La práctica del Yin Yoga

La práctica del Yin Yoga

La práctica del Yin Yoga

El yin y yang son dos conceptos del taoísmo, que exponen la dualidad de todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas. El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción.

El cuerpo también participa de estos elementos yin y yang. El yang corresponde a los músculos, tendones y a su movimiento. El yin corresponde a los huesos, ligamentos y a la quietud.

En el Yin Yoga las posturas son relativamente sencillas y se concentran en la apertura de cadera y pelvis, así como en el estiramiento de rodillas y columna. En una práctica yin se trabaja a nivel profundo anatómicamente hablando, es decir, que por medio de la relajación y el uso natural de la fuerza de gravedad del propio cuerpo, se llega a la máxima apertura ósea en cada postura.

Entre los beneficios que aporta el Yin Yoga, están la regeneración del tejido conectivo, la apertura de articulaciones, así como la alineación y el ajuste de nuestra estructura ósea. Con los largos períodos de tiempo que empleamos para cada postura reducimos ansiedad, tensión y estrés.

Hay quienes sostienen que la práctica yin no es un nuevo estilo sino un retorno al Yoga como meditación, como unión. En cualquier caso, para realizar una práctica de Yin Yoga hace falta una actitud yin: meditativa, pasiva y de observación. Intenta observarte como alguien ajeno, observar al cuerpo es escuchar, es no juzgar.

Gloria Godínez es profesora de yoga en Gaia.


 

Gloria Godínez

Licenciada en Filosofía y bailarina. Fue en su formación como bailarina cuando descubrió el Yoga. De origen mexicano, en la actualidad reside en Gran Canaria donde imparte clases de yoga con un enfoque dinámico basado en el Ashtanga Yoga. También realiza entrenamientos para bailarines basados en el yoga.


 



Tips para facilitar tu práctica

A veces, la práctica de yoga, y creo que es algo que a todos los no ha pasado en algún momento, puede resultar frustrante. Porque nos duele la espalda o el cuello en ciertas posturas o movimientos, porque nos falta flexibilidad o fuerza, porque no somos capaces de hacer las asanas que nos gustaría, porque nos cuesta coordinar la respiración con el movimiento… Sufrir o estar incómodos durante la práctica puede frustrarnos y llevarnos a pensar que el yoga no es para nosotros.

Por eso, en este post quiero compartir con vosotros todas esas modificaciones, recursos y hasta trucos que yo he ido adoptando desde que empecé a practicar yoga. Porque, por supuesto, a los profesores también nos ocurre. Cada cuerpo, cada mente, cada estructura ósea, muscular o articular es un mundo, cada forma física y estado de salud también, y debemos respetarlo para poder convertir el yoga en una práctica agradable y beneficiosa para nosotros.

Por eso, el primer consejo que quiero daros, y que ya habréis escuchado muchas veces, es no compararos nunca con nadie. La competición es un concepto carente de sentido en el yoga. Ni siquiera contigo mismo. Haciendo yoga hay que sentir, disfrutar y por supuesto, avanzar, pero nunca sufrir o forzarnos a hacer cosas que no son ni aptas ni buenas para nuestro cuerpo. Tampoco debe darnos ningún tipo de vergüenza no poder hacer una postura, optar por opciones más sencillas o, simplemente, descansar si lo necesitamos. A los profesores también nos ocurre.

En cuanto a los aspectos prácticos, vamos a ir parándonos en todo aquello que puede ayudaros a facilitar vuestra práctica:

La postura

Mucha gente decide hacer yoga porque sufre dolores crónicos de espalda y porque siente que el sedentarismo está haciendo huella en su cuerpo y en su salud. Normalmente, esto conlleva tener un tono muscular muy bajo y una escasa conciencia corporal, lo que hace que nosotros mismos tengamos “desactivados” músculos esenciales para nuestra postura a perjuicio de otros que asumen demasiadas tareas. Como los glúteos. Son los músculos más grandes y fuertes del cuerpo pero también los más perezosos. Si no eres consciente de su activación, puede que otros músculos tengan que acabar haciendo su trabajo, lo que creará desequilibrios en tu cuerpo y, finalmente, patologías. Por eso es tan importante prestar mucha atención a nuestro cuerpo, ser conscientes de cómo es nuestra postura y de los músculos que debemos activar durante la práctica. Los profesores siempre dan indicaciones posturales en las clases. Síguelas siempre pero, además, mi consejo es que no dejes de chequear tu postura en cada asana durante la práctica. Además, activar tu musculatura de forma consciente hará que se impliquen muchas más fibras musculares y que te resulte más fácil sobrellevar el esfuerzo físico que supone la práctica.

Flexiona las piernas

Al subir y bajar de tadasana, sobre todo al hacer los Saludos al Sol o practicar estilos como Vinyasa, puede dolernos la espalda. Algo que a mí me ocurría mucho al principio. Por eso os recomiendo que mantengáis una ligera flexión de piernas y que cuando os incorporéis y estéis de pie, mantengáis activos vuestros glúteos y vuestra faja abdominal (os ayudará llevar el ombligo hacia dentro y hacia arriba y alargar los costados). Y lo mismo cuando estéis en posiciones como Uttanasana, con la cabeza y la espalda hacia abajo: flexionad las piernas todo lo que necesitéis e incluso apoyad los antebrazos en los muslos o las manos en las rodillas para evitar el dolor en la espalda. Mantener los pies al ancho de la cadera durante vuestra práctica (obligatorio si estáis embarazadas) también os ayudará a repartir mejor el peso del cuerpo y no sobrecargar la espalda.

Leer el artículo

A través de una combinación única de prácticas de yoga, meditación, transformación personal y salud alternativa, te ayudamos a mejorar todo tu ser a nivel físico, emocional y espiritual. Para que alcances tu mayor potencial junto a miles de personas que sienten como tú.


Usa la misma cuenta y suscripción de Gaia para acceder desde tu navegador, tus dispositivos celulares y tu TV. Es más, puedes descargarte el contenido de Gaia para disfrutarlo offline.

devices sp image tree v2
icon ios black
icon android black 2
icon chromcast black 2
icon roku black
icon amazon firetv black 2
Plan mensual
$13 .99 /mes
facturado mensualmente
Gaia+
$24 .92 /mes
facturado anualmente
$299 /año
Todos los precios en USD más impuestos aplicables
Testing message will be here