6 Claves para hacer Adho mukha svanasana

Hoy te vamos a enseñar algunas claves para realizar Adho mukha svanasana, la postura del perro mirando hacia abajo para que puedas disfrutar de sus múltiples beneficios.
Adho mukha svanasana recuerda a un perro que estira completamente su cuerpo. La columna, los tendones del hueco poplíteo y los hombros reciben un beneficioso estiramiento y la posición invertida aporta más sangre a la cabeza, relajando y despejando la mente.
Con estas claves reforzarás la postura Adho mukha svanasana y la sentirás con más plenitud:
- Puedes empezar desde Tadasana (la montaña): toma una amplia inhalación, eleva los brazos por encima de la cabeza y deja que el cuerpo se vaya flexionando hacia delante mientras exhalas todo el aire. Desde ahí, camina hacia atrás para entrar en Adho mukha.
- Si no tienes mucha flexibilidad en las piernas, flexiona suavemente las rodillas hasta que sientas que son las caderas las que tiran hacia el techo y no las manos que están forzando a las muñecas con su apoyo en el suelo.
- Para seguir abriendo el cuerpo y trabajando en tu flexibilidad, puedes hacer la postura de una manera dinámica: respirar en Adho mukha tres respiraciones profundas y después, a modo de descanso, bajar las rodillas al suelo y entrar en Balasana (el embrión) para descargar las muñecas realizando otras tres respiraciones amplias. Puedes realizar este pequeño ciclo entre las dos posturas las veces que te apetezca.
- Permanece presente en la sensación de “crecer con las nalgas hacia el cielo”, manteniendo las piernas y los brazos firmes, pero no tensos ni bloqueados.
- Es importante que la cabeza quede suelta, relajada, con el cuello en plena descarga, sin que exista ningún tipo de tensión cervical.
- Esta clave parece una obviedad, pero recuérdala para tu práctica, verás cómo resulta ser de gran ayuda: la colocación de las manos en el suelo es fundamental: abre las manos, separa bien los dedos entre sí y sitúalos de frente. Así conseguirás una base sólida y segura que te permita enraizarte en la tierra.
Si quieres practicar Adho mukha svanasana dentro de una sesión, prueba esta clase de yoga flow para levantar el ánimo
En Aomm.tv tienes esta y otras posturas de yoga en este enlace.
Posturas de yoga: Torsiones
La familia de las torsiones es una de mis favoritas. Son posturas muy agradables en todas sus versiones y tienen un efecto compensatorio; encajan a la perfección casi en cualquier punto de la práctica, lubricando la columna, desestresando el organismo y tonificando los órganos abdominales.
También torsionamos en numerosas situaciones del día a día. Cuando alguien nos llama por la calle y giramos espontáneamente el tronco para mirar quién es se produce una torsión, principalmente cervical y de la parte alta del tórax; o tumbados en la cama al desperezarnos, giramos las piernas hacia un lado y el tronco hacia otro buscando activar y empezar a movernos tras muchas horas durmiendo.
Entonces ¿qué aporta la torsión en el yoga? Por encima de todo, te da conciencia en la postura y conciencia de sus efectos a nivel físico, energético y emocional.
Las torsiones nacen en la pelvis y ascienden por la columna vertebral siendo más acentuadas en la zona dorsal y cervical. Estiran la musculatura que sujeta las vértebras, fibras que organizan la posición de los discos, que están relacionadas con el equilibrio, y se exponen a debilitarse por la adaptación del esqueleto a las superficies planas de las ciudades, las malas posiciones que adoptamos con frecuencia, la falta de ejercicio y el paso de los años.
Sus beneficios más notables son:
– Torsionar comprime el abdomen y los órganos pélvicos estimulando el flujo sanguíneo.
– Flexibilizan y rejuvenecen la espina dorsal favoreciendo el riego sanguíneo en el sistema nervioso.
– La flexibilidad del diafragma aumenta mejorando la capacidad respiratoria.
– Ayudan a flexibilizar las caderas y a relajar las ingles.
– Alivian dolores de espalda y diversos trastornos de la columna vertebral.
– Los órganos internos se tonifican y el tracto intestinal mejora.
– Favorecen la eliminación de toxinas acumuladas en el hígado y el bazo.
– Son posturas que aumentan los niveles de energía y a la vez generan calma mental.
En el aspecto más sutil, las torsiones tienen un claro impacto equilibrante en nuestras emociones. Es como si al girar la columna estrujásemos el sistema nervioso, una vez que las vértebras vuelven a su lugar se produce un flujo de sangre intenso en dos direcciones, hacia el cerebro y hacia las piernas. Este flujo es también energético y le da una sana sacudida a nuestro estado anímico ayudando a desatascar emociones estancadas y a darles salida. Puede suceder que tras una práctica con muchas torsiones te sientas algo revuelto durante el día, e incluso al día siguiente, con necesidad de llorar y de soltar. Si sucede no le pongas freno ya que estás “limpiando”.
Te animo a poner más atención a las torsiones y a explorarlas desde el conocimiento de sus beneficios. Te ayudarán a deshacer tensiones profundas, tanto físicas como emocionales; dale profundidad a la respiración, permite que el estrés abandone tu cuerpo y disfruta del regreso a la posición natural y al equilibrio interno.
Namaste.