Halasana: claves para hacerla

Esta inversión con las piernas por encima de la cabeza resulta maravillosamente rejuvenecedora para todo el sistema nervioso. Los órganos abdominales están contraídos y tonificados, mientras los hombros y el cuello están en completa descarga y libres de cualquier tensión habitual, y la columna estirada al máximo… sí, todos estos ajustes son característicos de Halasana (postura del arado) y te contamos en detalle toda la información que encierra este asana aquí.
Hoy vamos a concretar y a definir mejor las claves para realizar esta postura y su variante más directa: Karnapidasana (postura de las rodillas a las orejas).
Toma nota:
1ª Es recomendable utilizar una o dos mantas dobladas, ya que por el peso del cuerpo, puede haber molestias en las vértebras cervicales. La mejor manera es colocando los hombros la distancia de tres dedos por dentro de la manta, no a ras los hombros de la doblez de las mantas.
2ª Vigila no tener ningún obstáculo detrás de tu cabeza, ni en ella, tipo coleta o pinzas en el pelo.
3ª La respiración puede ser difícil al principio, sobre todo si tenemos tripa. Esto sucede porque, en esta postura, los órganos abdominales están sobre el diafragma y los pulmones y por la presión que se produce en el cuello, al estar en contacto la barbilla con el pecho. Es bueno concentrarse en mantener una respiración normal.
4ª Se recomienda dirigir la mirada hacia la punta de la nariz (Nasagrai drishti), es reconstituyente e incita a la calma.
5ª Posiblemente, al principio no lleguemos con los pies a tocar el suelo, con lo que podremos mantener las rodillas flexionadas y cerca del rostro, sosteniendo aún con las manos la zona lumbar, y aquí estaremos cerca de Karnapidasana.
* Karnapidasana (postura de las rodillas a las orejas): este intenso estiramiento exige una gran flexibilidad en la columna y ejerce mucha presión en el cuello, sin embargo, quedándonos un poco antes de tanta exigencia, puede ser un paso previo a Halasana completo.
6ª Otra opción si no llegamos bien a apoyar los pies en el suelo, sería colocarlos en un soporte. Puede ser un bloque de yoga o una banqueta o silla. Es importante sostener la espalda con las manos como hacemos en Sarvangasana.
*No tengamos prisa por alcanzar el suelo con los pies, es mejor tener prudencia a causarse una lesión. El peso de las piernas y una actitud relajada y de confianza harán el resto de la labor.
Esperamos haberos ayudado a ver más clara esta postura, favorita por muchísimos yoguis, con estas sencillas claves. Os proponemos esta práctica de nuestra profesora Vanessa Birnbaum “Flow invertido para viajeros” muy recomendable en estos días!
Os esperamos en Aomm.tv.
Námaste.
6 Claves para hacer Sarvangasana
Muchas personas se ven un poco perdidas en su práctica cuando realizan esta postura invertida sobre los hombros, ya que las sensaciones que pueden nacer en el cuerpo al hacerla no resulten del todo agradables, incluso moleste en exceso la región cervical creando una situación peligrosa para el cuello.
Por eso en este artículo vamos a dar las claves para realizar Sarvangasana de forma segura y nos podamos beneficiar de todas sus bondades, entre las que destacan:
- El aumento de la circulación hacia las glándulas tiroides y paratiroides, gracias a la presión que la barbilla ejerce en el pecho; también, las glándulas endocrinas cerebrales se benefician al recibir un buen flujo de sangre fresca.
- Estiliza y tonifica los hombros y el cuello, como recordaremos más adelante, la postura descansa sobre los hombros.
- Mejora los procesos digestivos.
- Favorece el equilibrio y al sistema nervioso.
En este artículo tienes la información necesaria para empezar a practicar Sarvangasana
Ahora que ya sabes todas las cosas buenas que te puede aportar realizar Sarvangasana, veamos las claves para hacerla correctamente:
1-.Estírate sobre un par de mantas dobladas y colócalas tres dedos por debajo de los hombros. La cabeza y el cuello reposan en el suelo.
2-.Coloca los brazos a ambos lados del cuerpo y acerca las rodillas al pecho.
3-.Presiona el suelo con las manos y levanta las caderas a la altura de los hombros, de manera que el torso quede lo más vertical posible.
4-.Mantén elevado el torso y las caderas, sujetando la zona lumbar con las manos. Recuerda que los codos deben quedar lo más ajustado posible hacia los costados.
5-.Empieza a sentir que las manos trepan por la espalda buscando las escápulas. El pecho se va acercando a la barbilla, no al revés.
6-.Estira, alarga y activa las piernas hacia arriba, sin tensión alguna.
Es preferible practicar esta postura hacia el final de la secuencia de asanas, cuando realmente se pueden apreciar sus efectos profundamente relajantes.
Si quieres aprender bien esta y otras posturas invertidas, no te puedes perder esta práctica guiada por nuestra profesora Vanessa Birnbaum “Flow invertido para viajeros”. Te esperamos, únete a la comunidad Aomm.tv