasana. Postura del arco. 

Túmbate boca abajo y estira todo tu cuerpo. Dobla las piernas y coge los tobillos con las manos. Inhalando levanta del suelo la cabeza, el tronco y las piernas tensando el arco, manteniendo los brazos bien estirados. Mantén la postura durante varias respiraciones y vuelve al suelo y descansa.

Esta postura previene la calcificación en las articulaciones vertebrales, mejora el funcionamiento de los órganos abdominales y las glándulas suprarrenales. Estira los músculos de la parte anterior del cuerpo y combate la celulitis y el sobrepeso.

Balasana. El niño. 

Siéntate sobre los talones y pliega tu cuerpo sobre los muslos. Apoya la frente en el suelo y descansa los brazos a los lados del cuerpo.

Esta postura alivia la tensión en la zona lumbar, proporciona un masaje a los órganos del abdomen y la pelvis. Alivia el estrés y la fatiga.

Si quieres practicar estas y otras posturas de yoga con la guía de un profesor desde la comodidad de tu casa, en Gaia tenemos un amplio catálogo de prácticas guiadas.



Mi viaje yogui

Al principio éramos nómadas.

Viajar forma parte del ser humano, el impulso natural de movernos, de explorar y descubrir nuevos horizontes. Nos desplazábamos en busca de comida, caza, zonas fértiles que proporcionaran alimento y la aparición de la agricultura fue el comienzo de un gran cambio. Poco a poco nos fuimos asentando en comunidades sedentarias, precursoras de nuestro actual modelo de vida, pero el ansia de viajar nunca cesó.
Se ha ido transformando para dar paso a otra manera de transitar por el mundo, la curiosidad de conocer distintas culturas, de admirar la belleza de la naturaleza y de compartir momentos especiales.

Ahora viajamos para hallar la emoción, que no deja de ser algo esencial e íntimo, que nos conecta profundamente con lo que somos y lo que nos rodea.

Este verano viajé al norte de India, la yogini que aprendió el yoga en occidente, se iba en busca de los orígenes. ¡¡Wow India!! me decía todo el mundo. Es un país cuya fama mística resulta difícil trascender. Se escuchan tantas historias de gente a la que le ha cambiado la vida, que repite una y otra vez, personas que se han quedado a vivir allí, que puedes perderte en una idea un tanto mitológica de lo que vas a encontrar, generando excesivas espectativas.

El extra era viajar de la mano del Yoga, una experiencia que va mucho más allá del turismo. Cambiar el escenario te sitúa en un plano mental distinto, la variación de perspectiva se da aunque no la busques y ahí es donde empieza la otra expedición, hacia el interior.

Si a ésto le añades la práctica de Yoga y meditación diarias, como eje conector de la viviencia, surge la oportunidad de profundizar conscientemente y abrir un espacio de autoconomiento. Ambos viajes son siempre una aventura en unión, como la misma palabra YOGA indica, unión del cuerpo y de la mente, y por lo tanto, unión universal, porque no estamos separados de nada.

Elegir destino es importante, un lugar que nos inspire, ya sea por su encanto, por el interés cultural, o su magia. Y después viene la disciplina de levantarse pronto cada día y aterrizar sobre la esterilla para comunicarte con tu cuerpo.

Los viajes de encuentro personal son fantásticos pase lo que pase en ellos. Una ocasión para desconectar de verdad de todo lo que abarrota nuestro día a día y conectar otra vez, echar gasolina premium para volver con la energía renovada, siendo un poco más tú y con las ideas más claras.

Pero retomemos India de nuevo. ¡Pues no fue lo que yo esperaba! teniendo en cuenta que no esperaba nada concreto, ya que tenía claro que iba a encontrar mucha suciedad, bullicio, caos, ruido y pobreza, entre otras cosas. Para lo peor iba teóricamente preparada.

Tampoco tuve un brote de iluminación, ni sintonicé especialmente con la vertiente más mística, que distaba mucho de mi sentido personal de la espiritualidad.

Sin embargo, la belleza de lo real, de lo que es sin más añadidos, de las conversaciones con mis compañeros de andanza, de los pequeños detalles y la autenticidad de tantas situaciones vividas, positivas y negativas; todo interiorizado a través de mi práctica: las posturas, la respiración, los silencios, la atención consciente… conformaron la experiencia única e irrepetible de “mi viaje yogi”, haciéndolo sencillamente enriquecedor.

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A través de una combinación única de prácticas de yoga, meditación, transformación personal y salud alternativa, te ayudamos a mejorar todo tu ser a nivel físico, emocional y espiritual. Para que alcances tu mayor potencial junto a miles de personas que sienten como tú.


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