Posturas de yoga: Purvottanasana

TÉCNICA DE LA POSTURA PURVOTTANASANA
- Siéntate en el suelo con las piernas estiradas hacia delante, las palmas de las manos apoyadas en el suelo a ambos lados de las caderas y con los dedos de las manos apuntando en dirección a los pies.
- Flexiona ligeramente las rodillas y apoya las plantas de los pies en el suelo.
- Exhalando eleva del suelo la pelvis, al tiempo que extiendes los codos y las rodillas. Los brazos deben quedar perpendiculares al suelo.
- Estira el cuello y orienta tu mirada hacia el techo.
- Permanece en la postura durante un minuto aproximadamente. Después flexiona los codos y las rodillas y vuelve a descender la pelvis al suelo.
- Descansa en Savasana.
RECOMENDACIONES PARA PURVOTTANASANA
- Eleva la pelvis tanto como puedas.
- Asegúrate de estirar también los dedos de los pies, intentando que toquen el suelo.
- Aunque parece sencilla, es una postura muy exigente en lo que a resistencia se refiere.
BENEFICIOS DE LA POSTURA PURVOTTANASANA
- Fortalece las muñecas y los tobillos.
- Proporciona un estiramiento intenso a la parte delantera del cuerpo, resultando beneficiado el aparato digestivo.
- Efecto sedante sobre el sistema nervioso.
- Proporciona una apertura mayor del tórax, y movilidad a la cintura escapular.
- El aparato urinario también resulta beneficiado debido al masaje que reciben los riñones.
CONTRAINDICACIONES DE LA POSTURA PURVOTTANASANA
Esta postura no es recomendable en caso de lesiones en las manos, muñecas, codos u hombros. En caso de existir lesión cervical, se tendrá especial cuidado en no descolgar la cabeza hacia atrás.
Puedes practicar la postura Purvottanasana en Gaia y otras posturas de yoga con nuestras clases online.
Yoga y respiración para embarazadas
El siguiente artículo sobre la importancia de la práctica de yoga y respiración para embarazadas lo firma Montse Cob, profesora especializada en yoga pre y postnatal. Está dentro de la colaboración que Aomm.tv hace con Yoga Journal.
¿Por qué es tan importante la respiración en el embarazo?
El embarazo es un periodo de transición único en la vida de una mujer que culmina con el nacimiento del bebé. Durante este periodo, que abarca alrededor de 40 semanas, se producen numerosos cambios fisiológicos, anatómicos y emocionales.
Es en este proceso de transformación donde se demuestra que la naturaleza femenina es admirable, el cuerpo de la mujer embarazada tiene que adaptarse anatómicamente para albergar a un bebé en crecimiento: recolocar todos sus órganos, respirar, comer, dormir y ¡que todo siga funcionando!
La respiración es especialmente importante durante la gestación del bebé. No sólo porque la correcta oxigenación de nuestro cuerpo favorece un embarazo saludable, sino porque la forma en que respiramos afecta a nuestro estado emocional y de la misma manera nuestro estado emocional afecta a nuestra forma de respirar.
El diafragma es un músculo crucial en el sistema respiratorio y juega un papel principal durante el embarazo. Cuando una mujer no está embarazada tiene espacio suficiente para mover su zona central, llamada centro frénico, sin impedimento. El diafragma, con su forma de cúpula, conforma el techo del bebé durante el embarazo, y a medida que avanza el periodo de gestación este músculo va quedándose sin espacio suficiente para moverse libremente.
De forma natural el cuerpo tiene que amoldarse a esta nueva situación realizando, a priori, una serie de adaptaciones como la expansión lateral de la caja torácica. Sin embargo, la realidad es que de una forma u otra nuestra respiración natural se encuentra limitada por las tensiones musculares asociadas a nuestra forma de vivir, las tensiones emocionales o los pensamientos repetitivos.
La práctica de yoga durante el embarazo
El principal objetivo del yoga durante el embarazo es la búsqueda de espacios: espacios físicos, espacios mentales y espacios emocionales donde pueda acogerse de forma válida y clara todo lo que se experimenta, se piensa y se siente.
Asimismo, el yoga ofrece diversos ejercicios de respiración muy beneficiosos para las mujeres embarazadas llamados pranayamas. De hecho, desde mi experiencia profesional, el más potente pranayama durante el periodo de gestación es la observación de la propia respiración natural. Al contemplar la forma en que respiramos, sin juicios y sin modificaciones, llega a ocurrir una liberación espontánea de la misma.
Si estás embarazada, la sesión de yoga prenatal que te proponemos, ‘Relajación y respiración prenatal’ te ayudará a movilizar el cuerpo, abriendo espacios físicos a través de la práctica de asanas. Además, te invitamos a que observes el impacto contundente de esta práctica que, acompañada de ejercicios de pranayama, permitirá la liberación del diafragma, que progresivamente recuperará su movimiento libre abriendo y descargando sus puntos de origen y de inserción.
¡Esperamos que la disfrutes!
Un diafragma abierto, libera la respiración y calma la mente.